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martes, 30 de enero de 2018

UNA HISTORIA DE ACTITUD POSITIVA


Quienes mueren no siempre se van a descansar en paz, incluso, para convencerlos a que olviden los problemas de esta vida, a algunos difuntos es necesario emborracharlos.

 

Apareció de la nada, cuando lo vi estaba a mi lado. ¿Quién es Usted y qué busca? le pregunté. Se sentó en el suelo, me miró y dijo: Mi propio nombre era Víctor, pero, por lo flaco, todo el mundo me llamaba Canuto. Yo paso por aquí cada rato. Esta discoteca era mi sitio preferido, y estoy muy agradecido con Usted por las ayudas que me hizo cuando yo vendía mercancía.

Su rostro se me hacía conocido y mientras yo trataba de recordar dónde lo había visto, él añadió: Recuerde que, en Tamalameque, Usted me dio la mano cuando yo estaba llorando en el piso, porque sus compañeros me habían retenido una mercancía. Usted me dio la mano, yo me levanté del piso, le conté que tenía un hijo enfermo y que esa mercancía la había comprado con plata prestada. En ese momento era como si el mundo me hubiera caído encima, y Usted me salvó; les dijo a sus compañeros que yo era pariente suyo y ellos me devolvieron la mercancía. Después, más que todo en Buritaca, me ayudó varias veces, y si no lo recuerda es porque, a cambio de nada, Usted les ayudaba a los merqueros pobres. Y, como ocurrió cuando Usted era aduanero y yo merquero, vengo a pedirle una ayudita.

 Para mí, ahora las cosas estaban invertidas: De repente, el mundo me había caído encima. Antes de renunciar del empleo había planeado y realizado varias cosas para que todo saliera bien, y me estaba yendo bien, pero de un día para otro el gobierno prohibió la circulación nocturna de motos. Y, en esa época, mi clientela, que casi toda era gente de clase media, andaba en moto, y, por los efectos de esa prohibición, las ventas de mi negocio se fueron al piso. Además, desde cuando mi negocio cayó en la mala, mi mujer me tenía demandado, para separación y reparto de bienes.

Destruyendo las instalaciones de la discoteca, para cambiar de negocio, había trabajado todo el día. Cuando llegó ‘Canuto’, ya estaba oscureciendo y yo estaba sentado en un arrume de escombros de concreto, descansando y pensando cómo sacar algo positivo de las adversidades que estaba afrontando.

Desde que lo vi supe que era un fantasma y de inmediato lo examiné. Y descubrí que ‘Canuto’ era un espíritu débil y lleno de odios y resentimientos. Me explicó que él era muy buena persona, pero que las injusticias y la ingratitud de su familia le habían dañado sus sentimientos. Y ahí empezó esa noche un duro trabajo; aunque él me tenía respeto y admiración, resultó difícil la labor de liberar su alma.

La enseñanza del consejo que le di a ‘Canuto’ la aprendí de El Rejugao de Dosbokas, un autodidacta que, espiritualmente, fue instruido por un líder y sacerdote zenú que vivió en la época que su territorio fue invadido y saqueado por bandidos españoles. El Rejugao me explicó que uno debe evitar que el odio ingrese a su espíritu; decía que tener odio y/o resentimientos es igual a llevar en el alma una energía negativa que actúa como una espina espiritual que martiriza al portador y a la vez le impide el ingreso de Amor y de Energía Positiva, dos elementos que son indispensables para la felicidad del ser humano.

 Lo primero que detecté fue que los resentimientos y el odio tenían agobiada el alma de ‘Canuto’. Me explicó que odiaba a su familia, especialmente a sus tres hijos porque lo habían abandonado luego de él haberse sacrificado tanto criándolos y educándolos. Me contó que poco antes de su muerte lo había atropellado un vehículo y que sólo uno de sus hijos había ido a verlo al hospital, y que allí había muerto luego de permanecer varias semanas en total abandono de su familia, inclusive, añadió que sus hijos le cortaron las llamadas telefónicas que él les hizo para despedirse de ellos.

En la práctica, ‘Canuto’ era lo que El Rejugao denominaba como un espirisí, es decir un espíritu positivo e inofensivo que quería favorecer a todo el mundo. Sin embargo, como en los viejos tiempos, llegó a donde mí a pedirme el último favor. Fue al grano, me explicó que estaba perdido en un laberinto de complicaciones surgidas por odiar a sus hijos y que había venido a pedirme una ayuda que le permitiera a su espíritu irse a descansar en paz. Le expliqué que nada ganaba con odiar a sus hijos, que el odio sólo sirve para generarle martirios al alma y que su remedio era olvidar a quienes habían sido ingratos con él.

 ‘Canuto’ era un ser comprensivo, pero fue difícil que su alma aceptara desprenderse de la mezcla de amor y odio que sentía por sus hijos. Me tomó un buen rato aclararle que él no hacía parte de las personas que llevaban en el alma sus hijos y que para que tuviera paz era necesario que ellos salieran de su alma y que en su espíritu no quedaran huellas de que sus hijos hubiesen existido. Una y otra vez le repetía que debía olvidar las ofensas de sus hijos, pero él insistía que le era más difícil olvidar las causas de sus resentimientos que ser un fantasma en penas.

Hacía poco que se había acabado la discoteca. En el local había quedado un enfriador y yo lo mantenía lleno de cervezas y gaseosas. Le dije a ‘Canuto’ que esperara un momento mientras yo iba a traer cerveza; me tomé una cuando abrí el enfriador y llevé dos, había decidido darle cerveza al fantasma. Usando un cuerpo ajeno, los espíritus de los bebedores pueden tomar licor y se emborrachan, mi plan era permitirle a ‘Canuto’ que se tomara unas cuantas cervezas usando mi cuerpo. Se tomó cuatro y asunto arreglado, o al menos eso fue lo que creí cuando me dio las gracias y se despidió. De repente me dijo que por mis consejos ya no sentía odio ni rencores, se desvaneció y nunca mas lo he visto.

sábado, 13 de enero de 2018

QUIZÁ UNA HISTORIA ANUNCIADA DE PATO MUERTO


James Hatfield fue convertido en pato muerto, poco después de haber publicado su libro, titulado El Nerón del Siglo XXI, porque con su obra puso en evidencia la mediocridad personal del presidente Bush y los vínculos de él y de su familia con la mafia y el crimen organizado.

En poco tiempo, FIRE AND FURY se convirtió en un súper éxito, algo que en vez de contento debería tener muy preocupado a su autor, ya que nada de raro tiene que se repita lo ocurrido con el autor de EL NERÓN DEL SIGLO XXI. A continuación adjunto la transcripción del segmento de dicha historia, la cual es una de las tantas que contiene PATO MUERTO, un libro de mi autoría que apenas está en proceso de publicación:

El pato muerto de mi historia escribió un libro titulado El Nerón del siglo XXI. Su nombre era James Hatfield y sus verdugos fueron las mafias del gobierno del presidente de Estados Unidos, George W Bush, quienes no le perdonaron el hecho de haberle sacado los trapos sucios a este nefasto presidente, hijo de presidente, que es considerado por muchos expertos en asuntos políticos como el peor Jefe de Estado que ha ocupado la Casa Blanca y que, según rumores, en su elección presidencial hubo fraude y toda clase de patrañas, cosa que, se ha dicho, se repitió en su reelección.

Dicho escritor, antes de publicar el libro había estado preso, en Texas, por haber servido de intermediario en un atentado que uno de los jefes de la compañía inmobiliaria donde él trabajaba le hizo a una socia y amante, para asesinarla porque ella lo estaba chantajeando con hacer públicas las relaciones extramatrimoniales de ellos dos si él no le permitía aumentar el saqueo de unos subsidios estatales que para fomentar o estimular algunas labores y servicios recibía la empresa. Debido a la voracidad de dicha mujer, los recursos cada vez eran más despojados y, por ese saqueo, surgieron problemas internos de solvencia económica que tenían casi en la ruina a la compañía.

 Al comienzo, Hatfield negó ese asunto, pero después reconoció que había estado preso. Según las explicaciones que hizo en la segunda edición del libro, por el lío extramarital de su jefe se había visto obligado a renunciar y que, cumpliendo el preaviso, había quedado 30 días atrapado y que, en ese lapso, con la intensión de evitar un enorme desfalco le tocó involucrarse como mediador de su jefe y amigo, para convencer y sobornar con 5.000 dólares a un técnico para que fabricara y colocara una bomba en el automóvil de la socia chantajista. El técnico colocó en dicho vehículo una bomba que explotó, pero que por ser inofensiva no causó herido ni generó daños mayores; el autor explicó que, por falta de dinero para la defensa, él había sido el único detenido por ese asunto.

Por presiones políticas y económicas gubernamentales, el cartel de los medios de comunicación de Estados Unidos fue forzado a convertir en un peligroso delincuente a Hatfield. Tan pronto se supo del contenido del libro, los secuaces de Bush arruinaron la fama del autor, desacreditaron su obra y, para evitar líos judiciales, la primera editorial se vio forzada a recoger y quemar todos los libros que había imprimido, pero, poco después, como caído del cielo apareció otro editor decidido a publicar el libro.

En sí, el libro no es mas que una recopilación de los problemas judiciales y personales que de alguna manera se habían sabido del entonces candidato presidencial George W Bush, un delfín político que había tenido problemas de alcoholismo y con el vicio de narcóticos, pero que, por conveniencias políticas y económicas, sus asesores y el cartel de medios de comunicación del país mostraban como un hombre intachable, que hacía parte de la muy trabajadora clase media estadounidense y del que en cierta forma el autor del libro se compadecía.

Aunque su equipo había hecho de todo para maquillarlo, el George W Bush de El Nerón del Siglo XXI ni trabajaba ni era de la clase media, como pretendían que se creyera, sino un inútil oligarca, hijo de papis, que había sido arrestado por consumir y llevar narcóticos y que, mediante varias patrañas, había logrado que los administradores de justicia eliminaran los datos judiciales que figuraban en su contra.

