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jueves, 11 de agosto de 2016

UNA PALABRA PARA DENOMINAR EL GÉNERO DE LOS LGTB

En Colombia está en evolución un calentamiento climático cada día más insoportable y un degeneramiento sexual masivo que puede terminar convirtiendo a esta nación en la primera dictadura homosexual del mundo.


 En mi país se está dando una masificación de LGTB tan intensa que algunos dicen que estamos a punto de ser gobernados por una dictadura homosexual, pero nadie sabe cómo designar a los homosexuales. Muchos, aunque sepamos que estamos hablando con una lesbiana o con un homosexual, a ella la denominamos como ‘señora o señorita, y a él como ‘señor’, pero a los homosexuales no les agrada ser tratados de esa forma. Sin embargo, a los heterosexuales de la vieja guardia nos es difícil tratar como señora a un marica o decirle señor a una lesbiana, y, aunque el mundo se está llenando de LGTB, a los sabios de la Real Academia Española nada que se les ocurre inventar una palabra que denomine el género de dichas personas.
Antes, en esta nación era raro ver un homosexual y casi no había lesbianas pero ahora los hay por todas partes, habiendo que agregar que cada día hay más transexuales y bisexuales. Sin embargo, ahí no acaba la lista de géneros; se supone que las lesbianas son mujeres a las que les gustan las hembras y por lo tanto en estas parejas ambas son lesbianas, pero a los gais no les gustan los maricas, ni a los hombres auténticos les gustan los gais y aquí es donde aparecen los cacorros, o sean los maridos de los gais, unos individuos que suelen ser prostitutos, depravados y cochinos, cuyo género sexual es poco mencionado porque suelen pasar como hombres normales.
El asunto es que, aunque sean naturalmente varones, a los afeminados no les gusta que los traten de ‘señor’, y al común de la gente se le hace difícil tratar como señora o señorita a los afeminados. Y, como los sabios de la Real Academia Española no han inventado un término adecuado para ligar con los gais, la salida de este atolladero puede ser denominarlos como ´seño´, si se trata de un gay viejo, o como ´señito´ si es joven, modo de trato que antes era muy usado para tratar a las profesoras, y que tendría que usarse para mencionar a personas femeninas: la seño, la señito, ella, de ella, etc.
Pueden creer que soy arcaico pero, por donde se le mire, la Colombia sana y alegre en la que nací es distinta a la nación digitalizada y aburridora que voy a dejar cuando muera. Por mencionar unas pocas cosas diré que las frutas, las verduras, los cereales, los huevos y las gallinas eran totalmente naturales, es decir, eran producidas sin manipulación genética ni abonos; y las mujeres eran hembras en todo el sentido de la palabra: alegres, románticas y eróticas, tanto que abundaban las ahora extintas tumbacatre. Por donde se anduviera había hembras hermosas, sexis, y ninguna tenía tetas ni cola de plasma, todo lo de ellas era natural.
Quizá por culpa de la manipulación genética y el consumo de híbridos, en este país, gran parte de la gente menor de 30 años es adicta a la tecnología y casi indiferente al sexo u homosexual; además, la gente moderna carece de romanticismo, la juventud casi no le presta atención a la música y, cuando bailan, parece que estuvieran haciendo gimnasia. En resumen, desde mi punto de vista, a los jóvenes lo único que les llama la atención son los celulares y una música que, comparada a la de la vieja guardia, parece hecha para un baile de locos. Pero la intención de este escrito no es censurar o menoscabar lo que está de moda sino dar una idea de cómo eran antes las cosas.
Hasta pronto y no olviden que el 15 de este mes (agosto) habrá cambio de segmento en mi novela EL TESORO DE DOSBOKAS.
  



viernes, 29 de julio de 2016

SIN JUSTICIA NO PUEDE HABER PAZ

 En este país los magistrados y los jueces no se eligen porque tengan capacidades para administrar justicia sino por conveniencias políticas para que, con impunidad, congresistas y altos funcionarios públicos puedan robar y cometer toda clase de delitos.


El gobierno del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, está a punto de firmar un acuerdo de paz con los jefes de las FARC, el movimiento subversivo y terrorista que se convirtió en el mayor cartel de narcotraficantes de Colombia y quizá del mundo entero. Y la inmensa mayoría de los colombianos anhelamos que termine este conflicto que por más de medio siglo ha enlutado a gran parte de las familias de este país y que, con sus acciones, ha impedido el desarrollo nacional.
Pero es poco probable que con la firma de ese supuesto acuerdo de paz se acabe el conflicto colombiano, ya que no se han solucionado los problemas que generan la violencia en este país y es bastante notable que a Santos lo que le interesa es que le den el Premio Nobel de la Paz, y a los jefes narcoterroristas disfrutar de sus enormes riquezas sin tener que pagar cárcel o morir en combate por sus actos criminales, mientras la opinión pública ve que a ninguna de las dos partes les interesa convenir una solución real de los problemas generadores de violencia.
¿Y cuáles son esos problemas?, se preguntará la gente que no ha vivido en esta nación o que desconoce las injusticias sociales crónicas de este país, habiendo que reconocer que, aunque las injusticias humanas o sociales son numerosas, el conflicto colombiano es generado por unos cuantos problemas, entre los que se destacan la eterna corrupción política, la casi inexistencia de justicia y el narcotráfico, siendo este último un problema que va más allá de nuestras fronteras y cuya única solución efectiva es legalizarlo, tal como se hizo con el tabaco y los licores.
Legalizar la venta de narcóticos es, sin lugar a dudas, acabar con los carteles mafiosos del mundo y con ello solucionar el flagelo de lavado de dinero, que es lo que más causa desempleo porque perjudica a la industria y al comercio honestos, pero es muy difícil de que eso ocurra porque, no nos digamos mentiras, esa es la fuente que enriquece a las multinacionales mafiosas, a entidades religiosas, casas bancarias y, además de toda clase de criminales, a muchos líderes políticos y bandidos de cuello banco en casi todos los países del mundo.
Y, retomando el tema de las causas del conflicto colombiano, vale señalar que el presidente Santos, para que la Corte Constitucional le aprobara sus propuestas, con diversa patrañas hizo elegir y posesionó en esa corte a varios togados bandidos, inclusive, se dice que el magistrado Pretelt está siendo víctima de persecución gubernamental por no estar de acuerdo con el convenio de impunidad del gobierno con los líderes de las FARC, cosa que es notable si se compara el caso por el que está en líos este magistrado con el que no le ha causado ningún problema al magistrado Alberto Rojas Ríos que en dicha corte es uno de los pupilos bandidos del presidente.     
A quienes leen este blog en el exterior, que son la inmensa mayoría, les cuento que una parte de la historia negra que se conoce del magistrado Rojas empezó con la muerte de un señor de apellido Rodríguez, cuya viuda, de nombre Isabel Cristina Marín, le dio poder al entonces abogado litigante Alberto Rojas Ríos, para que demandara al Estado colombiano por la muerte de su esposo, ya que el causante del accidente que produjo la muerte del señor Rodríguez era un empleado oficial.
El abogado instauró la demanda, y el 2 de julio del año 1.996 recibió un cheque por más de 117 millones de pesos como pago de la indemnización a la viuda de Rodríguez, pero dicho leguleyo no le informó de ese asunto a su poderdante sino que se quedó con el dinero de la viuda y poco después, con la ayuda del entonces Procurador Edgardo Maya, fue nombrado procurador delegado y más tarde ascendido a viceprocurador, por lo que Rojas no volvió a su oficina y a la viuda, luego de enterarse en el juzgado que su abogado había recibido el dinero, le fue imposible hablar con él, ya que siempre que llamaba a la procuraduría, su secretaria le decía que el doctor estaba ocupado, y cuando iba a su despacho le decían que el doctor estaba en una reunión y que quizá ese día no venía a su oficina.
Luego de muchas diligencias fallidas para hablar con dicho abogado, la viuda le instauró a su representante y entonces procurador delegado, Alberto Rojas Ríos, una demanda por estafa a la que luego le añadió el delito de falsedad, ya que, en su defensa, el leguleyo aseguró que ella le había vendido los derechos de indemnización a un tal Héctor Hernando Betancourt, un señor que resultó ser paisano y amigo del luego magistrado Rojas, y quien públicamente nunca se ha pronunciado acerca de ese asunto.
El abogado defensor de Rojas entregó en el despacho del juez que llevaba el caso, una constancia supuestamente autenticada en una notaría que certificaba que la viuda le había vendido los derechos de indemnización al tipo ya mencionado y, por el agregado de demanda por falsedad, el proceso tomó un nuevo rumbo, ya que hubo que verificar las firmas, tanto de la viuda como del notario y luego de tomarse varios años el trámite de ese asunto, ambas firmas resultaron ser falsas, inclusive, con el agravante de que en la fecha que aparecía en la constancia, estaba laborando el notario titular y no el encargado que supuestamente la había firmado, quien ya ni siquiera trabajaba en dicha notaría, y, como si eso fuera poco, en una audiencia de verificación, el supuesto comprador de los derechos, aunque en el despacho judicial declaró haberse reunido cuatro veces con la viuda para cerrar el negocio, no pudo distinguir a la señora Isabel Cristina entre varias mujeres y señaló como la vendedora de dichos derechos a otra mujer que no estaba involucrada en el pleito.
Como suele suceder en Colombia con las demandas de personas humildes o indefensos en contra de poderosos corruptos, el proceso de la viuda pasó de un juzgado a otro, sin lugar a dudas quemando tiempo para que caducaran los delitos de la demanda y con ello favorecer al poderoso bandido demandado. Y mientras la viuda y sus hijos afrontaban toda clase de dificultades por la muerte del señor Rodríguez, el ya encumbrado abogado Rojas con la ayuda del procurador Maya ascendió al cargo de Procurador Encargado, acción que para la viuda hizo más difícil la recuperación de su dinero. Su situación económica cada día era más fuerte y con la esperanza de obtener ayuda de la Procuraduría, la viuda le escribió una carta al Procurador Maya contándole sobre el litigio que tenía con su amigo y subalterno y las necesidades económicas que estaba afrontando. El Procurador le respondió: “Por tratarse de un asunto estrictamente personal, con afirmaciones no probadas, y además ajenas al desempeño de funciones públicas actuales o pasadas, le informo que he remitido su comunicación al doctor Alberto Rojas Ríos, Procurador Delegado para Asuntos Civiles de este Organismo, para que le responda.” Sobra decir que el abogado estafador nunca respondió la ‘comunicación’ de la viuda.
Luego de pasar el caso por varios juzgados, el fallo en primera instancia lo dio el Juzgado 21 Penal del Circuito, cuyo juez, en su sabiduría, sobre el delito de estafa declaró atipicidad y dijo que lo cometido se podría adecuar más bien a otro delito: abuso de confianza. Sin embargo, como había pasado tanto tiempo, el abuso de confianza ya había prescrito. Y dicho togado también sentenció como prescrita la demanda por falsedad material, quedándole a la viuda el derecho de apelación, pero, por temor a represalias judiciales, ningún abogado aceptó representarla y le tocó darle el poder a un leguleyo facilitado por la Defensoría del Pueblo quien, sin hacerle reparos al fallo ni agregar argumento a dicho documento, presentó la apelación.
La viuda con frecuencia iba al despacho del magistrado que estaba a cargo de la apelación de su demanda y en la Secretaría siempre le mostraban el expediente y le decían que estaba en cola, y que el magistrado tenía pendientes muchos procesos anteriores al suyo. Estando en esas vueltas se dio cuenta que el magistrado había fallado un pleito que había llegado mucho después del suyo, y en voz alta denunció esa anomalía. Al oír sus palabras, la secretaria del magistrado le dijo que si tenía algún reclamo que lo hiciera por escrito, y a los tres días la viuda entregó un derecho de petición solicitando agilizar su proceso y explicaciones acerca de porqué ya había fallado un proceso que había llegado al despacho mucho después que el suyo. Y pasó más de un año y el proceso continuó quieto y el magistrado no respondió el derecho de petición, o sea que en el despacho del administrador de justicia, ni verbal ni por escrito le pararon bolas a las peticiones de la viuda.
De manera inusitada, un día surgió un hecho que la viuda quiso aprovechar para recuperar su dinero.   Dicho evento surgió porque el corrupto abogado Alberto Rojas Ríos hizo parte de la terna enviada al congreso para elegir a un magistrado de la Corte Constitucional, y aunque los opositores a su elección lo señalaron de tener varios líos judiciales, entre los que figuraba la evasión de impuestos al no haber declarado 500 millones de pesos que estaba comprobado que se había ganado, al fin de cuentas el tipo resultó elegido. Y cuando la viuda supo de dicha elección, con la esperanza de que el presidente Santos no posesionara al magistrado elegido hasta cuando éste le devolviera el dinero que le había robado, le dio la información de su problema con dicho personaje a un noticiero de televisión que no demoró en hacer un escándalo público con ese asunto.
En dicho noticiero explicaron las mañas que había usado el ahora elegido a magistrado de la Corte Constitucional para que se vencieran sus delitos y mostraron documentos y detalles con los que no dejaban duda de que el tipo le había robado a la viuda el dinero que el Estado había pagado de indemnización por la muerte de su esposo y, por el efecto de ese lío, varios medios de comunicación se añadieron en esa noticia. La posesión de dicho ladrón debía realizarla el presidente Santos y fue programada para el 2 de mayo de 2.013, pero la opinión pública daba por seguro que el Jefe de Estado no posesionaría al abogado Rojas hasta que quedara claro el lío con la viuda, inclusive, se decía que el presidente, para curarse en salud, anularía esa elección, pero por si acaso, ese día un gran número de periodistas desde temprano se ubicó en la puerta del Palacio de Nariño, en espera de la llegada del abogado Rojas.
La noticia de que el tipo se había posesionado se supo casi a las once de la noche, y el dato frustrante era que mientras los periodistas hacían guardia en la entrada oficial del Palacio de Nariño, el abogado Rojas Ríos había entrado al Salón Amarillo presidencial por la entrada de las ratas de cuatro patas, es decir, por una entrada oscura y secreta que más que todo es el coladero por donde entran los ratones al palacio presidencial y que también a veces es usada por el personal de mantenimiento. Se supo que el tipo entró como a las nueve de la noche y que en menos de diez minutos salió por donde había entrado. Y por el afán del presidente Santos de ganarse el Nobel de la Paz, esa noche la rata de dos patas llamada Alberto Rojas Ríos salió de la oficina presidencial siendo un Honorable magistrado de la Corte Constitucional, y la viuda Isabel Cristina quedó siendo pato muerto de la justicia colombiana.
El gobierno de Santos no censura a la prensa colombiana, pero los amarra con las pautas oficiales ya que no les da publicidad a los medios informativos que no estén de su lado. La viuda siguió pidiéndole ayuda a la prensa para recuperar su dinero, pero el presidente Santos, para acallar ese escándalo les hizo saber a los dueños y directores de noticieros que él era quien manejaba la billetera para la publicidad del gobierno y que los medios informativos que quisieran seguir beneficiándose con esa ‘mermelada’ (así llama él el tesoro público) tenían que abstenerse de publicar noticias escandalosas que pudieran dañar la buena imagen gubernamental, y, por ese chantaje presidencial, el tema de Isabel Cristina se convirtió en pato muerto para los periodistas.
En cuanto al magistrado Pretelt, este togado está siendo investigado, entre otros asuntos, supuestamente por haber exigido una fuerte suma de dinero como soborno para fallar a favor una tutela, y lo más seguro es que eso fue cierto ya que las altas cortes y los despachos judiciales de esta nación están llenos de leguleyos bandidos, debido a que en este país los magistrados y los jueces no se eligen porque tengan capacidades para administrar justicia sino por conveniencias políticas para que, con impunidad, congresistas y altos funcionarios públicos puedan robar y cometer toda clase de delitos.

