viernes, 6 de marzo de 2026

HACE FALTA UN DIRECTOR DE LA HUMANIDAD

 

En cierta forma, Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, está haciendo de Jefe de la Humanidad, en cuya existencia de un Jefe o Director de la Humanidad está basado Pato Muerto, el último libro de mi autoría. En la práctica, sirven para nada la ONU, la O.E. A y todas las organizaciones creadas para corregir fallas o delitos humanos. Las cosas deberían ser al estilo Trump, pero claras y legales.

Hay varias razones por las que la Humanidad necesita un Jefe o Director General; la más importante puede ser la de ponerle un control efectivo a la fabricación y manejo de armas de destrucción masiva, pero también lo es la de acabar con los intocables y todopoderosos criminales todo delito, como lo han sido por muchos años los hermanos Castro en Cuba y los dictadores de Corea del Norte.

El Jefe de la Humanidad debe ser un funcionario elegido por los gobiernos del Mundo, por un lapso definido y no reelegible en periodos sucesivos, cuya función sería la de vigilar y controlar que los gobernantes de todos los países del mundo gobiernen con honestidad y eficiencia. Deberá y podrá destituir a los que no cumplan con sus deberes y convocar de inmediato a elecciones, libres y democráticas.

Pero algunos de los requisitos para que podamos establecer un Jefe de la Humanidad son una utopía: deben acabarse los gobiernos religiosos, todas las dictaduras y todas las monarquías o sea que todos los gobiernos deben ser democráticos y laicos. Sin embargo, si esto se hiciera realidad, sería el mejor paso dado por la Humanidad. Para entender mejor este asunto, recomiendo leer el ya mencionado libro Pato Muerto.