Muchos de los detalles del libro por casos judiciales de Bush eran nefastos para el ahora presidente de Estados Unidos, igual que para sus asesores de imagen, pero El Nerón del Siglo XXI contenía datos que desde el 11 de septiembre del año 2001 se volvieron peores que dichos líos, para el gobernante y su red empresarial, como desde entonces lo era la revelación de que un hermano de Osama Bin Laden había invertido 50.000 dólares en la compañía petrolera Arbusto que era de propiedad de George W Bush, el entonces Jefe de Estado que estaba afrontando el problema de la destrucción de Las Torres Gemelas, un hecho oscuro y lleno de contrariedades que le fue atribuido a Al Qaeda, es decir, a la organización terrorista fundada y dirigida por Osama Bin Laden, cuyo hermano mayor Shafig Bin Laden era socio de Bush en la compañía Arbusto y quien, según se ha dicho, estaba reunido con el presidente Bush en el momento del atentado.

Además, según el libro, la historia de la familia Bush estaba tan ligada a asesinatos, maniobras financieras truculentas, hechos escabroso y toda clase de crímenes que, para hacer una biografía que incluyera todo el clan familiar del presidente, sería necesario escribir varios libros, misión que para este autor era casi imposible ya que la rosca gubernamental y el cartel de los medios de comunicación harían cualquier cosa para convertirlo en pato muerto. Con la intención de silenciar el libro, los servicios de inteligencia habían consultado el asunto con expertos en ese tema y el veredicto era que los libros de ese calado son un veneno de información tan potente que ni siquiera la Santa Iglesia y la Inquisición los pudieron silenciar. Había quedado claro que, para evitar que se alargara ese escándalo, era indispensable eliminar al escritor, pero debía morir por suicidio.

En este mundo no hay cosa importante en la que no estén metidos los intereses de la de la rosca capitalista, política o mafiosa de los Estados Unidos. En la práctica es mucho más complicada la elección del presidente norteamericano que la del pontífice romano, ya que, aunque la Iglesia también está metida en todas las cosas importantes del mundo, en la elección de este presidente están en cuenta muchas riquezas multinacionales y el poder mundial, y en la elección del papa sólo son tenidos en cuenta la supervivencia de la Iglesia, los intereses de la rosca burocrática eclesiástica y de algunas de las monarquías europeas.

De Estados Unidos es la empresa de tiendas más grande del mundo, con sistema de autoservicio, y de estadounidenses son las empresas que producen más de la mitad del armamento que se vende alrededor del orbe; y también son los capitalistas de este país los dueños de las multinacionales que más productos y servicios venden o explotan en el mundo, y, en la práctica, los poderosos dueños de esos conglomerados económicos son los que deciden la elección del presidente gringo.

La influencia de Bush padre fue determinante en el éxito político y empresarial de Bush hijo, quien por mucho tiempo fue un bueno para nada. En el año 1989, cuando la rosca política empezó a nombrarlo como posible candidato a la gobernación de Texas, él le dijo a un amigo suyo: “Ya sabes, podría presentarme para gobernador, pero en el fondo no soy más que una creación de los medios de comunicación...Nunca he hecho nada”. Sin embargo, Bush padre, además de ser un oscuro y poderoso empresario, fue congresista, embajador, director de la CIA, vicepresidente, presidente y junto con David Rockefeller y Henry Kissinger hace parte de los miembros más poderosos del Grupo Bilderberg, un compendio de logros con el que este mandracu no necesitó hacer mucho para que su hijo mayor fuera elegido presidente, para luego él con su gallada gobernar en la sombra.

El escritor Hatfield quedó atrapado en la poderosa red de apoyo del presidente Bush; tan pronto se supo de su obra, varios hombres lo seguían a todas partes mientras a la vez soportaba una lluvia de amenazas de muerte contra su hija y su esposa; como fue explicado, la primera edición, para evitar líos judiciales fue recogida y quemada por el primer editor, y, cuando encontró un nuevo editor, con amenazas le exigían que editara el libro a un formato en el que la biografía del presidente coincidiera con la imagen del líder político ejemplar que a toda hora veía la opinión pública por la prensa escrita, la radio y la televisión, pero hacer ese cambio era inútil porque el libro, igual pero con más datos oscuros acerca de la familia Bush, con el apoyo de la editorial de un músico ya lo estaban vendiendo en muchos lugares.

El escritor no conseguía trabajo, pero, personas que él no conocía, en todas partes lo invitaban a tomar licor y en poco tiempo se volvió alcohólico y abandonó la escritura, lo cual hacía parte del trabajo sucio que le hacía una agencia de inteligencia. Sin embargo, le daba vueltas al contenido de su libro y siempre llegaba a la conclusión de que en su obra había datos diferentes a los líos judiciales de Bush con los narcóticos que molestaban más que éstos a la rosca del gobierno americano, pero, como eran tantos y tan diversos, no se inclinaba por ninguno en especial. Pensaba que podía ser el tema relacionado con la historia negra del poderoso banquero Prescott Bush, abuelo del entonces presidente Bush, quien había financiado a los nazis y había sido investigado por haber intentado un golpe de estado en Estados Unidos en la época triunfante de Hitler. Y, por haber muerto antes del atentado del 11 de septiembre, el autor no supo que uno de esos datos era el que se refería a la sociedad de Bush con el hermano de Osama Bin Laden, en la que se lavaban dineros de las más oscuras procedencias.

Con una alianza entre la rosca del gobierno y los carteles poderosos de la prensa, la publicación del libro fue obstruida hasta después de la campaña presidencial del año 2000, una contienda que, según se ha dicho, con fraude y toda clase de patrañas ganó Bush con una diferencia de solo 525 votos a favor, un resultado que hubiera podido ser distinto si, entre otras cosas, los votantes al leer el libro hubieran sabido de la sociedad de Bush con el hermano del ya mundialmente conocido líder terrorista que poco después de la muerte del escritor, supuestamente, causó el mayor acto de terrorismo ocurrido en Estados Unidos.

El 15 de julio de 2001, Hatfield fue con un abogado experto en seguros, que le proporcionó el gobierno, a una empresa de seguros que, sin que él lo hubiera solicitado, a favor de la hija y la esposa del escritor había expedido una póliza por una fuerte suma de dinero que cubría su muerte por cualquier causa, pero, aunque resultó ser legal, su vigencia era de un año y se vencía el 21 de ese mismo mes. Dos días antes, el escritor había recibido dicha póliza por correo y junto a ésta venía una nota que decía que debía suicidarse antes de que se venciera el seguro, si no quería dejar a su familia en la miseria. Puede resumirse que en la nota le advertían que de todos modos sería pato muerto antes de terminar ese mes y que si se suicidaba no tendría que sufrir el fuerte martirio del otro modo de muerte que le esperaba.

La nota le recordaba a Hatfield que el filósofo y escritor Séneca, al arrepentirse de sus errores, se había suicidado para evitarle líos con sus escritos al Nerón del primer siglo. Y le decía que Séneca, hasta entonces, era un hombre rico, pero que luego de suicidarse, todas sus propiedades pasaron a ser de Nerón quien además hizo suicidar a la esposa del escritor, a sus dos hermanos, a un sobrino suyo y a todas las personas del entorno del filósofo que no eran de su agrado, una injusticia que no se repetía por sus errores ya que él sería el único ajusticiado y, a cambio de su absoluto silencio en este asunto, su esposa y su hija cobrarían la póliza y quedarían siendo ricas.  

El escritor Hatfield fue hallado muerto en una habitación del Hotel Days Inn de Springdale, Arkansas, el 18 de julio de 2001, en cuya época él era el americano más perseguido por la maquinaria corrupta del presidente Bush, liderada entonces por Karl Rove, un sujeto uña y mugre del presidente Bush de quien se dice que fue quien delató la identidad de la espía Valeria Plame, en represalia porque el diplomático Joseph Wilson, esposo de ella, se opuso a la invasión de Estados Unidos a Irak. Antes de ser aliado de Bush, Karl Rove había trabajado con el expresidente Nixon, un líder político que era un gran maestro del engaño y de quien él había aprendido muchas de sus patrañas.

Señoras y señores mandracus, fue un gran honor que me escucharan con tanta atención. Espero que hayan disfrutado de mi actuación y les pido un fuerte aplauso para recibir al siguiente actor.

 

 

miércoles, 6 de diciembre de 2017

DESCRIPCIÓN Y REGALO DE PATO MUERTO

A partir del 6 de diciembre (2017), mi aguinaldo para los amantes de la lectura es una copia en PDF de mi último libro titulado PATO MUERTO. Dicho obsequio irá hasta el 29 de este mes. Todo lo que deben hacer es solicitar dicha obra por el correo edaloes1239@yahoo.es y a vuelta de correo les envío el libro. Para darles una idea del contenido de esta obra, a continuación transcribo su Descripción:
En el transcurso de esta obra, pato muerto es una manera de expresar los acaboses de la vida. Y, yendo en esa vía, contiene una selección de historias de ‘patos muertos’ de categorías mundiales y perpetuas. Para dar una idea de los integrantes o protagonistas de estas historias, una es la del famoso presidente Kennedy, de quien hasta la fecha nadie ha dicho quién o quiénes lo convirtieron en pato muerto. Y otra es la del pigmeo Nabo, un negrito esclavo de quien casi nadie ha oído hablar y quien en este libro es mencionado como un famoso pato muerto por haber preñado y tenido una hija con su majestad María Teresa de Austria, siendo ella la esposa del rey Luis XIV de Francia e hija del rey Felipe IV de España y habiendo convencido al ‘rey Sol’ de que la negrita bembona que había parido era hija de los dos, y siendo seguro que muchos pensarán que el rey también fue pato muerto de los cuernos de su esposa.
Y en esta obra queda en evidencia que las redes sociales están convirtiendo en pato muerto a la gente; que los hombres, desde que existimos, hemos sido pato muerto de la seducción de los encantos femeninos; que nosotros nos enamoramos de las mujeres y ellas de nuestro dinero. Y, sin rodeos, se demuestra que las administraciones de justicia son carteles de bandidos de cuello blanco; que la Iglesia, además de ser una fábrica de santos cristianamente rentables, es la Madre de los males que nos convirtieron en pato muerto; que las loterías casi siempre se las ganan quienes nunca compran los números premiados y que los apostadores son pato muerto de sus ilusiones; que, honestamente, los humanos nada sabemos del Creador y que hemos sido pato muerto de dioses falsos. Y que, muy pronto, en nuestro mundo los extraterrestres serán tan comunes como lo son hoy en día los teléfonos celulares, y que ellos nos darán informaciones ancestrales que harán que, en la opinión pública de las generaciones futuras, las creencias religiosas antiguas sean pato muerto.
Además, entre otras cosas, este libro concluye que por dichas informaciones ancestrales todo el mundo sabrá que los supuestos dioses que de alguna forma han tratado con la Humanidad, en vez de divinidades eran extraterrestres con tecnologías súper avanzadas, lo cual dará como resultado que, en el futuro, la gente convierta las Escrituras Sagradas en pato muerto; que será de conocimiento público que nuestros ancestros fueron extraterrestres que se cruzaron genéticamente con humanoides y que, para esclavizar gente primitiva, suplantaron a Dios y con ello dieron origen a las creencias religiosas que nos convirtieron en esclavos o en pato muerto de profetas extraterrestres y de pastores o vividores humanos, como lo han sido casi todos los líderes religiosos.