Pero es de señalar que mientras el gobierno ha hecho y está haciendo todo lo posible para destituir al magistrado Pretelt, que como ya se dijo está en contra de la impunidad que les va a dar Santos a los líderes de las FARC, el magistrado Rojas Ríos ha contado con total protección del gobierno y ni siquiera se ha vuelto a mencionar el tema del dinero que le robó a la viuda. Y lo antes contado puede servir de base para tomar una idea de la ética del presidente Santos y del modo de funcionamiento de la justicia colombiana, que, como expliqué, es uno de los factores que nos impiden vivir en paz. 



viernes, 15 de julio de 2016

TIENE DOS Y CUELGAN BIEN

"Les presento la Sedia Stercoraria, una silla con un hueco en la que, durante 9 siglos, tuvieron que sentarse desnudos los elegidos a papa, para verificar si eran varones, regla que surgió porque la papisa Juana, haciéndose pasar por hombre, ocupó por varios años la silla de san Pedro. En dicho evento participaban dos 'comprobadores' que debían agarrar el gajo del futuro papa y si no era postizo decían: "Tiene dos y cuelgan bien", y, en coro, el resto de los asistente aclamaba: Demos gracias a Dios. Si desea saber esta interesante historia, lea CRÓNICA DE FARSAS Y ABSURDOS HISTÓRICOS, una obra que puede bajar o leer gratis ingresando a mi blog literario http://eduardodavidlopezespinosa.blogspot.com/"

Como detalle curioso les presento la Sedia Stercoraria, una silla con un hueco en la que, durante 9 siglos, tuvieron que sentarse desnudos los elegidos a papa, para verificar si eran varones, regla que surgió porque la papisa Juana, haciéndose pasar por hombre, ocupó por varios años la silla de san Pedro. En dicho evento participaban dos 'comprobadores' que debían agarrar el gajo del futuro papa y si no era postizo decían: "Tiene dos y cuelgan bien", y, en coro, el resto de los asistente aclamaba: Demos gracias a Dios

domingo, 15 de mayo de 2016

MIS LIBROS POR CAPÍTULOS


A partir de hoy, cada 15 días publicaré una Entrada cuyo contenido será un capítulo de uno de los libros de mi autoría que están a la venta en AMAZON y BUBOK. Voy a empezar con mi novela histórica, de espanto y misterio, titulada EL TESORO DE DOSBOKAS, y es de tener en cuenta que con cada capítulo nuevo, van desapareciendo los antes publicados, pero las opiniones de los lectores, sean a favor o en contra de la obra, quedarán intactas, inclusive, hasta cuando se esté publicando un libro distinto al del comentario.


Nota: El siguiente es el segundo segmento de la Segunda Parte de la novela de espanto y misterio, basada en hechos reales, titulada EL TESORO DE DOSBOKAS. 

