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martes, 6 de septiembre de 2016

UNA SANTA Y UN SANTO INDESEABLES


Como verán en el siguiente escrito, que es un segmento de un libro de mi autoría titulado PATO MUERTO, San Juan Pablo II y Santa Teresa de Calcuta, los dos nuevos santos de la Iglesia fueron dos personajes perversos y muy distintos a las personas caritativas y creyentes que fingieron ser.

El papa Juan Pablo II en realidad nuca fue un personaje religioso sino uno de los líderes políticos más perversos del mundo pero, por su aspecto de zanahorio y buena gente, logró engañar a gran parte de la humanidad y se convirtió en uno de los pontífices más carismáticos que ha ocupado la silla de san Pedro. Y, como hace con todos los pontífices, el Vaticano no ahorró en gastos con tal de darle la mejor imagen internacional a su santidad, propósito que logró de sobra al comienzo y que, por lo rentable que parecía el negocio, aun estando él vivito y coleando ya se estaban haciendo las diligencias para iniciar su canonización tan pronto falleciera; y, aunque poco después de su muerte fue convertido en santo, el negocio resultó mucho menos rentable de lo esperado, debido a la mala imagen que de él surgió desde antes de ser beatificado, líos entre los que afectó mucho el secuestro en la Santa Sede de la adolescente Emanuela Orlandi, quien, según le dijo el cura Gabriel Amorth al periodista Giacomo Calezzi, fue secuestrada en la Santa Sede y violada y convertida en esclava sexual dentro del Vaticano, es decir en las narices del ahora san Juan Pablo II, quien en vida no se inmutó por la desaparición y muerte de Emanuela ni por los tantos crímenes de su amigo, el cura Marcial Maciel, sino que, al contrario, refugió a dicho cura en la Santa Sede en la guarida donde, entre otros, tenía protegidos a sus amigos bandidos Pabol Hnilica, Liege Mennine, Pellegrino de Strobel y el gorila Marcinkus.
Y, cuando el papa Juan Pablo II inició el proceso para beatificar a la Madre Teresa de Calcuta, denuncié la farsa que se había tejido acerca de las supuestas bondades de dicha monja, cuya organización, la Orden de las Misioneras de la Caridad, siempre estuvo interesada en recaudar dinero para girárselo al Vaticano y nunca para usarlo para ayudar a los pobres y enfermos a quienes la monja usaba como pantalla permanente de miseria humana con la que ella día a día recibía más donaciones, aumentaba su poder y la expansión de la fe católica, fingiendo dicha señora llevar una larga vida de sufrimientos, cosa que era falsa pues ella se hacía sus chequeos médicos en clínicas modernas de Estados Unidos, con el dinero que recibía de donaciones para aliviar la pobreza, y sin pedir permiso iba a donde le diera la gana y siempre viajaba en primera clase, se hospedaba en los mejores hoteles y pedía que le llevaran a su habitación las mejores y más costosas comidas, ya que como era de flaca y bajita lo era de buena con la cuchara.  El escritor Christopher Hitchens en su libro titulado La Posición del Misionero: La Madre Teresa en Teoría y en Práctica, dice que unos voluntarios que habían trabajado en la fundación de la monja, muy seguros de lo que decían le explicaron: “Más que para hacer caridad, la Misión es un culto que promueve el sufrimiento y la pobreza.”
Con la ayuda de los medios publicitarios de la Iglesia, la Madre Teresa con frecuencia aparecía en todos los periódicos, televisión y revistas del mundo atendiendo casi siempre niños que se veían en las peores condiciones de pobreza y miseria, labor que tenía como propósito hacer que la gente se conmoviera y aportara dinero, pero la monja fue tan descarada que jamás mostró que con el dinero que estaba recibiendo, la situación de esas personas hubiera mejorado. El resumen es que ella gozaba con el dolor y con la pobreza de otros, pues, según numerosos informes acerca de las actividades de su Orden, la Madre Teresa evitaba que los pacientes de su fundación murieran pronto y nunca les daba remedio para curarlos sino para alargarles la vida y el sufrimiento. En una de sus tantas conferencias dijo: Pienso que es muy hermoso que los pobres acepten su destino, que lo compartan con la pasión de Cristo. Pienso que el sufrimiento de los pobres es de gran ayuda para el mundo.