La explicación anterior refleja sólo una parte de los temas que enfoca esta obra, pues su integración está compuesta por la actuación de 15 actores singulares que exhiben sus mundos personales y cada uno termina su actuación contando una interesante historia de pato. Puede resumirse en que, al leer este libro, se aprenden muchas cosas y queda en evidencia que de alguna manera somos o hemos sido pato muerto.


viernes, 17 de noviembre de 2017

COLOMBIA FUE PATO MUERTO DE NICARAGUA EN LA HAYA

A continuación transcribo una de las historias que hacen parte del contenido de mi libro titulado PATO MUERTO. En este blog, dentro de poco aparecerá un enlace para que los interesados puedan leer todo el libro.

La historia de pato muerto que voy a contar dio vueltas casi un siglo e involucra a casi medio mundo, pero la voy a resumir yendo al grano en los detalles importantes. El asunto empezó a cocinarse en serio el 5 de diciembre de 2001 cuando Nicaragua presentó una demanda en contra de Colombia en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, solicitando que dicha corte definiera los límites marítimos entre ambos países, cosa que ya había sido convenida mediante el tratado Bárcenas Meneses - Esguerra firmado por los dos países el 24 de marzo del año 1928. Pero, con el argumento de que en esa época Nicaragua estaba bajo control de Estados Unidos, el gobierno sandinista del presidente Ortega declaró nulo dicho tratado en el año 1980.
Modificar las fronteras de dos países suele ser muy difícil, ya que en los límites internos de cada nación se involucran normas constitucionales, y no es fácil entender de dónde sacaron argumentos válidos los togados de la Corte Internacional de Justicia de la Haya para autoproclamarse facultados para establecer dichos límites, pues se supone que el camino correcto era declararse incompetentes y sugerir un nuevo tratado directo entre las dos naciones.
El valor de lo que estaba en juego en esa demanda era astronómico, porque con dicho proceso quedó en pleito una enorme zona marítima que, según rumores, contiene más petróleo que el hallado en el golfo de Maracaibo y porque varios países asiáticos, encabezados por China y Rusia, necesitaban esa zona marítima para construir un canal interoceánico en Nicaragua, con el fin de evitar el recio control que ejercen los Estados Unidos a los barcos que cruzan por el canal de Panamá, del Océano Pacífico al Mar Caribe, especialmente en lo que tiene que ver con el transporte de armamento y de insumos para narcóticos, por cuyos detalles de control la construcción de dicho canal contaba con el apoyo de Argentina, Brasil, México, Venezuela y varios países del Caribe, respaldo al que había que agregar el de numerosas multinacionales estadounidenses que también resultarían favorecidas con la construcción del proyectado canal.
En cierta forma, Colombia cayó en su propia trampa al haber firmado, en el año 1948, el Pacto de Bogotá en el cual se comprometió a aceptar las sentencias de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, la entidad que con un fallo del 19 de noviembre de 2012, ‘legalmente’ le quitó un enorme territorio marítimo y se lo entregó a Nicaragua. La sentencia es absurda pues dejó varias islas colombianas enclavadas en mar nicaragüense, cosa que es comparable a que el baño o la cocina de nuestra casa queden en predios del vecino y que, por estar encerradas en predios ajenos, haya que solicitar permiso para poder llegar a éstas, con lo que quedó demostrado que todas las cortes son corruptas y se equivocan. Y vale añadir que dicho proceso fue realizado en una época en la que estaba generalizada la inmoralidad en la clase alta de la sociedad; por ejemplo, entre otros hechos, se supo de un enorme soborno en la elección del papa Benedicto XVI, y la multinacional alemana, Volkswagen, para engañar a las entidades que controlan la contaminación ambiental instaló en más de 10 millones de vehículos un software que detiene las emisiones de CO2 cuando se está haciendo la prueba de humo, pero que en carretera permite aumentar a más de 40 veces la expulsión de gases contaminantes de lo legalmente permitido en los Estados Unidos.
 De la sentencia de La Haya surgieron muchos comentarios, declaraciones y rumores, inclusive, se ha dicho que el presidente Santos, en alianza con el chavismo venezolano conspiró para que el fallo fuera a favor de Nicaragua y con ello los países socialistas pudieran construir el canal interoceánico y así librarse del control ejercido por Estados Unidos en el canal de Panamá. Pero es poco creíble que el presidente colombiano haya sido cómplice de ese despojo marítimo; quizá la única falla de los tres presidentes colombianos que ejercieron durante ese proceso (Pastrana, Uribe y Santos), fue el de haber sido ingenuos al creer que la Corte de La Haya iba a actuar con honestidad, y por pensar de esa manera se descuidaron y permitieron que, de manera sucia, la contraparte arreglara las cosas a su favor.
De que en ese proceso hubo arreglo sucio lo hubo. Y, por encargo del gobierno demandante, el tejido de esa patraña lo lideró el gobierno chino mediante la doctora Xue Hanqin, una funcionaria que antes de ser elegida magistrada de la corte de La Haya había sido embajadora de la China ante La Haya desde el año 2003 hasta el 2008 y quien desde mucho antes era amiga personal del abogado Carlos Argüello, el embajador de Nicaragua, quien era el decano de los embajadores de La Haya porque llevaba más de 30 años en dicho cargo. En el año 2008, luego de salir Hanqin de la embajada, el gobierno chino la nombró  como representante de un tratado de libre comercio que es conocido como Asean FTA y que es el acuerdo de libre comercio más importante de China, ya que, entre otros, en él están incluidos los países conocidos como los Tigres Asiáticos, y a la vez era Consejera Oficial del ministro de relaciones exteriores de China, cargos de los que es retirada por su gobierno a fines del año 2010, cuando fue nombrada magistrada de la Corte de La Haya.
En esa época era de conocimiento público el interés del gobierno chino en construir un canal interoceánico por territorio nicaragüense, y, por haber representado y defendido los intereses de su nación, la doctora Xue debió declararse impedida para actuar como magistrada en el proceso de límites marítimos entre Colombia y Nicaragua, ya que ese tema hacía parte de los intereses que ella había defendido, y en este punto sí hubo una enorme falla del gobierno colombiano al no denunciar dicho impedimento. El arreglo en la Corte lo manejaron la doctora Hanqin y el doctor Argüello quien, con el visto bueno de su gobierno, contrató para este litigio a los abogados internacionalistas Paul Reichler, Lawrence Martin de Foley Hoag, Alan Pellet, Antonio Remiro Brotons y Alex Oude Elferink, todos de origen europeo y muy cercanos a La Haya, y por lo tanto muy distintos a los allí casi desconocidos leguleyos que defendieron los intereses de Colombia.
Se ha dicho que el doctor Argüello manejó lo diplomático y que la doctora Xue fue la tejedora del sucio entramado que dio como resultado que Nicaragua le despojara a Colombia más territorio marítimo del que pretendía en la demanda y que con dicho fallo dejara algunas islas colombianas enclavadas en mar nicaragüense, es decir, rodeadas de mar que era de Colombia y que ahora es de Nicaragua. Pero, sin lugar a dudas, en el complot para ese robo de territorio marítimo, además del gobierno chino y la doctora Xue, estuvieron involucrados varios gobiernos asiáticos y numerosas empresas multinacionales que de alguna manera lograron sobornar a dicha corte y que con esa sentencia convirtieron a Colombia en pato muerto.
Según lo dicho por la senadora colombiana, Alexandra Moreno Piraquive, en el año 2006 Nicaragua les ofreció a varias multinacionales, para exploración petrolera, una zona que es exactamente igual al área concedida por La Haya a dicho país. En la época del fallo, pareció raro que Estados Unidos no se hubiera pronunciado en el asunto, pero las cosas se han ido despejando con noticias que aseguran que unas petroleras gringas van a obtener la exclusividad de exploración de petróleo en el nuevo mar nicaragüense y que, mediante maniobras internacionales, Estados Unidos hizo bajar el precio del petróleo por debajo del precio de producción, acciones con las que dicha nación pretende impedir la construcción del mencionado canal, ya que está planeado financiar dicha obra con la venta de petróleo asiático, incluida Rusia, cosa que de ser cierta convertiría también a Nicaragua y al socialismo en pato muerto.
En la práctica es más fácil hallar una aguja en un pajar que un despacho de justicia que no sea corrupto. Y, desde mi punto de vista, es más fácil que Jehová hubiera sido un ser demoniaco y no el el Creador del universo, pero respeto las ideas de quienes creen o aceptan que él era el Todopoderoso y que, para robar sus propiedades, se amangualó con los israelitas y convertía en pato muerto a las demás poblaciones, Además, el muy sanguinario Jehová muchas veces convertía en pato muerto a los animales de los pueblos masacrados, cosa que por ningún motivo creo que haría el verdadero Creador del universo. Gracias señoras y señores por haberme escuchado, con este punto finaliza mi actuación y solicito un gran aplauso para recibir a la siguiente actora del día.


domingo, 15 de octubre de 2017

NABO: UN PATO MUERTO POR HABER PREÑADO A UNA REINA




Esta Entrada es otro capítulo de mi libro inédito titulado Pato Muerto. Y, esta obra, como todas las que he escrito, está llena de verdades que casi a ninguna editorial le convienen o puede publicar.