                                     EL TESORO DE DOSBOKAS


                                               Por El Rejugao de Dosbokas

           SEGUNDA PARTE





Desde que empecé a cargar los espíritus, mis acciones empezaron a impresionar a mi familia y a los vecinos. Una tarde, estando yo muy peludo, mi abuelo me mandó a donde un vecino a prestar unas tijeras para motilarme.
Cuando llegué a la casa del vecino, él estaba con otro vecino suyo cortando con hacha un enorme palo de jobo, ubicado a un lado de su casa. Para que el jobo no hiciera daño al caer, ellos lo habían amarrado con una soga a un palo de mango, ubicado en sentido opuesto a la inclinación del palo de jobo. Debido al reparto de las ramas y a la inclinación del jobo, era imposible que el árbol cayera hacia la dirección que estaba amarrado. Y mientras uno de ellos le daba hacha para cortarlo, el otro con toda la gente que vivía en la casa lo jalaban con otra soga para que cayera hacia un lugar que habían preparado.
La casa estaba al pie de una lomita y rodeada de mucha vegetación, por lo que la brisa allí casi no se sentía. Yo llegué, saludé y me quedé mirando el agite que había con el palo jobo. De mí ya se comentaban cosas raras, de repente el vecino dejó de hachar y me preguntó hacia qué lugar creía yo que iba a caer el palo.
Los dos espíritus estaban conmigo, yo sabía que Sanapa era experto en tumbada de árboles; mirando las ramas del enorme jobo me retiré un poco para consultarle el asunto. La respuesta que di les causó sorpresa a todos. Dije que por el corte inclinado que le habían hecho, el palo iba a partir la soga que lo ataba al mango y que caería sobre el chiquero y gran parte del pañol.
El pañol era grande y estaba casi lleno de maíz. El chiquero estaba lleno de cerdos, la mayoría pequeñitos. El vecino no creyó lo que yo dije, pero le hizo caso a su mujer cuando le dijo que sacara los cerdos del chiquero.
El jobo estaba casi trozado y no caía, de repente hubo una brisa fuerte, se partió la soga que lo ataba al mango y el palo cayó tal como yo había dicho. El pañol no quedó tan dañado, pero el chiquero fue totalmente destruido. Sin embargo, al vecino lo único que le importaba era que el árbol no le había dañado su casa. Estaba contento, dijo que yo era adivino y había salvado sus cerdos; como recompensa me dio un cerdito pero yo lo dejé. El otro vecino me dijo que el día siguiente iban a tumbar un palo de balsa que estaba en el patio de su casa. Añadió que el palo estaba un poco inclinado hacia su casa y que si caía en esa dirección la destruiría.
Por la mañanita del día siguiente, los vecinos fueron a la casa de mi abuelo a buscarme. Llegaron, saludaron a mi familia y explicaron que necesitaban que yo les dijera cómo tumbar el árbol ya mencionado, sin que le hiciera daño a la casa.
La tarde anterior, cuando mi abuelo me estaba motilando, yo le había contado que el vecino había cortado el palo grande de jobo que estaba en el patio de su casa y que había caído en el chiquero y lo había aplastado. Le había mencionado ese tema para justificar la demora cuando fui a buscar las tijeras, pero mi costumbre era no decir nada de lo que me ocurría.
Esa mañanita, los vecinos le contaron a mi abuelo todo lo ocurrido en la tumbada del jobo. Le aseguraron que yo tenía ‘secreto’ para hacer que la brisa tumbara los palos en la dirección que quisiera. Hablaron con mi mamá para que me dejara ir a la casa del otro vecino, para que les dijera cómo hacerle el corte al palo de balsa y les ayudara con la brisa, para que el árbol no cayera encima de la casa.
Los espíritus me acompañaban a cualquier parte, pero de noche no se quedaban en mi casa. Esa mañana ellos estaban en su escondite, en el rincón de la poza de la Ceiba, y cuando fue autorizada mi ayuda a los vecinos fui corriendo a traerlos.
Cuando llegué a la sombra del escondite, mentalmente dije ‘Sí’, que era la forma que usábamos para ellos poder ingresar a mi cuerpo, y los dos yolujas entraron y de rapidez le expliqué el asunto a Sanapa; él me dijo que necesitaba ver con mis ojos el palo de balsa para poder explicarme lo que había que hacer.
En esa época, las conchas de balsa se usaban de tendido para secar arroz, café y para muchas cosas. La concha de ese árbol es fuerte y sale en láminas de gran tamaño; ese día, mi abuelo dijo que necesitaba una concha de balsa y que se iría con nosotros para sacarla del balso que iban a tumbar los vecinos.
En la casa nos habíamos demorado desayunando, llegamos un poco tarde a la casa del vecino, era verano y la brisa en esa casa sí soplaba fuerte. El palo de balsa era grueso y mucho más alto que el jobo que habían tumbado el día antes los vecinos. Estaba bastante inclinado hacia el único cuarto que tenía la casa, y casi en sentido contrario a su inclinación quedaba el único lugar para donde podía caer sin hacer daño.
A simple vista parecía imposible tumbar el palo de balsa sin que cayera encima de la casa. Sanapa, luego de mirar el árbol, me dijo que para que cayera hacia el lado requerido había que tumbarlo de madrugada, cuando cambiaba de dirección la brisa, ya que en el resto del día el viento soplaba en sentido contrario al que debía caer el palo. Y también me dijo la forma en que debían cortar el árbol, cosa que les marqué con tiza y les expliqué el orden en que debían hacer los cortes para que fueran efectivos. Añadí que al palo había que tumbarlo de madrugada, que era cuando la brisa iba a favor del lado conveniente. Ese día, ellos en tono serio me pidieron que les ayudara con la brisa y, autorizado por Sanapa, les respondí que contaran con ella.
En la madrugada siguiente, los vecinos hicieron el trabajo en la forma que yo les había explicado. Y en el momento justo, de repente, a favor sopló una brisa fuertísima y el enorme palo de balsa cayó en el lugar indicado. Ellos como que quedaron muy sorprendidos con la ayuda de la brisa, pues el mismo día que tumbaron el árbol fueron a mi casa a darme las gracias por ese detalle.
En mi casa, de noche, yo era el primero en acostarme y me levantaba antes de amanecer; durante todo el día, cuando no estaba trabajando, estaba estudiando casi siempre aritmética. Y cuando salía a hacer alguna diligencia siempre iba con los espíritus, y prefería estar solo o apartado de los demás y charlaba muy poco con la gente de la casa, cosa que tal vez causaba suspicacia, pues yo notaba que mi familia a toda hora me vigilaba.
Mi abuela, poco a poco se agravó. Desde mucho antes no comía carne y casi no comía nada. Todo le parecía pecado, se mantenía diciendo cosas de la Biblia, se puso flaquita y, según los comentarios, murió de anemia.
El día que ella murió, el único de la familia que no lloró su muerte fui yo. Ella con frecuencia se enojaba conmigo y me regañaba porque yo comía lo que fuera y, para empeorar las cosas, mis consumos de comida eran en cantidades que mi abuela consideraba como industriales. Y, quizá porque yo la iba muy bien con mi abuelo, fue muy poco el trato entre los dos, pero ni la quería ni la odiaba. El día de su muerte no sentí ganas de llorar y no lloré, pero el llanto de mi mamá sí me causó mucha tristeza.
Mi mamá seguía muy enferma, pero ella siempre había estado pendiente de mi abuela y fue la que más sintió su muerte. En ese entonces, yo estaba grandecito, le ayudaba a mi mamá en todo lo que podía y hacía todo lo posible para que ella se aliviara. Después del velorio, los dos rezábamos antes de yo acostarme, según ella, para que Dios nos ayudara y se llevara a mi abuela para el cielo.
Mis amigos espíritus no mostraban interés ni preocupación en los problemas o necesidades mías; eran mis buenos maestros y me protegían pero por sí mismos no me hacían ninguna ayuda material. Cuando estaban por fuera de mi cuerpo, me parecía que no tenían uso de razón ni sentimientos y que eran inmutables. Mientras yo fui niño, ellos nunca me hablaron del tesoro y, como ni siquiera tenían cuerpo, yo creía que no poseían cosa material que pudieran dar.  
Por mucho tiempo, las enfermedades fueron en mi casa una mina de gastos. Todo se iba en remedios y por no alcanzar el dinero casi no teníamos ropa ni calzado. Mi tía Josefa con frecuencia decía que nos habían salado, y un día llevó a la casa a una señora para que sacara la brujería que creía que nos habían echado. La señora llegaba a Dosbokas casi todos los veranos, era conocida como ‘la Gitana’, y se las daba de ser especialista en curar maleficios.
Ese día, cuando llegó ‘la Gitana’, yo no estaba en la casa. Según los relatos que luego hizo mi familia, ella desenterró varias cosas raras del patio de la casa. Además, debajo de un nido de gallinas encontró un cinturón que se le había perdido a mi abuelo hacía mucho tiempo. Lo raro del asunto era que el cinturón tenía señas de haber sido usado por una persona mucho más delgada que mi abuelo y, al hacer las medidas, ninguno de los de la casa dio la talla en el hoyo usado que marcaba la hebilla en la correa.
El detalle de la marca en el cinturón me causó curiosidad; después, en secreto seguí investigando el asunto y descubrí que mi difunta abuela sí daba la talla que marcaba la hebilla en la correa. No revelé el descubrimiento pero quedé convencido de que ella, por su locura, había sido la responsable del supuesto robo de la correa de mi abuelo.
En ese tiempo mi tía estaba muy preocupada porque tenía novio y creía que, si la casa estaba salada, había el riesgo de que se le salaran sus amores. Hablando de ese tema, ‘la Gitana’ le dijo que ella era experta en asegurar novios; que le podía garantizar ese ‘trabajo’, pero que era un poco costoso porque había que mojarle todo el cuerpo con agua de alhucema, mezclada con secretos y otras cosas que eran caras.
Todo el capital económico de mi tía eran dos gallinas que había creado y un cerdito que le había regalado su novio. Con las dos gallinas le pagó ese día a ‘la Gitana’ la supuesta limpiada de brujería de la casa. El trabajo de asegurada del novio lo aplazaron para el martes de la semana siguiente. Lo mínimo que aceptó ‘la Gitana’ por hacer ese trabajo fue el cerdito de mi tía y una docena de huevos; en ese precio se pusieron de acuerdo por adelantado, antes de ella irse para su posada en Dosbokas.
El martes convenido, ‘la Gitana’ llegó temprano a la casa. Llevaba puesto un vestido rojo, brillante y desteñido, tan largo que le tapaba los pies, y calzaba unos zapatos altísimos que le evitaban pisar el vestido. En una mano cargaba un paraguas negro, desteñido también, y en la otra una bolsa morada, brillante.
Cuando ella llegó yo estaba sentado en un banquito, casi terminando el último plato de mazamorra de mi desayuno de ese día. Después del saludo, ‘la Gitana’ puso el paraguas y la bolsa en una mesa de madera que había en una parte de la casa que no estaba cercada y que en la práctica era la sala; luego, con sus manos encogió su vestido y se sentó en un taburete de cuero sin pelar. Mi tía se sentó a su lado y le ofreció desayuno. Le iba a preparar otra cosa pero ella prefirió la mazamorra cuando supo que era de maíz chorote y con bastante leche.
Poco después del desayuno, hablando acerca de la asegurada del novio, ‘la Gitana’ le explicó a mi tía que era necesario hacer que su novio se tragara tres pelos de ella. Los tres pelos debían ser, según ‘la Gitana’, uno de la cabeza, uno de la crica y el tercero del dedo del corazón de su pie derecho. Mi tía miró el dedo del corazón de su pie derecho y verificó que allí no le había salido ningún pelo. Un poco decepcionada, mirando a ‘la Gitana’ dijo: “Con el pelo de la cabeza no hay problema porque tengo bastante; con el de la crica tampoco, ahí me sobran. Pero un pelo del dedo del corazón de mi pie derecho es imposible porque lo tengo más pelado que una botella. Ese tendré que reemplazarlo con uno del culo, que es la única otra parte del cuerpo donde me salen pelos.” ‘la Gitana’, al oír eso, soltó una carcajada que le duró un buen rato. Después le explicó que el pelo de la cabeza era para asegurar el espíritu de su novio; el de la crica, dijo ella, era para amañarlo; y el del dedo del pie, para asegurarlo que no pudiera irse. Poco después, las dos se encerraron en el cuarto de mi tía, y allí quedaron cuando yo me fui con mi abuelo a cortar hojas de tabaco.
Por la tarde, cuando mi abuelo y yo regresamos, ‘la Gitana’ se había ido. Mi tío Daniel, por la docena de huevos que ella había recibido, le llevó el cerdito a Dosbokas. Pocos días después, el cerdito se le escapó a ‘la Gitana’ y regresó a la casa. Mi tío, cuando vio el animal dijo: “Ladrón que le roba a otro ladrón tiene cien años de perdón”, y se robó el cerdito y lo vendió en Montería.
Un tiempo después, el novio de mi tía se la ‘robó’ por varios días, luego regresó con ella, la dejó en la casa y desapareció para siempre. Y en la casa siguieron los problemas, la situación de pobreza siguió lo mismo, el trabajo de ‘la Gitana’ fue inútil.
Mi familia, internamente, era un poco sensacionalista y bastante conflictiva; yo era el más calmado y hacía todo lo posible de hacer mis ‘cosas raras’ sin llamar la atención de la gente. Esa era una de las tantas enseñanzas que me daban Dámaso y Sanapa, que ya para esa época de día andaban conmigo para todas partes, y nunca llegaban a la casa. Pero, por asuntos ajenos a mi voluntad, no siempre podía ocultar mis cosas raras; una tarde, mi mamá me mandó a buscar agua en un burro. Era verano y el agua para beber había que ir a buscarla a una ciénaga que quedaba retirada de la casa.
En esa época los muchachos peleaban a las trompadas por simple diversión. Yo nunca participaba en peleas, ni siquiera las veía, Sanapa en varias ocasiones me había dicho que pelear era No, lo cual se traducía en negativo o no conveniente.
Esa tarde, cuando llegué a la ciénaga, encontré un grupo de muchachos jugando y bañándose en una represa que estaba al lado de esa ciénaga. Cuando ellos me vieron llegar, se salieron del agua y empezaron a molestarme. Todos me conocían pero yo no era amigo de ninguno de ellos. El muchacho mayor del grupo se llamaba Pedro y era casi un hombre; cuando yo empecé a llenar los tanques, él se acercó y dijo: “Rejugao, tienes que darte trompadas con alguno de nosotros; escoge uno que esté parejo contigo para que te des puños con él.”
Por instrucciones de Dámaso le respondí que yo no quería pelear con ninguno de ellos, que era mejor que siguieran jugando en el agua. Pedro, burlándose, dijo que yo no era gallo sino gallina. Todos se rieron, entonces el grandulón llamó a un muchacho que por apodo le decían ‘el Pipe’, que estaba parejo conmigo y que era el único que se había quedado en el agua, nadando. El muchacho no quería salir, pero todos le insistieron que viniera y, cuando él se acercó, el grandulón le dijo que peleara conmigo.
‘El Pipe’, bastante indeciso, me preguntó sí quería darme puños con él. Por instrucciones de Sanapa le respondí que no quería pelear, y que ninguno de ellos aguantaba una trompada mía. Al oír eso, Pedro le dijo a ‘el Pipe’ que me cogiera la barba, cosa que en ese tiempo se consideraba humillante. ‘El Pipe’ no le obedeció, le respondió que él tampoco quería pelear conmigo. Pedro insultó a ‘el Pipe’, le dijo que él también era gallina. ‘El Pipe’ se enojó, le respondió que más gallina era él y que si quería ya mismo se daban trompadas. Pedro se quitó una franela que tenía puesta y le pidió a sus compañeros que hicieran un ruedo. Cuando estuvo listo el ruedo, Pedro se paró en el centro del círculo y le dijo a ‘el Pipe’ que viniera, que le iba a poner la mano donde su mamá le había puesto la teta.
‘El Pipe’ estaba mucho más pequeño que pedro y se había ubicado al lado mío, afuera del ruedo y bastante temeroso. Haciendo alarde de bravura Pedro dijo: “Si no vienen acá las dos gallinitas, voy y las levanto a trompadas allá mismo donde están cagadas de miedo.”  Dámaso me indicó que le tocara la mano a ‘el Pipe’ y le dijera que peleara. Yo levanté un poco su mano derecha y le dije que tumbara a Pedro con una trompada. ‘El Pipe’, en forma automática, fue al centro del ruedo y le dio una tremenda trompada en la quijada a Pedro. El golpe fue tan fuerte que levantó al grandulón y lo tiró encima de dos de sus compañeros que estaban haciendo el ruedo. Los tres cayeron y los demás se fueron corriendo para la casa de una señora, llamada Tomasa, que vivía cerca de la ciénaga. Luego, ‘el Pipe’ y los dos muchachos que habían caído ayudaron a Pedro a levantarse; después, los cuatro, incluido ‘el Pipe’, se fueron corriendo atrás de sus compañeros.
En ese pleito, sólo intervino Dámaso. Sanapa quería que yo me desocupara rápido para que le permitiera mirar la ciénaga. Además, él se estaba divirtiendo con los muchachos, pendiente de la pelea, pero sabía que no era necesario que participara en ella. Todavía no estábamos prácticos en el manejo de mis sentidos; para poder ver los tres teníamos que mirar por turnitos intermitentes. A Sanapa le dio mucha risa cuando los muchachos salieron corriendo y, para divertirse más, provocó un brisazo que tumbó muchas cosas de los árboles de la ciénaga y levantó por el aire varias palmas de unas matas de corozo e hizo que se espantaran unas palomas guarumeras, que con el aleteo de la salida hicieron un gran estruendo y aumentaron el susto y el afán de los muchachos. Riéndose, Sanapa dijo: “Pedro sí ir cagado de miedo.”
La señora Tomasa, la vecina de la ciénaga, no andaba con rodeos para decir las cosas. Esa tarde, supe yo después, cuando los muchachos llegaron asustados a su casa y le contaron los detalles de la pelea y de la furiosa borrasca que espantó las palomas, ella les dijo que deberían sentirse agradecidos de estar vivos, y con mayor razón Pedro que había sido el causante de la pelea y que sólo tenía hinchada y torcida la quijada. Añadió que ella había oído decir que yo sabía muchos secretos, que, entre otras cosas, podía manejar el viento y con él hacer caer los palos para el lado que me diera la gana; y que los pájaros no llegaban al cultivo donde yo estuviera pajareando. Y les explicó que, según lo que ella había oído decir, los perros en vez de ladrar aullaban cuando yo iba llegando a las casas de sus dueños. ‘El Pipe’ estaba muy asustado y decía que no recordaba haberle pegado a Pedro, lo cual le ponía más misterio al asunto.
Entre los muchachos que estaban en la ciénaga había un hijo de la señora Tomasa. Esa tarde ella le aconsejó a su hijo que de ahora en adelante se apartara bien lejos de donde viera a ese muchacho ‘empautado’. Los demás muchachos dijeron que ellos también tomarían ese consejo. No obstante a que yo aún era casi un niño, desde entonces, la gente de la región empezó a tratarme de lejitos, como fiera peligrosa.
Cuando llegué a la casa, con el agua, no conté lo que me había ocurrido con los muchachos, pero el día siguiente mi tía hizo un tremendo alboroto cuando se enteró de ese asunto, y puso cruces por todas partes en la casa. Mi tío tomó las cosas de otra manera; él creía que yo sabía secretos y me rogó que se los enseñara. Mi mamá no le dio mayor importancia a ese hecho, ella pensaba que lo mío no eran secretos sino fuerza mental y desde mucho antes, todas las noches, antes de que yo me acostara, hacía que me arrodillara en un altar que había en la casa y rezara el padre nuestro. Además, me hacía llevar colgada en el cuello una golilla con una crucecita de madera, cosa que ni para bañarme me quitaba y que, según ella, con llevarla demostraba que su hijo no tenía enredos diabólicos. 
Con frecuencia, yo trabajaba de pajarero y los yolofos hacían nubes por todas partes, pero, como cosa rara, los pájaros no se acercaban al cultivo en donde yo estuviera con mis amigos yolujas, lo cual era un detalle inexplicable que les llamaba la atención tanto a mi familia como a los particulares.
Entre mis eventos raros hubo un hecho que le pareció espectacular a mi tío y asombroso a mi familia, el cual ocurrió una tarde que había llovido un aguacero. Esa tarde en la casa no había coco para preparar el arroz para la cena porque, poco antes, mi tío los había vendido todos. El único palo de coco al que mi tío no le había podido tumbar los cocos secos era un cocotero que, debajo de los cocos viches, estaba lleno de racimos de cocos secos porque a ese árbol los gajos se le secaban y los cocos no se caían sino que quedaban colgados y pegados, junto con las palmas secas, en el cuerpo del árbol. Debido a la altura de ese cocotero, ninguna vara alcanzaba para tumbarle los cocos y, si trataban de subir a él, arriba había que apartar las palmas secas y al moverlas se desprendían con todo y cocos y le caían encima a la persona que fuera subiendo, cosa que ya le había ocurrido a mi tío, que, una vez,  se subió al árbol y casi lo hace matar un gajo de cocos que le cayó encima cuando movió las palmas y, por los golpes que recibió, estuvo a punto de caerse del cocotero.
Esa tarde, luego de recibir una cantaleta por haber vendido los cocos, mi tío me pidió que lo acompañara a tumbar un coco para preparar la cena. Salimos a tumbar el coco, la tarde estaba lluviosa y oscura; a poco rato, jalando un racimo de cocos, sin ningún provecho mi tío partió la única palanca que teníamos y quedamos varados porque la mayor parte de la vara se quedó pegada al racimo y no pudimos recuperarla. En ese momento, sin ser vistos por mi tío, me pidieron Sí y entraron a mi cuerpo los espíritus de Dámaso y Sanapa.
Me puse contento al recibir los yolujas y, para solucionar el asunto, en silencio le pedí a Sanapa que me ayudara a tumbar un gajo de cocos del palo alto que estaba lleno de racimos. El palo lleno de cocos estaba a pocos metros de donde estábamos nosotros, le dije a mi tío que nos apartáramos un poco de ese árbol; al instante, una brisa fuertísima tumbó todos los gajos de cocos secos y también las palmas secas que colgaban del cocotero.
Con la caída, los gajos de coco y las palmas hicieron un gran estruendo, y toda mi familia llegó corriendo a ver qué había ocurrido. Habían caído más de cien cocos; a ellos se les hizo extraño que yo no estuviera asustado sino riéndome porque, por debajo, el palo quedó totalmente afeitado y se veía ‘joven’ y raro. Mi tío temblaba de frío, casi no podía hablar y cuando él le contó a mi familia cómo habían sido las cosas, todos quedaron asombrados.
Para mi tío, ese hecho fue un evento espectacular y, nuevamente, me rogó que le enseñara siquiera uno de mis secretos. Ya en mi casa sabían que yo causaba brisazos, pero nadie de mi familia los había presenciado. Esa tarde, mi tío no paró de rogarme que le enseñara el secreto para hacer soplar el brisazo; para que no siguiera molestándome le dije que para aprender ese secreto era indispensable leer y estudiar varios libros. Yo sabía que a él no le gustaba leer, supuestamente con la intención de que empezara a prepararse para aprender el secreto, le di un libro que enseñaba concentración mental, pero a él no le gustó ese tema y apenas alcanzó a leer media página y dejó de molestarme.
Por hacer cosas raras, el más preocupado y despistado conmigo era mi abuelo; él había traído de Montería agua bendita, me había mojado con ella varias veces y no ocurrió nada de lo que esperaba. Y, fuera de alejar los pájaros, yo de vez en cuando hacía cosas, para todos inexplicables, que causaban sorpresas y cada vez surgía un rosario de chismes y comentarios.
Mi tía exageraba esas cosas y, con la sensatez de siempre, mi mamá decía que estaban haciendo una tormenta en un vaso de agua. Explicaba que yo no era mas que un niño trabajador y estudioso que, inexplicablemente, sabía hacer cosas raras, pero que no peleaba ni le hacía mal a nadie. Mi tía, entre chanza y verdad, me trataba de ‘brujito’, y a veces también me defendía porque ella le tenía pavor al ganado y cuando tenía que salir de noche, si ella me pedía ese favor, por medio de mis amigos espíritus yo hacía que se alejaran de la vía los rodeos de ganado que dormían en el camino.