Mi historia de pato muerto es un hecho inusitado que ocurrió en Francia en el año 1664. El origen del asunto surgió unos años antes cuando el duque de Beaufort, al regresar de un viaje le trajo de regalo a su primo, el rey Luis XIV de Francia, un negrito de una de las tribus africanas de pigmeos. Dichas tribus aún existen, pero, en esa época, aunque en Europa había esclavos negros, la existencia de pigmeos negros era desconocida y, por lo tanto, desde el punto de vista del duque de Beaufort, el joven negrito era una novedad digna de hacer parte de la colección de cosas raras de su primo y rey de Francia.
Cabe aclarar que, desde tiempos remotos, en varios lugares de África existen unas tribus cuyos individuos, en promedio, miden menos de metro y medio de estatura y son denominados como Pigmeos Africanos. Además de ser de baja estatura, los pigmeos suelen ser flacos y desnutridos ya que sólo se alimentan de frutos selváticos y de la cacería sin control de todo lo que les pueda suministrar carne. Pero, por el hecho de ser bajitos y flacos, los integrantes de dichas tribus se salvaron de ser esclavizados; los traficantes de esclavos solo compraban negras y negros fuertes y de estatura alta y por ello las tribus de pigmeos siguieron siendo casi desconocidas.
El negrito estaba bien de salud y para nada molestaba a su amo, quien le daba trato de mascota, pero el rey muy pronto se sintió encartado con su pigmeo y no sabía qué hacer con él. Su majestad, luego de hacer que un cura lo bautizara con el nombre de Nabo, se lo regaló a su esposa, María Teresa de Austria, que era hija del rey de España Felipe IV y doble prima suya, cuya boda se había realizado con bombos y platillos, pero en realidad dicha unión no era mas que un matrimonio endogámico, hecho por conveniencias políticas.
El rey Luis XIV fue uno de los tantos monarcas que no les alcanzaba el amor de una sola mujer, inclusive, se decía que tenía relaciones sexuales con todas las mujeres de su entorno; en este asunto, el tipo era un semental que le daba igual si se trataba de una dama casada o de una mucama sin marido, y, de las mujeres que él se antojaba, nada ni nadie podía impedir que las clavara, pues era considerado como el Rey Sol de la entonces todopoderosa Francia, y ni en esa época ni nunca ha habido justicia para detener esta clase de abusadores, un perpetuo atropello humano que se podría acabar de la forma antes propuesta.
Aunque era un auténtico puya loka, el llamado Rey Sol siempre tenía una amante favorita con la que pasaba sus mejores ratos, pero, por atender a su concubina especial, descuidaba a su esposa que desde su punto de vista era una mujer desabría y poco atractiva. Y según La Historia de un Morito Desproporcionado, un libro escrito por Dina Iris, una dama culta que fue obligada a hacer parte del harén del rey Felipe XIV, la llegada del pigmeo Nabo acabó con el aburrimiento de María Teresa de Austria.
En resumen, dicho libro cuenta que la esposa del rey hizo vestir a Nabo con una ropa que lo convirtió en un gracioso pajecito, y que poco después se convirtió en el único varón que hacía parte del grupo de damas de compañía de su alteza. Y si bien el rey no sabía qué hacer con el negrito, su esposa sí supo divertirse con el ahora pajecito Nabo. El asunto se puso interesante cuando las muchachas del séquito real descubrieron que el miembro sexual del negrito era mucho más grande que el del rey Felipe y, claro está, sin que lo dijeran, todas querían probarlo.
En esa época las mujeres francesas eran sumamente eróticas, se decía que era difícil encontrar una francesa que no fuera arrecha. Y se decía que las españolas eran pésimas en la cama, creencia que enfurecía a la esposa del rey, quien aseguraba que no era menos hembra que ninguna mujer y que se sentía orgullosa de ser española. Pero, según Dina Iris, la esposa del rey quería ver con sus propios ojos cómo eran el manejo y los movimientos de las francesas en la cama, actividad que, traducida al español de mis paisanos, los galos llamaban Culeo.
Las muchachas del séquito real se aterraron del tamaño del miembro sexual de Nabo, cuando lo desnudaron para vestirlo de pajecito. Estando en esa labor, refiriéndose a dicho elemento, una de ellas dijo: Nabo tiene un morito bien grande. Y otra respondió: Parece que es más morito que Nabo; pienso que deberíamos llamarlo Morito. Entonces todas soltaron una carcajada y convinieron que de ahí en adelante el pigmeo se llamaría el Morito Nabo y con ese nombre lo llamaron desde entonces.  
La reina quedó encantada cuando vio a su pigmeo vestido de pajecito. Ella era lánguida pero no era de malas pulgas, incluso, a veces les hacía bromas a algunas de las quince integrantes de su séquito, de las que tres eran consideradas como adultas porque tenían como treinta años y eran las que se encargaban de lo que tenía que ver con el vestir de la reina. Una de éstas se llamaba Helena y aparentaba ser sumamente arrecha; siete eran cantantes o tocaban algún instrumento, y las demás eran sus damas acompañantes; ninguna de estas doce tenía hijo ni pasaba de veinte años, y, sin excepción, con frecuencia todas tenían relaciones sexuales con el rey, y por mucho tiempo su preferida había sido Helena.
Para el rey, las mujeres no eran más que objetos sexuales. Nada de romanticismo, decía que eso era una bobada que hacía perder el tiempo y ni siquiera las saludaba; cuando le daban ganas de culiar, elegía a la que le diera la gana, la llevaba a uno de sus metederos y de una le decía que se desvistiera y que le ayudara a él a quitarse la ropa. Y las que no se portaran bien con él en la cama se arriesgaban a que sus matones las convirtieran en pato muerto; en cambio, las que fingían sentirse bien con su clavada y lo adulaban, por ejemplo, diciéndole que era el hombre más guapo del universo, recibían muchos beneficios después.
Habiéndose ido el Morito a almorzar, las muchachas aprovecharon para contarle a la reina acerca de la sorpresa que habían tenido cuando le vieron el miembro sexual al pigmeo. A la reina le llamó la atención ese asunto, el tema sexual había sido un tabú en su educación y hasta ese día nadie le había hablado de ese asunto. Poco antes había visto una obra de teatro en la que dos damas peleaban por un caballero; según la trama, ninguna de las dos sabía leer, pero, aunque ambas eran hermosas, en lo concerniente al sexo, una apenas sabía abrir las piernas y el tipo dijo que se quedaba con la otra porque culiaba muy rico.
A la reina no le habían enseñado a culiar y de eso lo único que sabía era abrir las piernas. Desde ese momento empezó a pensar en lo instructivo y divertido que sería ver a Helena culiando con el Morito. Analizó el asunto y poco después le ofreció un valioso premio, cuya cantidad, de acuerdo a lo que dijeran las demás chicas acerca de la calidad del polvo, podría triplicarse. Helena aceptó el reto, dijo que el pigmeo tenía un ‘moro’ espectacular y que el único inconveniente era que él no hablaba francés. Pero una de las chicas explicó que “todas las crikas y todos los penes hablan el mismo idioma cuando están culiando.”
Luis XIV solía decir que él además de ser el rey de Francia era el Estado francés. El tipo tenía un reguero de ejércitos matando y haciéndose matar para saquear riquezas y tomar territorios con los que el rey cada día se hacía más rico y más poderoso, mientras el monarca se paseaba entre París y Versalles, dándose una gran vida con fiestas, lujos y mujeres hermosas. Y la reina vivía llena de lujos y comodidades, pero aburrida por el encierro y la monotonía de la rutina palaciega; las escapadas de su esposo eran duraderas y frecuentes y sus relaciones sexuales eran pocas.
La reina no intimaba con las mujeres de su séquito, las reglas de protocolo lo prohibían, pero las cosas cambiaron desde que empezó el lío con el Morito. Ella estaba convencida de que las reglas protocolarias eran las causantes de la ruina de los polvos monárquicos y quería que el evento sexual de Helena con el Morito se realizara sin protocolo y con libertad total. Y quería que el evento mereciera el premio, detalle que les explicó a sus damas, por lo que con gran esmero y entusiasmo se dedicaron de lleno a preparar dicho espectáculo.
Helena explicó que para poder echar un polvo espectacular con el Morito era necesario enseñarle a culear al estilo francés y que, por lo tanto, antes del evento era indispensable culear con él hasta que aprendiera. Sin embargo, la reina dijo que lo conveniente era que echaran solo un polvo antes del evento, porque se corría el riesgo de que el Morito fuera perdiendo el interés en la misma crika, tal como, según ella, ocurría con todos los hombres.
El Morito Nabo era mal estudiante de francés y buen aprendiz de baile y de todo lo que tuviera que ver con diversión. Al tipito le gustaba que lo mimaran y su comportamiento era más de mascota que de esclavo; le gustaba sentarse cerca de Helena o estar a su lado, era perezoso y no se inmutaba cuando lo regañaban. Siempre estaba de buen humor, tenía ojos negros, pelo enredado, dentadura blanca y sana y era bastante bembón.
La reina tenía a su servicio un capellán mayor y un cura novato. Su alteza los manejaba a su antojo, pero no por eso dejaban de ser un encarte, especialmente el veterano con sus largos y alabanciosos sermones. Esas alabanzas le encantaban al rey, pero la reina las detestaba y tenía que oírlas en silencio, pues, por el solo hecho de ser mujer y extranjera, estaba obligada a soportarle a su esposo toda clase de humillaciones discriminatorias y xenofóbicas, asuntos de los que quería desquitarse.
En esos días el rey se fue de pesca y cacería, con un numeroso grupo de invitados y diplomáticos extranjeros, y la reina sabía que a su esposo lo acompañaba una de sus favoritas y que esa aventura iba a durar varios días. Helena eligió una cama grande, abullonada, y con sus dos compañeras la trasladaron al sitio que la reina había elegido para el espectáculo sexual; en esa cama ya había echado el polvo de prueba con el Morito y lo único que faltaba para realizar el evento era la orden de su alteza.
Por instrucciones de la reina, el séquito se había dividido en dos grupos y cada uno debía llevar al evento y apoyar a uno de los dos actores. Sin embargo, por estrategias del séquito, Helena y el Morito no llegaron con su majestad al salón asignado, porque habían sido separados desde mucho antes de iniciar el espectáculo. Dicho lugar había sido acondicionado sólo con lo indispensable para que su majestad viera cómodamente el espectáculo, ya que la reina no quería que hubiera lujos o detalles que pudieran desconcentrar al Morito, aunque, también por voluntad de reina, llevaron toda clase de licores para celebrar el polvo y la entrega del premio.
La reina se sentó, pidió whisky y les dijo a sus acompañantes que tomaran lo que desearan. Se había puesto un vestido de algodón que le había regalado la esposa de un diplomático africano. Le quedó preciso, ella nunca lo había usado porque consideraba que era muy sencillo y que no estaba a la altura de su alcurnia, pero las damas dijeron que ese era el vestido que más le lucía y que con ningún otro traje se veía tan hermosa como con este, que era de un color fucsia brillante.