Nota: El 30 de agosto de este año (2.016) habrá cambio de capítulo, es decir, desaparecerá el antes publicado y aparecerá, en orden normal de las páginas de la segunda parte de la obra, un capítulo nuevo. Quienes deseen leer el libro sin tener que esperar la salida de capítulos, además de hacerme un favor que les agradezco, lo pueden comprar por un pequeño costo en siguiente enlace:

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lunes, 16 de noviembre de 2015

LA HUMANIDAD DEL FUTURO


Hace pocos días, la Corte Constitucional de Colombia aprobó la adopción de niños a las parejas de homosexuales. Muy pronto, esa noticia le dio la vuelta al mundo y en Colombia hubo voces a favor y en contra de esa determinación. Quienes están a favor de este asunto dicen que la corte tomó una determinación que favorece a los niños huérfanos y que hace justicia con la comunidad gay, y quienes están en contra aseguran que con eso se afecta la personalidad de los niños adoptados por esas parejas, ya que lo más seguro es que como guía personal tomarán la orientación sexual de sus padres adoptivos, cosa que soportan con el argumento de que la mayoría de los hijos toman como ejemplo la actitud de sus padres.

En la entrada de este blog titulada EN EL AÑO 2.050 NO HABRÁ GENTE PARA TANTA CAMA expliqué que la humanidad está en el techo máximo de su número de población y que, debido a que las mujeres bajaron de parir 12 hijos a menos de 2 en promedio, en ese año el número de habitantes en el mundo descenderá casi a la mitad de la población que hay ahora.

Pero, desde mi punto de vista, en la población humana no sólo habrá una gran reducción, sino que se convertirá en una humanidad totalmente distinta. Creo que el homosexualismo va a crecer enormemente y que ese es el paso que sigue para que la gente se convierta en individuos híbridos, indiferentes al sexo, dependientes de la tecnología y adictos a los narcóticos. Veo venir una humanidad sexo independiente, vegetariana, y que considerará asquerosas las relaciones sexuales y que, como los árboles, mediante un proceso de mutualismo podrá reproducirse individualmente.

En lo que tiene que ver con la religión, creo que la Iglesia perderá la jefatura del cristianismo y que la gente va a seguir creyendo en Dios pero sin seguir los patrones de ninguna de las organizaciones religiosas existententes, es decir, creo que cada quien llevará su propio dios por dentro.

lunes, 22 de septiembre de 2014

EL ADOCTRINAMIENTO QUE ENVILECE LA MENTALIDAD HUMANA

Este es un resumen de algunos de los sucesos más absurdos que han surgido por estupidez o ingenuidad humana y fanatismo religioso. 

El fanatismo musulmán violento surge de un adoctrinamiento radical y perverso que somete y envilece a numerosas sectas islamistas. Y, como veremos, por el sometimiento del fanatismo religioso violento han surgido las idiosincrasias que han generado las acciones terroristas y criminales mas absurdas de la humanidad.

En la antigüedad, los líderes religiosos judíos predicaron y establecieron que el dios de Israel era el único Creador del universo que existía y que Él había elegido y bendecido únicamente a las tribus de los 12 hijos de Jacob que se hallaban esparcidas en Judea, es decir, al pueblo judío, y que a ellos los había designado para que en el futuro dirigieran y gobernaran al resto de la humanidad y les había concedido el Don para que, con el correr del tiempo, todos los demás pueblos humanos fueran sus esclavos o vasallos.

 Los judíos proclamaban y creían que ningún otro pueblo había sido elegido de Dios y, cuando podían, marcaban las viviendas de los integrantes de otras tribus y por el mero hecho de no ser judíos los asesinaban. Por sus creencias religiosas estaban seguros de que ellos algún día podrían eliminar o esclavizar a los seguidores de las demás religiones, y a quienes no fueran judíos los consideraban de una clase social mas baja.

 Debido a que muchas veces en Judea habían pestes o escaseaba la comida, con frecuencia había emigraciones judías y, con propósitos expansionistas, los israelitas siempre trataban de formar Estados judíos independientes dentro de las tribus o naciones que los acogían, sin importarles a ellos lo bien que los recibieran o trataran en los lugares extranjeros.

Para ellos, el mero hecho de ser judíos significaba tener una posición divina y social mas alta que el resto de la humanidad, ya que según sus creencias, ese único dios, en dos láminas de piedra les escribió, "con su propio dedo", los Diez Mandamientos, en los cuales basaban sus ideas religiosas y por lo tanto creían que, en general, sus enseñanzas eran instrucciones directas de Dios y que con su apoyo se tomarían el mundo.

Después, basada en las ideas religiosas judías, surgió la Iglesia, una entidad perversa que, como veremos mas adelante, estableció otras creencias religiosas muy parecidas pero mas absurdas que las judías, respecto a creer que el Creador eligió y bendijo a un sólo pueblo, pues, desde su inicio, la Iglesia nacionalizó a un supuesto hijo de Dios que era judío y como Salvador lo usó para exterminar a las demás creencias religiosas y esclavizar a la humanidad, pero, aunque con su Cristo arrasó mas de medio mundo, no logró coronar su objetivo y la antigua creencia judía de ser ellos el único pueblo de Dios, aún existe en buena parte de la población judía moderna.

Y basado en las creencias de las religiones judía y cristiana, un sujeto que es conocido como el profeta Mahoma, hace 14 siglos inventó el Islam, la última organización religiosa que ha sido universalmente nefasta para la humanidad. Este personaje aún es venerado por los musulmanes como un auténtico profeta y aliado de Dios, pero, según registros históricos, él no tuvo ninguna de las virtudes divinas que le atribuyen sus creyentes sino que fue un tipo, totalmente delincuente, que cometió todos los delitos y maldades humanamente posibles. 

Mahoma era huérfano y analfabeta y fue criado por un tío suyo, llamado Abu Talib, y siendo joven fue caravanero del desierto, luego se casó con su patrona, una viuda rica que era mayor que él y llamada Jadiya, y mas tarde, con el patrocinio de su esposa proclamó la absurda noticia de que, hallándose meditando en una cueva, se le había presentado el arcángel Gabriel con el anuncio de que Dios lo había elegido a él como el último profeta para que anunciara el Día del Juicio Final.

 Después, Mahoma predicó ese discurso obligando a la gente a creer en sus sermones, pero nunca les dijo a sus obligados creyentes la fecha del Día del Juicio Final; lo que hizo fue armar un poderoso ejército y con él sometió y esclavizó todos los pueblos que pudo y, haciéndoles creer a los ingenuos que al convertirse en musulmanes Dios les asignaba una posición social mas alta; además de cobrarles impuestos a sus creyentes, les llenó sus mentes de odio y de fanatismo religioso ostentoso. Mas adelante hay un resumen de los hechos nefastos que generó este personaje; a continuación veamos unas 'perlas' de la Iglesia.

HECHOS MEMORABLES DE LA IGLESIA

En el segundo y último siglo del Renacimiento, el papa León X, quien ejerció el pontificado del año 1.513 al 1.521, estableció un pago 'divino' de intereses de cien libras de oro por cada libra del metal precioso que los 'fieles' depositaran en el pontificado. Y, según sus prédicas, todos los que depositaran oro en la Santa Sede, además de recibir esos extraordinarios intereses, aseguraban la entrada a la Gloria de Dios. Y con mucha sutileza, su santidad les explicaba a los interesados en ese asunto, que, cuando ellos fallecieran, irían directos a la Gloria, donde, el propio Dios, a sus almas les devolvería sus tesoros junto con los enormes intereses; y como eso lo decía nadie menos que su santidad, sin dudar de las palabras del papa, muchos le creyeron y hasta se endeudaron para entregarle bastante oro a la Santa Iglesia.

Según escritos históricos, el papa León X le estableció un precio al perdón de cada uno de los pecados reconocidos por la Iglesia y en el año 1.517 dictó una ley, conocida como Taxa Camarae, con la que se regulaba ese cobro y autorizó descuentos especiales cuando se cancelaba el pecado por adelantado, es decir, antes de cometerlo. Y en el lapso de este pontificado se destacó como gran recaudador de tesoros por el pago de indulgencias y de pecados realizados o a realizar, el monje alemán Johann Tetzel.

Su santidad Leon X no fue un papa religioso, sino un oligarca sumamente pícaro y amante de los lujos costosísimos que, para sostener su elevado estilo de vida y la construcción de la Basílica de San Pedro, se inventó un sinnúmero de trampas con las que estafaba o tumbaba a los ingenuos, que en esa época era casi toda la humanidad, incluidos muchos ricos creyentes, pero él no fue el primer papa bandido, pues la perversidad de los pontífices de la Iglesia era sumamente antigua y él lo sabía; para dar una idea de lo antiguo del asunto, sirve reseñar que su santidad Leon X, poco después de haber ascendido a cardenal a su amigo, el poeta Pietro Bembo, le escribió una carta en la que entre cosas le decía: "desde tiempos inmemorables es sabido cuán provechosa nos ha resultado esta fábula de Jesucristo...... , puesto que Dios nos dio el papado, disfrutémoslo."

En Alemania, las muy descaradas actividades recaudadoras del monje Tetzel hicieron enojar al teólogo Martin Lutero, quien indignado inició una campaña en contra del pontífice y de la Iglesia Romana, lo que dio como resultado el surgimiento de la Iglesia Protestante, una rama religiosa católica que se separó del pontificado romano y que continua aparte pero que en contra de la Iglesia no imita las guerras y el terrorismo interno que existe entre las divisiones  musulmanas.

Los siglos XV y XVI son considerados como la época del Renacimiento en Occidente. En esa época vivió y ejerció el pontificado su santidad León X, y, además de muchos papas criminales, en esos dos siglos nacieron, vivieron y actuaron numerosos genios de la humanidad, entre los cuales los muy famosos Leonardo da Vinci, Galileo Galilei, Cristóbal Colón, Bruno Giordano, Miguel Ángel y numerosos hombres que se atrevieron a creer mas en sus capacidades científicas que en fantasías religiosas.

El siguiente segmento es un resumen de las acciones de tres de los personajes que mas influyeron en el cambio mental y cultural que surgió con el Renacimiento en el hemisferio occidental. Los nombres de estos personajes fueron Bruno Giordano y Galileo Galilei, ambos científicos, y Roberto Francisco Rómulo Belarmino, un 'sabio' inquisidor fanático a los asesinatos por discrepancias religiosas.

Bruno Giordano ejerció como profesor de astronomía en la misma época en que Roberto Francisco Belarmino enseñaba esa misma ciencia en la Universidad Católica de Lovaina, pero estos dos profesores enseñaban sobre universos muy distintos. El universo de Giordano era un espacio infinito y en éste la Tierra giraba alrededor del sol, que, según explicaba, era una estrella que formaba uno de los tantos millones de grupos planetarios del universo, el cual, como ya se dijo, Bruno describía como infinito, y en este universo el Cielo no existía. Este científico enseñaba, de manera ampliada con sus investigaciones personales, la teoría heliocéntrica de Nicolás Copérnico, cosa que era muy distinta al universo que enseñaba Belarmino, que era el que reconocía la Iglesia, en el cual la Tierra era el centro del universo y todo giraba alrededor de ella y por debajo del Cielo, que era la Gloria o Paraíso de Dios.

Belarmino era un inquisidor convencido de que Dios había facultado a la Iglesia para ejecutar a todos aquellos que no estuvieran de acuerdo con lo que predicaba, ordenaba y exigía el papa, supuestamente, en cumplimiento de la voluntad de Jesucristo. Como inquisidor y juez, Belarmino ordenó un sinnúmero de ejecuciones y su fanatismo religioso lo convirtió en uno de los hombres más sanguinarios y asesinos de su tiempo, pero él murió convencido de que sus crímenes eran obras divinas aprobadas por leyes escritas por el mismísimo Dios. Alguna veces dijo: “La doctrina de que la Tierra no es ni el centro del universo ni inamovible, sino que se mueve incluso con una rotación diaria, es absurda, tanto filosófica como teológicamente falsa, y como mínimo un error de fe.”

Por discrepancias científicas, la Iglesia hizo poner preso a Bruno Giordano y le asignó ese proceso al inquisidor Belarmino, quien, ejerciendo como juez, no dudó en condenarlo por herejía, por lo cual el científico fue quemado en una hoguera, a la vista del público, el 17 de febrero del año 1.600.
Belarmino fue un inquisidor cruel que siempre actuaba a nombre de Jesucristo, el dios romano, que, según la Iglesia, es el Salvador de almas de la Humanidad, pero que en ese entonces, en vez de actuar como salvador de almas, el Cristo romano era un supuesto ser divino manejado por la Inquisición como un fantasma desquiciado y criminal, que con sus crímenes y delitos beneficiaba a la Santa Iglesia, la entidad que lo implantó en Roma como un dios verdadero, pero del cual nunca se han tenido registros históricos de su existencia ni mucho menos de que haya salvado a alguien, sino que, al contrario, los historiadores registraron que la Iglesia ha hecho asesinar tanta gente y cometer tantos robos y delitos por infringir las absurdas reglas del Cristo romano, que, si éstos se pudieran contar, quizá hasta podrían superar a los que hubo en las dos guerras mundiales.

Y, poco después de la ejecución de Giordano, el inquisidor y juez Belarmino, por decir lo mismo del universo, condenó al también científico y sabio Galileo Galilei, y con esa condena se llenó la copa que, para fortuna de Occidente, produjo el divorcio perpetuo de la Iglesia y la Ciencia.
Hoy en día, en el Mundo Occidental, Bruno y Galileo son considerados como los pilares de la ciencia moderna. Y Roberto Francisco Belarmino, el inquisidor que los condenó fue beatificado y canonizado por el papa Pío XI en el año 1930, y declarado como Doctor de la Iglesia en el año 1.931; y el papa Pablo VI creó un título cardenalicio a nombre de este santo exterminador de sabios y 'herejes', cátedra de la cual fue director hasta el día de su elección como pontífice el actual papa Francisco. Y aunque desde hace tiempo desapareció la Inquisición, en Occidente el fanatismo religioso por adoctrinamiento eclesiástico aún sigue envileciendo la mentalidad humana, cosa que continuará mientras la multimillonaria Iglesia, por ser la dueña o mayor accionista de los planteles educativos, tenga el control de la educación en este hemisferio del mundo.

Ya en esa época, debido a su enorme y famosa sabiduría, fue difícil condenar a Galileo, inclusive, la Iglesia no logró quemarlo en la hoguera y a la vista del público, como había hecho con Bruno y como era su deseo para disuadir a la gente ilustrada que empezaba a comentar sus dudas respecto a la existencia del Cielo, es decir, a los líderes estudiosos y poderosos que empezaron a insinuar que dudaban de que por encima de la Tierra existiera la tan eclesiásticamente predicada Gloria y Paraíso de Dios.

 Belarmino, quien era sobrino del papa Marcelo II y considerado como 'el martillo de los herejes', durante el proceso de Giordano declaró: "Afirmar que la Tierra gira alrededor del sol es tan erróneo como proclamar que Jesús no nació de una virgen", y, por el beneficio que le aportaba a la Santa Sede, para la Iglesia era mejor acabar con los astrónomos que con la creencia de la existencia de un cielo por encima de la Tierra, pues, si Jesucristo se quedaba sin cielo de donde vigilarnos, el Cristo romano no sería tan real ni tan poderoso como afirmaba la Santa Iglesia.
En esos tiempos el papa era un rey de reyes, con facultades para destituir, encarcelar, anular o elegir a cualquier monarca de Occidente y, por tener ese poder, también tenía enemigos políticos pudientes que todo el tiempo estaban buscando alguna fórmula que debilitara los poderes del pontífice, lo cual muchas veces incluía las investigaciones científicas, cosa que quizá fue la razón por la que el científico Galileo contó con el apoyo de gran parte de los políticos poderosos de Italia, quienes impidieron su ejecución.

En esos procesos, tanto la Iglesia como los protestantes estuvieron en contra de la existencia del universo que enseñaban los dos científicos y, con el beneplácito católico, sus tesis fueron anuladas por Belarmino, pero luego hubo un surgimiento continuo de sabios y genios que lograron demostrar que muchas de las prédicas religiosas eclesiásticas apenas han sido unas farsas absurdas. Y aunque todavía  la mayor parte de la población de Occidente es cristiana, cada día son menos los de esta parte del mundo que creen que el Creador tenga semejanza humana y haya tenido un hijo con una mujer, es decir, la mayoría de la gente de este hemisferio es católica, pero casi nadie cree que el papa represente a un hijo Dios, y en todos los países occidentales cada día aumentan los que creen que el Creador es una energía evolutiva inmaterial y que por lo tanto jamás ha tenido apariencia humana, ni mucho menos un hijo y dios material, como asegura la Iglesia acerca de las dos naturalezas de Jesús. Y además casi toda la gente de Occidente sabe que la ciencia médica considera imposible que una mujer siga siendo virgen después de un parto normal, como, según la Iglesia, fueron los partos de la virgen María.

 Cabe explicar que la Iglesia asegura que Jesús está compuesto de dos naturalezas: una divina y la otra humana. Y si nos atenemos a la ciencia médica, la naturaleza humana de Jesús, cuando nació, inevitablemente debió acabar con la virginidad de su madre. O sea que, debido a los avances científicos, el Cristo romano ya no tiene Cielo de donde vigilarnos, ni puede ser hijo de una virgen como aseguraba en su tiempo de inquisidor y juez, el ahora santo y doctor de la Iglesia, Roberto Francisco Rómulo Belarmino.

Investigando los registros históricos podemos deducir que los grandes dirigentes religiosos no fueron personas creyentes de lo que predicaban sino líderes políticos perversos que, fingiendo ser sabios creyentes, astutamente se las arreglaban para convencer de sus farsas religiosas al pueblo raso y luego usaban la fe de los creyentes como herramienta de presión política para llenarse de riquezas y poderes personales. Sin embargo, hay datos que aseguran que los primeros emperadores romanos creían que existían varios dioses y que el mas poderoso era Júpiter, el dios de Roma, y también se dice que la mayoría de esos emperadores no creyeron que existiera el Demonio, y que, en vez de pedir milagros, trataban de evitar el enojo de los dioses aplicando diversos modos de sacrificios.

En la actualidad nadie sabe en qué jerarquía religiosa estaba el inventor de la fe cristiana en la época que fue endiosado. Pero se sabe que la endiosada de Jesús fue legitimada en el primer concilio de Nicea, en el año 325, por la presión política del emperador Constantino I, quien, poco antes, ayudado por los cristianos había conquistado el trono del imperio romano y quien en la práctica fue el primer emperador romano que a la vez fue jefe de la religión cristiana. Y también se sabe que fue desde ese entonces que la monarquía romana empezó a establecer y a predicar que Roma había sido elegida por el 'Salvador de la Humanidad' como su Santa Sede.

Es bastante probable que Jesús haya existido y que hubiera sido religioso o filósofo, pero, sin lugar a dudas, el Hijo de Dios y Salvador Humano eclesiástico, fue una herramienta política creada por la antigua monarquía romana para someter y esclavizar a la humanidad. Y si se analiza el asunto, es fácil hallar inconsistencias, pues, según las prédicas de la Iglesia, Jesús es un hijo de Dios que surgió para salvar a la humanidad, pero no hay prueba de que haya hecho salvación alguna, y aunque el supuesto Salvador nació en un territorio judío en el que todos odiaban al imperio romano, tanto por el fanatismo religioso como porque los tenía casi sometidos a la esclavitud, los papas siguientes decretaron que el dios de Israel había elegido a Roma como su Santa Sede y que sólo salvaría las almas de las personas que creyeran en sus divinidades, se sometieran al papa romano y, además de lo anterior, para ser 'salvado', el creyente tenía que pagar los 'impuestos del alma' que estableció la Santa Sede romana, reglas estas que convirtieron a Jesucristo, no propiamente en un salvador de almas sino en una mina de riquezas a perpetuidad para la monarquía eclesiástica romana, pero, vale reconocerlo, la culpa de que a estas alturas siga funcionando ese ordeñe engañoso, no es del Vaticano, sino, además de casi todos los gobiernos del hemisferio occidental, de la gente ingenua que sigue creyendo que para merecer la Gloria de Dios tiene que creer en el Cristo romano y dejarse ordeñar de la Santa Sede.