Tres asistentes de cada uno de los bandos protagonistas le pidieron permiso a su majestad para ir a preparar los últimos detalles y traer a los actores al escenario. La reina les explicó que tenían libertad para preparar a Helena y al Morito de la manera que ellas estimaran conveniente, que si creían que era conveniente darles un poco de licor que se los dieran. Ellas se llevaron dos botellas de madera, una con whisky y la otra con vino, pero ninguno de los dos tomó vino, Helena se tomó varios tragos, pero las asistentes del Morito solo le dieron dos traguitos, ya que él nunca había tomado whisky y era fácil que se emborrachara y no pudiera hacer lo que se esperaba.
En el reservado el tiempo pasaba rápido, mientras al lado las preparadoras se afanaban en los detalles de presentación de los actores, en el salón la reina tomaba whisky y se sentía feliz con su cómodo y hermoso vestido. Helena llegó primero al escenario y fue recibida con aplausos. Traía puesta una bata larga que cerraba con solo dos botones y le dejaba casi a la vista las tetas y la crika; Nabo entró cuando finalizaron los aplausos, traía puesta una bata enteriza que, al contrario de la de Helena, no dejaba nada a la vista. Las damas creían que, por respeto, el miembro sexual de Nabo no debía ser visto por su majestad, pero ella explicó que ambos debían actuar con naturalidad y tan desnudos como habían venido a este mundo, y, en tono suave, le dijo a Helena que quería ver una buena demostración del famoso culeo de las francesas.
Los dos actores se sentaron en la cama y Helena tomó la iniciativa. Sentó a Nabo en sus piernas, le dio un trago y le dijo que le soltara los botones de la bata, el pigmeo obedeció y al soltar los botones quedaron a la vista sus dos enormes tetas. El tipito, forzado por ella, tímidamente empezó a acariciarle las tetas; lo que él quería acariciarle era la crika, pero Helena la tenía tapada con las puntas de la bata. En forma sorpresiva, ella le levantó la bata al pigmeo y dejó a la vista su enorme miembro sexual. Y, cuando las mujeres vieron el desproporcionado miembro del pigmeo, dieron un grito que debió oírse en todo el palacio; todas, incluida la reina, se rieron y aplaudieron cuando Helena besó la cabeza del erecto pene del Morito.
Helena untó crema en el pene del pigmeo y el evento sexual empezó enseguida. El Morito tomó a Helena de los pies, le abrió totalmente las piernas y lentamente le introdujo su enorme miembro sexual; ella empezó a moverse y a chillar y en la medida que aceleraba el culeo aumentaba el volumen y la intensidad de los chillidos. Los numerosos cambios de posición, con el mismo agite y sin que se desclavaran, fue lo que más impresionó a su majestad. Ella trató de dibujar las posiciones mas novedosas, pero cambiaban tan rápido y fueron tantas que optó por memorizarlas. El evento no duró mucho, pero fue espectacular, y a la reina le quedó claro que las francesas como eran de flojas para el trabajo lo eran de ágiles para culiar. Se tomó varios tragos dialogando con las integrantes de su séquito y les dijo que la premiación se haría el día siguiente en ese mismo lugar.
El libro de Dina Iris no dice cuál era el premio. Explica que, el día siguiente, su majestad hizo la reunión y les preguntó de una en una si creían que la actora merecía más del premio y que, con la excepción de dos chicas cantantes, las demás respondieron que con el premio estaba bien. Y desde el punto de vista de las dos cantantes, Helena cambiaba muy rápido las posiciones, estuvo un poco desconcentrada y ellas hubieran preferido verla echando un polvo menos espectacular y con más sabrosura. Al oír la explicación de las dos chicas, la reina dijo que levantaran la mano las damas que, actuando con el Morito, estuvieran dispuestas a participar en una competencia sexual para ganarse el vestido que ella había usado el día anterior. Todas levantaron la mano e hicieron un bullicio y cuando hubo silencio la reina le ordenó a su dama favorita que le entregara el premio a Helena.
Ese mismo día se realizó la primera competencia sexual por el vestido. Concursó una de las chicas que habían criticado a Helena y, según los comentarios, dejó en alto el culeo de las francesas. Se había convenido que, en cada evento, cada una de las integrantes del séquito daría una calificación entre tres y cinco puntos; a esta participante le faltaron solo tres puntos para obtener el máximo puntaje, pero, en los eventos siguientes, todas culiaron con dureza y casi todas sacaron ese mismo resultado. La ganadora del premio fue la otra chica que había criticado a Helena, a ésta le faltó un solo punto para obtener la máxima calificación.
Considero que no es necesario entrar en detalles, la conclusión es que todos los eventos sexuales fueron espectaculares. La obra de Dina Iris dice que en esa época las francesas eran muy ardientes y muy buen catre y que las españolas eran buenas trabajadoras pero apagadas y malas en la cama. Ese día, en la entrega del premio, la reina protagonizó varias sorpresas, primero ordenó vestir en secreto a la ganadora con el vestido que se había ganado y ella llegó de sorpresa con él ya puesto, pero lo mejor estaba por llegar. Su majestad dijo que había comprado dos caballos pony para dárselos a Nabo y que con él iba a echar un polvo al estilo español, y sin rodeos les pidió a las damas de su séquito que, cuando terminara, le dijeran las fallas que hubiese cometido.
Su majestad, al iniciar la faena sexual tomó por el gajo al pigmeo y le chupó el pene. Y, en resumen, durante el polvo se movió poco y se cansó rápido; debido al cansancio de la reina, a Nabo le tocó ponerla en una posición que las francesas llamaban Vaca Muerta, un modo que consistía en ponerle una almohada en las nalgas a la hembra, abrirle las piernas y estando ella quieta, darle clavo hasta terminar, y así fue como terminó el evento. Sin embargo, según el dictamen de las damas del séquito, la peor falla del polvo no fue ni la falta de movimientos ni el cansancio de la protagonista sino la falta de chillidos; todas ellas habían hecho un concierto de chillidos en sus actuaciones sexuales y la reina actuó en silencio. Al oír esa crítica la reina les preguntó cuál era la importancia de los chillidos en los polvos; ellas respondieron que un polvo sin chillidos era como una fiesta sin música.
En su libro, Dina Iris cuenta que, con frecuencia, en las noches siguientes escuchaba a la reina en plena faena con Nabo, interpretando con dureza ‘la música del amor’, pero que ese romance no duró mucho porque la reina quedó embarazada e hizo toda clase de parapetos para abortar, pero nada le dio resultado. La autora se imaginaba que la reina estando en ese agite había hablado del asunto con el capellán mayor y había puesto a Nabo bajo su cuidado; la reina no logró abortar, tal vez por las tantas cosas que se hizo con ese propósito, el embarazo fue duro y complicado. Para tapar los cuernos hizo creer que su embarazo había ocurrido dos meses después del verdadero inicio y por eso todos creyeron que el parto se había adelantado. Antes del parto duró tres días dando gritos y pataletas en su cama, con su séquito a su lado rezando. Y, poco después del parto, el capellán mayor se desmayó cuando vio la horrible y negrita criatura que había parido su majestad. Nació una niña, negra como el carbón; Dina Iris creía que las pataletas de la reina habían sido para que la criatura naciera muerta y que, de haber sido así, solo logró causarle hinchaduras a la bebé, detalles que desaparecieron poco después pero que la hicieron ver mucho más fea en el nacimiento.
Como cosa rara, el rey Luis XIV estuvo pendiente de su esposa durante los dolores del parto. En esos días, además del personal médico de la monarquía y el capellán mayor, solo se les permitió entrar al aposento donde convalecía la reina a las integrantes de su séquito, del que ya no hacía parte el pigmeo Nabo y que por lo tanto quedó integrado en su totalidad por mujeres. El desmallo que le dio al capellán cuando vio a la recién nacida duró varias horas y fue casi un infarto; por la gravedad del asunto, el personal médico tuvo que dividirse en dos grupos, una parte de éstos continuó atendiendo a la reina y a la ‘princesa demonio’ y la otra se encargó de revivir al capellán.
El libro de Dina Iris hace un extenso y detallado relato de los inusitados hechos que se presentaron en el momento del parto de la reina y durante el desmallo del capellán. El resumen de dicho relato es que, por su aspecto horrible, todos le tenían miedo a la ‘princesa demonio’, nadie quería lidiarla ni encargarse de ella, añade que la niña nació con hambre y que no le quitaba la vista al médico que la alimentó; que cuando el capellán revivió, los médicos se llevaron a la ‘princesa demonio’ y que, muchos años después, ella la había visitado en el convento de Moret, donde ejercía como Louise Marie-Therese y donde vivió toda su vida, desde el año 1664 hasta el 1732.
Numerosos autores han escrito acerca de la vida de Louise Marie-Therese, inclusive, Voltaire dejó escrito que sostuvo una entrevista con ella. Además, en la Biblioteca de santa Genoveva de Paris existe un cuadro con el retrato de ella, que fue pintado en 1695, y en diversos lugares se conservan varias cartas que se cruzaron ella y sus familiares de las monarquías francesa y española, pero nadie se atrevió tan siquiera a mencionar a su verdadero padre, el pigmeo Nabo. Al final, el libro de Dina Iris dice que, sobornados por la reina, varios médicos y el capellán mayor lograron convencer al rey de que él era el padre de la ‘princesa negra’; en un párrafo dice que “para lograr ese propósito, los médicos le explicaron al rey Luis XIV que, según el muy sabio capellán mayor, habían existido ancestros negros, tanto en la monarquía francesa como en la española, y que, por haber tenido ellos esos ancestros, científicamente era totalmente posible que hubieran tenido una hija negra, y que lo ocurrido a sus majestades no se presentaba con frecuencia pero que era una regla genética normal.”
Dina Iris cuenta que la reina duró pocos meses culiando con el pigmeo, y que, aprovechando las frecuentes ausencias del rey, culiaban de seguido y con dureza, y que siete meses antes del nacimiento de la ‘princesa negra’, al darse cuenta la reina que el tipito la había preñado, le dio a él una mezcla de venenos, y que cuando éste empezó a dar gritos, con el argumento de que el pigmeo podía estar enfermo de algún mal contagioso, ella hizo que lo encerraran en un sótano en el que en poco tiempo se convirtió en pato muerto. Según Dina Iris, al rey le gustaba la música del amor y la reina lo encoñó porque desde entonces en cada polvo le daba un concierto de chillidos. Y así finalizó mi historia de pato muerto y mi actuación en este Congreso. Gracias señoras y señores mandracus por la atención que me prestaron.  