 Las prédicas de la existencia del 'Salvador' solo han sido un plante de la Iglesia, pues conseguir riqueza y liderazgo político han sido siempre los verdaderos propósitos de la Santa Sede. En la antigüedad, las reglas eclesiásticas del Cristo romano eran que quien no fuera cristiano, debía ser ejecutado por infiel y sus bienes entregados a la Santa Iglesia; y, a cambio de supuestamente obtener la Gloria de Dios, todos los cristianos estaban obligados a entregarle a la Iglesia, como pago de los obligados Diezmos y Primicias, el 10 por ciento de todo lo que se ganaran y el primer producto de lo que inventaran o cosecharan. Y aunque hubo muchos papas bandidos que empobrecieron a la Santa Sede, los robos y los negocios perversos eclesiásticos han sido perpetuos y por eso hoy en día la Iglesia es la entidad mas rica del mundo.


La esclavitud humana fue legalizada por el papa Nicolás V, en el año 1.455, mediante las bulas Dum Diversa y Romanos Pontifex.  Después, durante mucho tiempo, los 'infieles' pobres, aunque debían ser ejecutados, no fueron asesinados sino que, junto con los hijos 'bastardos' de los curas, eran esclavizados o vendidos como tales por la Iglesia; y los hijos naturales de hombres libres y habidos sin matrimonio eclesiástico -o en concubinato según la Iglesia-, también eran considerados como bastardos y, entre otras limitaciones, éstos y sus madres no tenían derecho a herencia ni a ser educados en colegios de la Iglesia, que, como ocurre en la actualidad en los países occidentales con la educación privada, en esa época era la dueña de casi todos los centros educativos de Occidente. Y aunque a éstos la Iglesia los despreciaba y les aplicaba muchas limitaciones sociales; a la buena o a la mala, los 'bastardos' y las 'concubinas', supuestamente para salvar sus almas también estaban obligados a pagarle diezmos y primicias a la Santa Iglesia, creer en el Cristo romano y cumplir las órdenes de la Santa Sede.



ORIGEN Y RESUMEN HISTÓRICO DEL ISLAM.


Según datos históricos, Jadiya, la esposa oligarca de Mahoma fue su primera creyente y lo patrocinó para que con ella y su tío Abu Talib fundaran en sociedad la religión musulmana. Y, gracias al dinero de Jadiya, los creyentes musulmanes crecieron como espuma y rápidamente el desde entonces profeta Mahoma organizó un poderoso ejército que sometía y obligaba a los pueblos vencidos a creer en las reglas o leyes que, supuestamente, por orden de Alá (Dios), le daba a él el arcángel Gabriel.

Igual a lo que ya había ocurrido con el cristianismo, en poco tiempo el Islam, imitando a la Iglesia Romana, también se convirtió en una organización religiosa que, además de riqueza, le dio un poder político enorme su fundador, quien hasta entonces había vivido holgadamente de la riqueza de su esposa Jadiya y quizá por eso durante los 24 años que estuvo casado con ella no tuvo mas esposa ni romance conocido. Pero las cosas sentimentales de Mahoma cambiaron en el año 619 cuando, misteriosamente, murieron Jadiya y el tío y socio del profeta, quedando el Islam, que ya era una gran organización religiosa, guerrera y productora de riqueza, bajo el control absoluto de Mahoma.

Los musulmanes definen la época de la muerte de Jadiya como 'El año de los dolores', y suelen exagerar la tristeza que sintió Mahoma ese año cuando murieron su esposa y su tío Abu Talib, pero, según registros históricos, poco después de esos sucesos el profeta se casó dos veces y la segunda vez fue con una niña, de nombre Aisha, que solo tenía 9 años. Y en los 13 años que vivió después de la muerte de su esposa Jadiya, el profeta contrajo matrimonio alrededor de 30 veces, aunque de sus esposas sólo es conocido el nombre de poco mas de una docena.

Sin lugar a dudas, Mahoma fue un gran oportunista. Se casó con una mujer rica que, según algunos historiadores, era una viuda oligarca bastante mayor que él, y todo apunta a que durante todo ese matrimonio la que mandaba era ella, inclusive, según rumores históricos, el cuento de la aparecida del arcángel Gabriel no lo inventó él sino ella, cosa que pudo ser cierta ya que sus prédicas religiosas contenían una mezcla bien hecha de las escrituras sagradas judía y cristiana, y Mahoma, por ser pobre era analfabeta y quizá incapaz de inventar ese lío, pero su esposa, que hacía parte de la oligarquía de una tribu árabe, lo más seguro es que fue instruida y tuvo la capacidad para armar esa magistral farsa.
Pero, aunque hubiera sido pobre, los detalles históricos apuntan a que Mahoma era un hombre sumamente astuto y conchudo pues, luego de dar a conocer la farsa de las aparecidas del arcángel Gabriel, se inventó el cuento de que por 'prescripción coránica', él no podía participar físicamente en ningún combate y con ese pretexto ganó o perdió todas sus guerras sin participar físicamente en ninguna de ellas, y, por haber tenido tantas esposas, es deducible que buena parte de su tiempo la pasara conquistando romances y teniendo relaciones sexuales. 

Además, por los historiadores se sabe que sus suegros de confianza sí eran bravos combatientes y que a ellos les delegaba el mando de sus ejércitos y el reparto de los botines de guerra. Y de igual forma se sabe que supuestamente para repartir entre los necesitados, a  Mahoma había que darle una quinta parte de todo lo que producía el Islam, tanto en guerras como en impuestos religiosos; y que además, para agrandar su parte, él cobraba 45 onzas de plata por la libertad de cada prisionero de guerra.
Mahoma murió el 8 de julio del año 632. No se sabe la causa de su muerte, pero se sabe que convivía con varias esposas y que sus hombres de mayor confianza eran algunos de sus suegros y sus dos yernos. Con Jadiya tuvo seis hijos, cuatro hembras y dos varones pero los dos niños murieron pequeños, y quizá por no tener hijo varón vivo, el profeta no eligió heredero para que lo sucediera en la jefatura del Islam.

Lo mas seguro es que al profeta Mahoma lo querían o lo buscaban los necesitados y las mujeres porque repartía dinero a montones, pero, cuando él murió, finalizó ese reparto y empezaron los problemas internos en su organización, porque, como ya se dijo, el profeta no dejó sucesor elegido, y la plana mayor de sus ejércitos estaba compuesta por dos suegros y dos yernos suyos que eran jefes guerreros, saqueadores y sometedores de pueblos, es decir, 4 hombres bandidos y curtidos en guerras, entre los cuales ninguno tenía la audacia de Mahoma ni vocación religiosa alguna, sino que por orden del profeta, para lograr sus propósitos económicos y políticos, éstos fingían ser religiosos y usaban el Islam para sometimiento religioso y como herramienta de chantaje y de adoctrinamiento político.
Los dos suegros y líderes de confianza de Mahoma, cuando él murió, fueron el padre de Aisha, conocido como Abu Bakr, quien, luego de varios líos internos, lo sucedió como califa desde el año 626 hasta el 634; y Umar ibn (Omar en español), quien fue elegido por su antecesor porque ya era enemigo del futuro califa Ali, debido a que éste exigía el trono por ser yerno y familiar del profeta, y quien con muchos conflictos bélicos internos y externos ocupó el trono desde el 634 hasta cuando fue asesinado en el año 644; y los dos yernos que también ocuparon el trono musulmán fueron Uthman ibn, quien se casó con dos de las hijas de Mahoma y quien con sus numerosos ejércitos saqueó y sometió al Islam un enorme territorio y fue califa desde el año 644 hasta el 656, cuando, igual que su antecesor, por rivalidades internas fue asesinado; y Ali ibn, el esposo de Fátima, quien además de yerno era hijo del tío del profeta y por lo tanto primo de Mahoma, y quien ocupó el califato desde el 656 hasta el 661, cuando, antes de ser asesinado, fue destronado por sus rivales políticos.

Esos dos suegros y los dos yernos de Mahoma que después de la muerte del profeta tomaron el mando musulmán, además de guerreros eran hombres ambiciosos que cada uno tenía propósitos personales distintos y nada de vocación religiosa. Para abreviar las cosas, resumo en que de la elección de Abu Bakr resultó dividido el Islam entre las tribus chiítas y sunnitas de las que hacían parte los 4 líderes del Islam, y, desde entonces, por asuntos económicos y políticos, las dos divisiones se convirtieron en enemigas a muerte. Y, de la primera guerra entre esas dos divisiones musulmanas, surgió otra división islamista que es conocida como los jariyies, es decir, originarios de la tribu de Jadiya, la primera esposa de Mahoma, y que es otra secta radical que desde su nacimiento es enemiga a muerte de las dos primeras. 

Después, la enemistad a muerte entre las divisiones musulmanas ha evolucionado mediante un adoctrinamiento religioso que ha consistido en que el líder de cada nueva secta musulmana, mediante un adoctrinamiento perverso, convence a los pueblos sometidos o aliados suyos de ser él el verdadero mensajero de Dios y el único reemplazo del profeta, y que las demás sectas musulmanas están dirigidas por falsos profetas y que todas aquellas, por haber traicionado al profeta Mahoma y a Alá, por orden de Dios deben ser eliminadas. Vale añadir que, por asuntos económicos y/o políticos, de esas tres divisiones han surgido numerosas sectas religiosas radicales y terroristas, como, por ejemplo, Al Qaeda y el Estado Islámico, que casi todas son o en cualquier momento se convierten en enemigas a muerte entre sí.

Y no obstante a que esos 4 primeros jefes musulmanes fueron los causantes del problema que todavía tiene divididos y en guerra a los creyentes del Islam, paradójicamente, estos 4 legendarios líderes guerreros son considerados por los musulmanes como "los cuatro califas bien dirigidos". Y, según registros históricos, esos 4 califas murieron asesinados entre ellos mismos, en conflictos por asuntos políticos y económicos que siguieron siendo los mismos por los que desde entonces, sucesivamente, hasta la actualidad ha tenido a la población de cada una de las divisiones musulmanas en guerras y en enemigas a muerte entre sí. 

La causa de esos conflictos nace del hecho de que cada división es adoctrinada con la convicción religiosa de que Alá y el profeta Mahoma aman solo a la secta personal a la que pertenecen y que Dios les ordena asesinar a sus enemigos musulmanes, y que por ser diabólica, también les ordena exterminar a la población de Occidente, creencia que es similar a la que predicaban en la antigüedad los líderes judíos y los pontífices romanos, lo cual aún es el adoctrinamiento musulmán que envilece la mentalidad de los creyentes del Islam.