lunes, 28 de agosto de 2017

UNA VISITA MUY COSTOSA Y NADA DIVINA.



El filósofo Séneca decía que “La religión es considerada por la gente común como verdadera, por los sabios como falsa y por los gobernantes como útil".


El filósofo Seneca vivió desde el año 4. a C., hasta el 65 de nuestra era, es decir, durante todo el tiempo que supuestamente existió Cristo, pero, aunque él por diversas razones recorrió todo el Imperio Romano al cual estaba sometida la patria de Cristo y dejó numerosos escritos históricos, no lo mencionó ni mucho menos se refirió a los supuestos milagros y resurrección del dios de los cristianos.

Créase o no, lo cierto es que NO EXISTE HISTORIA DE CRISTO; al comienzo, la fe cristiana se apoyaba en leyendas, por ejemplo, como la música vallenato con Francisco El Hombre, y la Farsa de los Evangelios nació a finales del primer siglo de nuestra era, es decir, cuando ya no vivía nadie que, con conocimiento de causa, pudiera contradecir esas mentiras. Pero es posible que haya existido un filósofo llamado Cristo, aunque históricamente es seguro que este personaje no tiene nada que ver con el rollo de farsas religiosas que la oligarquía romana, para su beneficio, inventó de él y con toda crueldad le hizo creer a gran parte de la indefensa e ingenua humanidad.

En pocos días llegará a Colombia el papa Francisco. Y según han dicho quienes saben de los costos de los viajes del pontífice, en Colombia el promedio de gastos diario no será inferior a un millón y medio de dólares, es decir, su santidad generara alrededor de 4.500 millones de pesos de gastos por cada día que permanezca en este rebaño de ingenuas ovejas humanas. Pero, tratándose de una persona austera como se dice que es el papa Francisco ¿De dónde sale tanto gasto?

No sé si se cumplirán las expectativas de la Iglesia, pero la mafia del Vaticano y el muy servil gobierno de la capital esperan que asistan 600 mil personas a la misa que dará el papa en el Parque Nacional, y para tal rebaño de ovejas humanas se están habilitando mil baños, cifra que no es exagerada, ya que habrá un baño por cada 600 ingenuos, y en ese sólo detalle, sin inflar los costos al estilo del Ñoño, se pueden ir mil millones de pesos, o sea que cada baño cueste un millón, y este es tan solo uno de los tantos rubros de logística que deben hacerse para que el papa calumnie al Creador con el viejo cuento de que Dios tuvo un hijo con una mujer.

Y digo que los gastos son para que el papa calumnie al Creador, porque eso es lo que ha hecho históricamente el jefe de la Santa Iglesia. Con sangre y muertes, la monarquía eclesiástica duró más de 15 siglos obligando a los ingenuos o indefensos a creer que Dios tuvo un hijo con una mujer y que ese retoño del Creador es el único Salvador de la Humanidad, y que el supuesto Salvador asignó a Roma como su Santa Sede y al Obispo de esa ciudad como al único representante de Dios en la Tierra, gran farsa que es conocida por los miembros de la monarquía eclesiástica como “La Fábula de Jesucristo”, siendo de aclarar que de haber existido Cristo ni siquiera conoció a Roma.

Y como dato curioso vale explicar que la Iglesia perdió los sacrificios que hizo para impedir que aprendiera a leer la gente común; la monarquía eclesiástica creía que si el pueblo raso aprendía a leer se volvía sabio y por lo tanto dejaba de creer en “La Fábula de Jesucristo” y eso sería el fin de la mina de ´lana’ que les generaban sus estúpidas y beneficiosas ovejas humanas. Pero, la Santa Iglesia se equivocó en ese detalle, pues, en la actualidad, aunque en el territorio eclesiástico casi toda la gente común sabe leer, casi nadie lee un libro ni mucho menos se interesa en verificar si las prédicas cristianas son históricamente ciertas y, por eso, gran parte de la humanidad prefiere creer lo que oye decir y sigue siendo un rebaño igual de ingenuo que cuando estaba integrado por analfabetas.

Para lo único que me interesa la visita del hombre que lidera la entidad que más se beneficia calumniando a Dios, es para verificar si ha disminuido o aumentado la cantidad de ovejas humanas, desde mi punto de vista, una aglomeración de tontos, estúpidos, mamertos y serviles del Vaticano. Más adelante hallarán las explicaciones de porqué pienso de esa manera; quienes se sientan ofendidos por la frase anterior, y para que se enteren mejor de este asunto, les recomiendo leer y analizar cuáles fueron los propósitos del primer concilio de Nicea y del primero de Éfeso.

Si nos atenemos a la Historia, ocurrió que al supuesto Cristo, el ahora Jesús y dios romano-cristiano, le cambió el nombre y lo endiosó la mafia interna de la monarquía romana en los concilios de Nicea (año 325), y de Éfeso (año 431). Según registros históricos, en dichos concilios, por conveniencias políticas de la monarquía romana y por determinación de los emperadores Constantino I y Teodosio II, el hasta entonces legendario Cristo nazareno, en el Primer Concilio de Nicea fue declarado como Hijo de Dios y Dios, pero muchos de los filósofos orientales de esa época aseguraban que nada era más imposible que la existencia de un hijo de Dios con una mujer y consideraban a la recién instaurada Santa Iglesia Romana como una secta oportunista, ya que se beneficiaba calumniando al Creador con ese cuento absurdo, y, luego de más de un siglo de asesinatos eclesiásticos selectivos por contradecir ese asunto, para aclarar las cosas acerca de las divinidades del supuesto dios Jesucristo fue realizado el Primer Concilio de Éfeso.

Por los asuntos aprobados en el concilio de Nicea surgió un gran lío religioso entre quienes creían el cuento romano y los que consideraban que era una farsa religiosa que beneficiaba a la Iglesia Romana. Cirilo y Nestorio eran los nombres de los líderes de los temas en conflicto. En dichos alegatos, Cirilo era el pupilo de la mafia eclesiástica romana y Nestorio era el patriarca de Constantinopla. Supuestamente para discutir el lío, Cirilo llegó el 22 de junio a Éfeso y Nestorio se negó a participar en el concilio sin la presencia del patriarca de Antioquía, su amigo, que venía en camino. Al solicitar su presencia para iniciar las deliberaciones, el patriarca solicitó cinco días de espera, pero Cirilo no quiso esperar. Ordenó Iniciar el concilio sin la contraparte y en la primera sesión fue aprobada la condena de las tesis de Nestorio y la virginidad y maternidad de María, quien, desde entonces quedó reconocida como virgen y madre del Hijo de Dios.

El patriarca Juan de Antioquía llegó a Éfeso el 27 de junio y, de inmediato, paralelo a las diligencias de la contraparte, Nestorio realizó una asamblea en la que Cirilo fue acusado de herejía arriana, condenado y depuesto de sus funciones religiosas. Y el 10 de julio llegaron los legados papales, entre estos el representante personal del papa Celestino I, quienes sin oír a la contraparte aprobaron la sesión celebrada el 22 de junio, que incluía la condena a Nestorio, a quien luego el papa convirtió en pato muerto en un desierto de Libia, donde estaba prisionero.

En realidad, el Primer Concilio de Éfeso fue una farsa, pues las dos partes actuaron por separado y ambas aprobaron cosas opuestas que en vez de acordar radicalizaron más el conflicto que se pretendía conciliar. Y, como si ese desatino hubiera sido poco, Cirilo, luego de sobornar al representante del emperador, consiguió que el emperador Teodosio hiciera publicar como legalmente aprobados en el concilio sus absurdos religiosos. Y el resumen de la explicación anterior es que, según registros históricos, además de trampas hubo soborno para reglamentar la divinidad de Jesucristo.

Además, vale aclarar que la mafia eclesiástica, junto con el uso de chantajes, torturas y muerte, desde que ocurrieron esos hechos en Nicea ha usado el soborno como mecanismo para obtener sus objetivos. Muchos de los pontífices fueron elegidos mediante soborno y de la última elección de papa que se sabe que hubo soborno ocurrió en la elección de Benedicto XVI, el19 de abril de 2005; según le informaron a la prensa algunos de los cardenales que no votaron por él, Benedicto XVI no fue elegido por obra y gracia del espíritu santo sino por el millón de dólares que el Opus Dei ofreció y les pagó de soborno a cada uno de los cardenales que votaron por él. O sea que el penúltimo legado de Cristo, relevado por el papa Francisco, ocupó la silla de san Pedro mediante soborno.