CRÍMENES POR RIVALIDADES RELIGIOSAS

La religión judía existe desde antes de haber historiadores pero, desde que hay datos escritos, tanto el fanatismo por adoctrinamiento religioso eclesiástico como el islamista han generado más crímenes y más daños que el fanatismo adoctrinado de los judíos y quizá la organización religiosa israelita haya sido menos nefasta para la humanidad. Sin embargo, si se analiza la antigua idiosincrasia del adoctrinamiento judío, es fácil deducir que las perversidades de esta religión no tenían nada que envidiarle a las de las otras dos creencias religiosas mencionadas.

Los crímenes y delitos escudados en rivalidades religiosas son incontables, pero, si analizamos la historia existente de los tres grupos religiosos mencionados, podemos resumir que, sin lugar a dudas, la más criminal y perversa de esas organizaciones religiosas ha sido la Santa Iglesia, cuyo actuar todo el tiempo ha sido solapado, criminal y bandido, y siempre se las ha sabido ingeniar para que, sin enlodarla, otros hagan el trabajo sucio que beneficie a la Santa Sede, mientras la Iglesia aparenta ser una entidad benéfica, pobre y sin ánimo de lucro. Por ejemplo, la Solución Final de Hitler, o sea, el exterminio de los judíos, tuvo como aliado solapado al papa Pío XII quien, para despistar a la humanidad, ayudó a evitar la muerte de unos pocos judíos.

 En el mundo se dice que el inspirador del exterminio judío fue Hitler, pero, si se analiza el asunto, los judíos no tenían nada que ver con el problema que generó la Segunda Guerra Mundial y la eliminación de los judíos no era solución alguna de la causa de ese conflicto, sino que lo mas seguro es que la Santa Sede utilizó a Hitler para acabar con los judíos y con esa religión, y, si lo hubiera logrado, es obvio que los siguientes exterminados hubieran sido los musulmanes con todo y su religión.

Aunque el papa Pío XII, el 14 de marzo de 1.937 se lavó las manos al publicar su encíclica Mit brennender Sorge (Con ardiente inquietud); por su historial criminal, es fácil deducir que la intención de la Santa Sede era utilizar la Segunda Guerra Mundial para acabar con las religiones judía y musulmana, el comunismo, la masonería y todas las logias religiosas, y eliminar a los Indios y a los negros instruidos de todo el Mundo, como hizo con los sabios nativos de América en la Época Colonial, para dejar únicamente pueblos rasos y luego esclavizarlos en beneficio del nuevo Imperio Ario Romano soñado por Hitler y tal vez planeado por el Vaticano.

 Y si en la Segunda Guerra Mundial hubieran funcionado las cosas de esa manera, el resultado no hubiera sido igual a lo que pensaba y pretendía Hitler, es decir, que él gobernaría el mundo desde Berlín cuya ciudad se convertiría en la capital del planeta, sino que en el mundo no habría mas religión que la cristiana, y un solo partido político que muy seguramente sería una versión amoldada a un nacionalismo cristiano, y así el papa se hubiera convertido en el Jefe de los Estados del Mundo, claro está con Despacho en la Santa Sede, cosa que ya había intentado en su lapso (1.073 a 1.085) el papa Gregorio VII.

Vale explicar que el papa Pío XII fue elegido pontífice dos años antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial y que él, antes de ser elegido y consagrado como pontífice, tuvo cargos y misiones muy importantes en Alemania, cuyas funciones las realizó durante todo el desarrollo del nazismo, y que Hitler, en su exterminio religioso, la única fe religiosa que aceptaba en su partido nacionalista nazi era la cristiana, y su símbolo y bandera era una cruz esvástica que es muy parecida a la cruz del cristianismo.

 Y aunque no se ha sabido con certeza quién fue el autor intelectual del asesinato del presidente Kennedy; con bastante lógica, ya que la Iglesia fue la única entidad que resultó beneficiada con ese magnicidio, a la Santa Sede, con la mediación de los Jesuitas de EE.UU., se le atribuye la autoría intelectual de ese asesinato, cosa que es explicada en EL REPORTAJE DEL EXTRATERRESTRE, una obra de mi autoría que se puede adquirir en Amazon.

En la antigüedad, la Iglesia y casi todos los gobiernos occidentales, para robar riquezas o por asuntos políticos, en diversos grupos se aliaron y fingiendo causas religiosas realizaron un sinnúmero de guerras y masacres en contra de musulmanes, judíos, mongoles, cristianos ortodoxos, prusianos y cátaros, entre otros, de las que las 8 contiendas mas grandes son denominadas como Guerras Cruzadas, pero que en todas, además de robos y asesinatos, iba el propósito solapado de la Iglesia de ampliar mas y mas el mundo cristiano y con ello beneficiar las riquezas de la Santa Sede.
 En la actualidad, por lo general con acusaciones de terrorismo pero mas que todo por las mismas causas, es decir, para sacar ventajas económicas y políticas, los países occidentales cristianos, en alianzas políticas muy similares a las que se hicieron en las épocas de las cruzadas, con arrasamientos militares continúan invadiendo partes o Estados completos del Mundo Musulmán. Y detrás de esos arrasamientos o cruzadas modernas siempre llega la Iglesia, fingiendo de samaritana, pero siendo que su verdadero propósito es adoctrinar pueblos y así obtener mas fuentes de riqueza y de poder político para el Vaticano.

Con el correr del tiempo, las tantas escuelas, órdenes, doctrinas y divisiones islamistas han convertido al Mundo Musulmán en un campo de batallas religiosas casi de su mismo tamaño. 
Sin lugar a dudas, el fanatismo religioso que surge del adoctrinamiento musulmán es hoy en día el mas fratricida de las creencias religiosas. Mientras en la actualidad los líderes del Mundo Occidental hacen todo lo posible para evitarles riesgos a sus tropas invasoras de las 'cruzadas' antiterroristas musulmanas, casi todos los líderes del Mundo Musulmán adoctrinan a sus pueblos para que maten y se hagan matar por su fe religiosa y en sus acciones terroristas. Y, claro está, Occidente es el enemigo 'diabólico' histórico de casi todas las divisiones musulmanas, siendo Estados Unidos el blanco preferido para las acciones terroristas de los grupos musulmanes mas radicales, cosa que quedó demostrada con la serie de atentados, ejecutados por la organización terrorista Al Qaeda, que dieron como resultado la destrucción de las Torres Gemelas de Nueva York.

Pero, aunque el terrorismo religioso casi está reducido a los fanáticos del Islam, hay que reconocer que el adoctrinamiento religioso ha sido un flagelo humano perpetuo, pues, desde tiempos remotos, muchos líderes políticos perversos usaron al Creador como caballo de Troya y de pretexto para justificar guerras, establecer imperios y dictaduras injustas, y, en su Nombre, cometieron todos los delitos y maldades humanamente posibles.

MIS RESPETUOSAS SUGERENCIAS A LA HUMANIDAD.

Considero que, a nivel mundial, lo primero que se debe hacer es sacarles los 'trapos sucios' a las organizaciones religiosas que mas daño le han hecho a la humanidad, es decir, que en los colegios y en todos los lugares y formas posibles, sin tapujos se les enseñe a los niños y al común de la gente del mundo entero, las historias perversas de los hechos en que se soportan las organizaciones religiosas judía, cristiana y musulmana y, asimismo, los crímenes y tragedias humanas que han causado esas tres entidades religiosas.

Y creo que, para que se acaben los problemas que surgen por fanatismo religioso, es indispensable que todos los países del mundo liberen la educación de cualquier clase de adoctrinamiento religioso, y que a nivel mundial se establezca un modelo laico de educación. Y, para acabar con ese engaño ya que lo único que se sabe acerca de Dios es que nadie lo ha visto, que con sinceridad se le diga a la gente que los contenidos de las escrituras sagradas son teorías salidas de la imaginación humana y no verdades o palabras escritas de Dios. Reconozco que esta sería una tarea titánica: Actualmente, ni siquiera Estados Unidos tiene un sistema de educación laico, pues, como ocurre en casi todos los países de la región cristiana, la Iglesia es la entidad mas rica y mas poderosa en el país gringo, y, además, como es normal en los otros países de este hemisferio, la Iglesia también es la dueña de casi todas las universidades y colegios privados de EE.UU. y, por su enorme poder económico y político, en esa nación y en casi todas las componentes del mundo cristiano aplica el adoctrinamiento religioso del Vaticano, cosa que sigue siendo un flagelo académico que envilece la mentalidad de la gente del Mundo Occidental. Y, como si el problema eclesiástico explicado fuera poco, la situación del Mundo Musulmán es peor porque ese sector está mucho más sometido por el Islam que el de la Iglesia.
Sin embargo, hay la ventaja de que en la educación laica se reconoce la existencia del Creador y que la diferencia de este modelo, con respecto a las enseñanzas con adoctrinamiento religioso, consiste en que en este aprendizaje es indiferente la fe religiosa y se dirige hacia una educación académica científica, honesta y democrática, con la que, entre otras cosas, se enseña a respetar y a cuidar la Madre Naturaleza, los Derechos Humanos, la convivencia pacífica de la sociedad y las ideas políticas y religiosas de los demás. Y, como detalle importante, vale añadir que con este modelo académico, por creencias religiosas no surgen enemistades ni ordeñes económicos, ya que este modo de enseñanza instituye que, respetando las creencias de los demás, cada quien es libre de pensar y creer lo que le sugieran sus ideas.

Por último, quiero darles las gracias a los lectores de este blog, recordándoles que el propósito de estas páginas es contribuir en el generamiento de pensamientos e ideas positivas. Y, a quienes les interese este tema, les recomiendo leer CRÓNICA DE FARSAS Y ABSURDOS HISTÓRICOS, una obra de mi autoría que, basada en registros históricos y en forma abreviada cuenta el historial criminal de los papas cristianos, de los califas musulmanes y de numerosos monarcas. Esta obra se la regalé a la humanidad y en formato virtual se puede bajar gratis desde este blog, o si prefieren, escribiendo su título en el buscador de Internet. Y también se puede adquirir en papel, por ejemplo en Amazon, pero hay que comprarla. Les aconsejo dar un vistazo al contenido general de este blog y les agradezco que respetuosamente den sus opiniones y que, si lo desean, añadan el enlace de sus blogs o de alguno que quieran recomendar. 

Gracias y hasta pronto. Eduardo David López Espinosa