Pero a simple vista, para analizar cómo era el supuesto Dios Padre, démosle un vistazo al comportamiento de Jehová, el dios bíblico que supuestamente es el padre de Jesucristo. La Biblia en el libro 1 de Samuel, 15, 3-4 dice: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo castigaré lo que hizo Amalec a Israel al oponérsele en el camino cuando subía de Egipto. Ve, pues (le ordena al rey Saúl), y hiere a Amalec, y destruye todo lo que tiene, y no te apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos. O sea que, según la Biblia, por venganza, Jehová ordenaba realizar masacres indiscriminadas en las que ni siquiera los animales se salvaban, y, que se sepa, ningún criminal humano ha ordenado hacer masacres de tal magnitud.

Y vale añadir que, aunque con muchas ambigüedades, la Iglesia asegura que el dios bíblico es el padre de Jesús y que, por su infinito amor a la humanidad, para la salvación de sus almas les dio su Hijo a los humanos para que le hicieran todas las humillaciones y crueldades que quisieran. Pero, si las cosas fueron así, no podemos decir que el dios bíblico es un padre ejemplar. Sin embargo, las Escrituras supuestamente Sagradas están plagadas de incoherencias; por ejemplo, según san Mateo, el rey Herodes intentó matar al Hijo de Dios, pero, históricamente, Herodes murió 4 años antes del supuesto nacimiento de Cristo.

En realidad, la Iglesia es una monarquía mafiosa, teocrática y capitalista, que para apoderarse de riquezas ha cometido todos los delitos humanamente posibles y que para sacarles la buena ‘lana’ a sus millones de fieles ovejas humanas les hace creer que es una entidad religiosa, sin ánimo de lucro. A quienes les interese saber lo rica y poderosa que es la Iglesia les recomiendo leer el libro Los Billones del Vaticano del gran investigador y escritor Avro Manhattan.

 

 

lunes, 7 de agosto de 2017

PATO MUERTO Y ORO ROBADO


Esta Entrada contiene la Historia de Pato Muerto que cuenta en su actuación El Hombre Feliz, lo que además es una parte de un capítulo de mi novela inédita titulada Pato Muerto.

 

El pato muerto de mi historia era un bocón apasionado, hasta el punto que hizo surgir la famosa frase: “¿Chávez por qué no te callas?”, y supuestamente murió de cáncer en Caracas, pero lo cierto es que murió en Cuba, asesinado por sus mejores amigos, sin incluir al presidente Santos que, como suele ocurrir entre políticos perversos, de viejo enemigo suyo pasó a ser su nuevo mejor amigo. El tipo fingía ser el máximo líder comunista del siglo XXI, pero en realidad fue un despilfarrador y ladrón que, no obstante a que gobernó a Venezuela en la mayor bonanza petrolera, dejó en ruinas a su nación y convirtió en multimillonarios a sus secuaces, entre éstos a su hija María Gabriela que estando desempleada se convirtió en la mujer más rica de su país.

Este mandracu desde niño se había comido la farsa del comunismo cubano, ya que sus padres eran maestros, y, desde los años 60, con el patrocinio de la Unión Soviética, el comunismo de Cuba infiltró las instituciones de educación de casi todos los países de Suramérica, y con ello a gran parte de los profesores venezolanos, a quienes les hicieron creer que en Cuba todo el mundo vivía bien y hacía y estudiaba lo que le diera la gana. Lo más seguro es que se le metió en la cabeza el espejismo de convertirse en un Fidel Castro del siglo XXI y, aplicando el socialismo cubano de ficción que había escuchado de sus padres, quería juntar y gobernar los países que ayudó a liberar Simón Bolívar.

En el año 1989 ocurrieron varios hechos que opacaron y dejaron en la olla al comunismo cubano. En ese año, por la pésima situación económica, la Unión Soviética estaba colapsando y con ello dando fin a la Guerra Fría; se acabó la escalada en Angola; Mijaíl Gorbachov inició la perestroika; surgió el sindicato Solidaridad; cayó el muro de Berlín; y, en China, las tropas comunistas hicieron una gran masacre en la protesta de Tiannamen. La ocurrencia de esos incidentes hizo acabar el chorro de dinero que llegaba de la Unión Soviética a Cuba y lo único que empezó a producirles dinero a los hermanos Castro fue el cartel de Medellín, porque con la vista gorda de ellos, el poderoso jefe mafioso Pablo Escobar usaba los aeropuertos de ese país como puentes aéreos para llevar narcóticos a los Estados Unidos.

El uso de Cuba como puente para el narcotráfico les daba muy buenas utilidades a los hermanos Castro, pero éstos cayeron en cuenta que, por no contar ahora con el poderoso apoyo soviético, Estados Unidos podía invadir Cuba y llevarlos presos a ellos, como había hecho en Panamá con el mafioso y dictador Manuel Antonio Noriega, y por eso decidieron acabar con ese negocio. Aunque los Castro han asesinado o han ordenado la muerte de decenas de miles de personas, esta vez para lavarse las manos del tratado mafioso que tenían con el Cartel de Medellín hicieron un espectáculo macabro, con el que convirtieron en pato muerto al famoso general Arnaldo Ochoa y a otros supuestos involucrados en el uso de Cuba como puente para el narcotráfico.

Según rumores, los hermanos Castro estaban celosos con la fama y popularidad del general Ochoa, y con este percance mataron dos patos con el mismo tiro, es decir, se quitaron dos problemas con este asesinato ya que además de evitarse la posibilidad de la invasión gringa, eliminaron al rival más peligros para ellos, de quien temían porque había participado en varias guerras en el exterior y era el militar que contaba con mayor apoyo dentro de las tropas de las Fuerzas Armadas de Cuba. Luego de una tragicomedia inventada por Raúl Castro, un tribunal militar especial, apoyado por toda la tímida cúpula que dominaban los hermanos Castro y para salvar cada quien su pellejo, condenó por unanimidad a la pena de muerte al general Arnaldo Ochoa y a los militares Antonio de La Guardia, Amado Padrón y Jorge Martínez, quienes fueron fusilados al amanecer del 13 de julio de 1989.

Desde hace más de medio siglo, los hermanos Castro son dueños de Cuba, país que convirtieron en una cárcel del mismo tamaño de la nación, y, aunque ellos son sumamente ricos, con el derrumbe económico de la Unión soviética se les acabó el chorro de dinero con el que sostenían sus enormes fuerzas militares y sus misiones internacionales de adoctrinamiento comunista. Los dólares que pagaban los narcotraficantes colombianos aliviaban un poco la crisis surgida por la falta de la ayuda soviética, pero ese dinero no era gran cosa si se comparaba con el hueco económico que había surgido en Cuba por la caída del gran patrocinador de la causa comunista.

Las misiones políticas cubanas, patrocinadas por la Unión Soviética, adoctrinaron a gran parte de los maestros de Suramérica, y, por intermedio de éstos, a los estudiantes y a mucha gente de este continente, claro está, sin que nadie pudiera verificar las supuestas bondades sociales del comunismo. Por ejemplo, de alguna manera se las arreglaban para invitar y llevar profesores a Cuba y allá les mostraban a éstos lo que a ellos les convenía que vieran, pero jamás les permitían ver cómo se alimentaban y trabajaban los campesinos, ni mucho menos dialogar con el pueblo raso cubano, contacto popular que durante toda la era castrista ha sido imposible porque, por temor a sus autoridades, la población cubana, además de estar aislada, por todos los medios evita dialogar con los extranjeros

Las fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, siendo el ejército de un país pequeño, con el apoyo soviético y de la República Democrática Alemana, en pocos años se convirtieron en el segundo ejército más numeroso de América, superado solo por el de Estados Unidos, y con el argumento de establecer en todo el mundo lo que Fidel Castro ha llamado como “Internacionalismo Proletario”, ha participado en numerosas guerras extranjeras y ha intervenido para derrocar gobiernos de varios países, entre estos, las dos intervenciones fracasadas en los años 1963 y 1967 para derrocar el de Venezuela.

Desde niño, aunque estaba al cuidado de su abuela paterna, con el apoyo de sus padres, Hugo Rafael Chávez Frías, el pato muerto de esta historia, fue adoctrinado con las ideas Marxista-Leninistas de las infiltradas brigadas cubanas, que contaban con el ilimitado patrocinio soviético. Fue monaguillo y era aficionado al béisbol, a la música cubana, al teatro y a la pintura. Venezuela siempre ha sido una nación con una gran población de extranjeros y con la tradición de que casi todos los nacidos en el país son empleados estatales, por lo que al joven Chávez le quedó fácil ingresar a hacer curso de oficial en la Academia Militar de Venezuela, y se sabe que recibió el grado de subteniente en el año 1975 y que casi siempre ocupó el primer puesto en varios cursos que hizo, pero fue en el año 1982 que se conocieron sus actividades proselitistas cuando en homenaje a los 200 años del natalicio de Simón Bolívar fundó el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, aliado con un grupo de oficiales de rango medio, que habían sido adoctrinados con las farsas del comunismo cubano.

 Encontrándose Cuba en la peor crisis económica de su historia, como aparecido del cielo surgió un milagro, fruto de su larga labor de adoctrinamiento comunista en Venezuela. En las elecciones presidenciales del 6 de diciembre del año 1998, como efecto de un frustrado Golpe de Estado que éste había provocado en el año 1992, fue elegido presidente el ahora excoronel socialista Hugo Chávez, el despilfarrador que después se convertiría en la salvación del desastre económico del comunismo cubano y luego en pato muerto de los hermanos Castro.

Al asumir Chávez el gobierno del Estado venezolano, la buena suerte cubana llegó con una gran ñapa; en diciembre del año 1998, cuando Chávez fue elegido presidente, el barril de petróleo venezolano se vendía a 14 dólares y, de entrada, en el año 1999 subió a 16; en 2004 se vendía a 32 y dichos precios siguieron aumentando hasta llegar a 88 en el 2008  y a 103 dólares en promedio entre 2011 y 2014, pero aunque cuba recibió 90.000 barriles diarios de petróleo desde que se inició el gobierno de Chávez, por ese pago el país bolivariano no recibió un solo dólar ya que ese costo lo cancelaba Fidel con el trabajo de casi 30.000 cubanos, la mayoría de éstos doctores y profesores del comunismo cubano, con los que se conformaron las misiones Barrio Adentro, y varios miles de asesores militares, agentes de seguridad y preparadores de deportistas, entre otros.

En el año 2011, el presidente Hugo Chávez dispuso el regreso a Venezuela de 17.000 lingotes de oro que le pertenecían a la República de Venezuela y que se encontraban depositados desde el año 1.986 en Canadá, Estados Unidos, Inglaterra y Suiza. Y, pocos días después, con el visto bueno presidencial, dos aviones militares cubanos fueron cargados con varios miles de dichos lingotes, para ser llevados a la isla de los Castro y depositados en el Banco Central de Cuba. Nuestro histórico bocón creía ciegamente en su ‘padre’ Fidel y le confió el cuidado de los lingotes de oro, según dijo entonces, “para cualquier eventualidad que ocurra”.

Raúl Castro relevó a su hermano Fidel en la presidencia de Cuba, el 24 de febrero de 2008, y con ese cambio se inició una pequeña perestroika cubana. Aunque no lo reconozcan en público, los hermanos Castro saben con certeza que el comunismo es un fracaso y que en ninguna parte del mundo es sostenible el modelo político Marxista-Leninista que ellos aplicaron en Cuba, y que en Venezuela es imposible hacer lo que ellos han hecho con su país, por la simple razón de que esta nación no es una isla y por eso no es posible convertirla en una nación cárcel, como han hecho ellos con Cuba por más de medio siglo. El comunismo ha sido un fracaso y, para modernizar su nación, Raúl Castro decidió hacer cambios comerciales, económicos y formalizar relaciones diplomáticas con Estados Unidos, asunto que tomó por sorpresa al ingenuo y futuro pato muerto de esta historia.

Aunque parezca mentira, los Castro de alguna manera se las arreglaban y nunca permitieron que Hugo Chávez viera cómo era realmente la vida del pueblo raso cubano. Siempre que el ‘Bolivariano’ iba a Cuba, los Castro montaban un enorme show de farsas socialistas y por ningún motivo le permitían hablar con la población llevada del putas, es decir, no lo dejaban hablar con la maltratada gente del común que él siempre creyó que vivía muy bien y hacía lo que le diera la gana, que era como se lo habían inculcado los adoctrinadores cubanos infiltrados en Venezuela.

No se sabe cuándo, cómo, ni dónde surgió el achaque, pero luego de que le detectaran y le operaran en Venezuela unos supuestos tumores raros, el presidente Chávez viajó a La Habana el 10 de junio de 2011 donde le realizaron otra intervención quirúrgica. Ese día, según los medios de información, Chávez fue operado de un absceso pélvico, y, personalmente, el 23 de julio nuestro bocón anunció que no tenía células cancerígenas en su cuerpo; y el 10 de septiembre, en su programa “Aló Presidente” aseguró que estaba completamente curado y que había derrotado al cáncer. Sin embargo, el 21 de febrero de 2012, dicho mandracu dijo por televisión que le habían detectado un problema raro en la misma parte donde le habían hecho la operación en Cuba.

El presidente Lula Da Silva, de Brasil, le aconsejó a Chávez que se hiciera un examen médico en el  hospital Sirio-Libanés de su país, pero, aconsejado por Fidel Castro, el presidente venezolano prefirió regresar a Cuba, el 26 de febrero de ese mismo año, y allí fue operado por tercera vez, pero el 8 de diciembre, ya sabiendo que lo que tenía era mucho más grave de lo que se creía, por televisión dijo que sería sometido a una cuarta operación y, por si ocurría algo grave, aconsejado por los hermanos Castro designó a Nicolás Maduro como su candidato a reemplazarlo.

Por las numerosas y valiosas ayudas que le había dado al “hermano pueblo cubano”, Chávez nunca sospechó que los hermanos Castro querían sacarlo de este mundo, pero lo cierto era que el líder venezolano era una piedra en el zapato para hacer los cambios políticos que, con urgencia, había que hacerle al arcaico y fracasado sistema gubernamental cubano. La Unión Soviética se había fracturado en 15 países independientes, cuyos gobiernos no querían saber nada del nefasto comunismo que los había llevado al desastre económico, y la otrora estratégica isla cubana era solo un mal recuerdo. Raúl Castro, por encima de todo, para legitimar su régimen y lograr una economía sostenible para su país estaba obligado a reestablecer relaciones diplomáticas con Estados Unidos, una nación que, para el tonto bocón de esta historia, era el “Imperio Oligarca” responsable de todos los males del mundo.

El presidente Chávez partió hacia su matadero cubano el día 8 de diciembre de 2012 y regresó, en secreto, la noche del 18 de febrero de 2013. Aunque los pocos altos funcionarios del gobierno que lo recibieron aseguraron que llegó vivo y que se estaba recuperando, según dijeron fuentes creíbles, el presidente Chávez, por estrategias de los hermanos Castro se convirtió en pato muerto el 30 de diciembre de 2012, o sea que cuando regresó ya hacía más de mes y medio que había muerto.

Lo último que hizo el presidente Chávez, por recomendación de Fidel Castro, fue dar instrucciones a la cúpula de su Movimiento Bolivariano del Siglo XXI, para que “en caso de una fatalidad”, eligieran como presidente a Nicolás Maduro Moros, un colombiano cubanoide a quien la inteligencia cubana, mediante sobornos, le hizo borrar en Colombia su registro de nacimiento y quien haciéndose pasar como ciudadano venezolano había logrado pasar de chofer de bus a miembro principal del todopoderoso gobierno chavista. Maduro había acusado públicamente a la CIA de haberle provocado el cáncer a Hugo Chávez y se esperaba que, al tomar el poder, ordenaría investigar ese asunto, pero muy pronto se dio cuenta del arreglo que estaban haciendo los hermanos Castro para formalizar relaciones diplomáticas con el gobierno de Estados Unidos y como que sospechó que la muerte del ‘Comandante’ había sido orquestada por los servicios secretos de ambas naciones y no volvió a tocar ese tema.

Ni siquiera se saben los nombres de los médicos que operaron a Chávez, ya que en Cuba no hay prensa independiente, y, en relación a ese asunto, el gobierno de ese país solo informó lo que le convenía. Sin embargo, en un discurso Chávez dijo que luego de una gira por Brasil y Ecuador, en vez de regresar a Venezuela resolvió ir a Cuba para hacer nuevos tratados de cooperación internacionales con su muy admirado y eterno amigo Fidel Castro, y aprovechar para hacerse un chequeo de una antigua lesión que había sufrido en su rodilla izquierda, pero que no era cosa grave.

Chávez, sin desconfiar que pudieron haberle tendido una trampa, en dicho discurso contó que su ‘padre’ Fidel lo había recibido en el aeropuerto de la Habana y que, hablándole como si fuera su médico, le había dicho que lo notaba muy decaído y le pidió que le contara los males de salud que estaba padeciendo. No dijo si le habían dado algo de beber o de comer, pero lo más seguro es que de algún modo los servicios secretos de los hermanos Castro le aplicaron algo que le hizo perder la razón. Por lo que explicó en el discurso, se puede deducir que a Chávez se le olvidó la lesión de su rodilla y que en vez de esa dolencia le habló a su supuesto amigo de unos achaques raros que dieron como resultado que Fidel Castro ordenara esa misma noche una emergencia médica para operar de urgencia al presidente venezolano.

Es de señalar que, poco antes de los sucesos mencionados, por su deprimida apariencia física todo el mundo creía que a Fidel Castro le quedaba poco tiempo de vida y que Chávez lo visitó numerosas veces en su lecho de enfermo, hallándolo cada vez más recuperado, según le explicaba a nuestro bocón el octogenario líder cubano, gracias a la extraordinaria eficiencia de los médicos cubanos. Y resulta sospecho el hecho de que los médicos cubanos mantuvieran como un roble al anciano Comandante Fidel y no hubieran podido evitar que el Comandante Chávez ahora sea pato muerto.

Nicolás Maduro, además de cometer todos los delitos electorales, mediante un descarado fraude se convirtió en ‘legítimo’ presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Y, aunque resultó ser lo que esperaban de él los hermanos Castro, no pudo digerir el apretón de manos que se dieron en Panamá los presidentes Barack Obama de Estados Unidos y Raúl Castro de Cuba. Pocos días después de ese hecho se comunicó con el presidente cubano para decirle que había decidido regresar a Venezuela los lingotes de oro que había depositado Chávez en el Banco Central de Cuba. Y casi le da un infarto cuando Raúl Castro le respondió: “Ese oro respalda todos los bienes y servicios que Cuba le presta a Venezuela.”

Los hermanos Castro serían los más beneficiados si se normalizaran las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. El turismo, que es la fuente que más ingresos le genera a Cuba, beneficia más a los cubanos que a los norteamericanos, y por lo tanto es más probable que Chávez haya sido pato muerto como resultado de una conspiración del régimen cubano y no de la CIA, como han creídos algunas personas. Pero, en realidad, son muy pocos los que saben cuándo y de qué murió el presidente Hugo Chávez y lo más seguro es que, igual que el general Arnaldo Ochoa, nuestro histórico bocón también fue un pato muerto para beneficiar a los jefes del régimen cubano.

El general Arnaldo Ochoa y el presidente Chávez -y varios miles de mamertos ingenuos- son patos muertos por haber creído que los hermanos Castro eran amigos suyos. Pero, aunque con muy leves consecuencias, yo también he sido víctima de numerosas chicas que, en vez del amor verdadero que me prometieron, me engañaron y se portaron como las víboras que suelen ser los políticos, los mafiosos y las mujeres hermosas. Sin embargo, en vez de regalarles millones de barriles de petróleo a los muy corruptos amigos del Socialismo Bolivariano del Siglo XXI, prefiero disfrutar mi dinero con las costosas pero divertidas crika locas, y para nada me interesa ser papa o Rey de la Humanidad. Gracias señoras y señores por escuchar mis sinceras palabras y recibamos al siguiente mandracus con un fuerte aplauso.