El escritor Hitchens era tildado por la Iglesia como Abogado del Diablo. Dicho autor no estaba de acuerdo en que El Vaticano fuera reconocido como un Estado, pues, desde su punto de vista, para poder serlo un País debe tener alguna industria que lo haga autosostenible y no depender de la farsa del Cristo romano, como ocurre con la Santa Sede. En un segmento de su libro titulado Dios no es Bueno, dice: “En 1996, la República de Irlanda celebró un referéndum acerca de una cuestión: si su Constitución debería seguir prohibiendo el divorcio. La mayoría de los partidos políticos en un país cada vez más laico, instaban a los votantes a aprobar una enmienda legislativa. Lo hacían por dos razones excelentes. Ya no se consideraba correcto que la Iglesia Católica de Roma prescribiera su moral a todos los ciudadanos y, evidentemente, era imposible siquiera aspirar a una definitiva reunificación de Irlanda cuando la gran minoría protestante del norte rechazaba continuamente la posibilidad de que se implantara un régimen religioso. La Madre Teresa tomó un avión desde Calcuta para apoyar la campaña a favor del voto negativo junto a la Iglesia y sus partidarios de línea más dura. Dicho de otro modo: una irlandesa casada con un borracho maltratador e incestuoso jamás debería esperar nada mejor para volver a empezar de nuevo; mientras, los protestantes podían escoger entre aceptar las bendiciones de Roma o quedarse al margen. Ni siquiera sugería la posibilidad de que los católicos cumplieran con los mandamientos de su Iglesia sin imponérselos a todos los demás ciudadanos. Y esto sucedía en las islas Británicas y en la última década del siglo XX. El referéndum reformó finalmente la Constitución, si bien por la más estrecha de las mayorías. Ese mismo año la madre Teresa concedió una entrevista en la que decía que confiaba en que su amiga la princesa Diana fuera más feliz una vez que se hubiera librado de lo que evidentemente era un matrimonio desafortunado; pero no debe sorprendernos tanto descubrir a la Iglesia aplicando criterios más severos a los pobres y ofreciendo indulgencias a los ricos.”
A la Madre Teresa le fascinaba ver sufriendo a los pobres mientras ella en sus antros de miseria se codeaba con la gente más poderosa del orbe. Y no sólo era amiga de la princesa Diana, amigos ricos tenía en todo el mundo y lo que más le encantaba era que los millonarios compartieran con  su Orden sus riquezas, como lo hizo el dictador Duvalier de Haití. Uno de sus amigos era el católico, estafador y cruzado anti-pornografía, Charles Keating  quien, de los tantos robos que hizo, le donó 1,25 millones de dólares. A este tipo, por fraude en cajas de ahorro le hicieron un juicio y resultó culpable de estafar a miles de estadounidenses y entonces su amiga, la Madre Teresa, seguramente tratando de que le diera otra donación, intercedió por dicho bandido ante el juez Lance Ito, a quien le mandó una cara en la que entre otras cosas le decía: “mire en su corazón; piense en lo que Jesús haría”. Y en contra de las pretensiones de la vividora monja, el fiscal del caso, Paul Turney, le respondió así:
“Le escribo esta carta para darle una breve explicación acerca de los delitos por los cuales fue condenado el señor Keating, para permitirle a usted comprender de dónde venía el dinero que le dio, y también para sugerirle cumplir con el acto moral de devolver ese dinero a sus legítimos dueños. El señor Keating ha sido reconocido culpable de haber robado 9.000.000 de dólares a 17 personas. Estas 17 personas habían recibido un mandato de otras 17.000, a las que el señor Keating robó 252 millones de dólares. Las víctimas de la estafa del señor Keating pertenecen a todas las capas de la sociedad. Había gente acomodada y culta. Pero la mayoría era gente modesta que no sabía nada de altas finanzas. Uno de ellos, por ejemplo, es un pobre carpintero que ni siquiera hablaba inglés y que perdió todos los ahorros de su vida en la estafa del señor Keating. Usted exhorta al juez Ito a hundirse en su propio corazón (en el momento de juzgar a Charles Keating) y a hacer lo que Jesús habría hecho. Le devuelvo la propuesta: Pregúntese a sí misma lo que Jesús hubiera hecho si alguien le hubiese ofrecido el fruto de un hurto. ¿Qué hubiera hecho Jesús si se hubiera encontrado en posesión de dinero robado? ¿Qué hubiera hecho Jesús si hubiera sido explotado por un ladrón más ansioso de aliviar su conciencia? Presiento que Jesús hubiera devuelto la cosa robada muy pronto y sin vacilación alguna a su legítimo dueño. Considero que Usted debería actuar así.” La Madre Teresa nunca respondió la misiva del Fiscal ni mucho menos les devolvió el dinero a sus dueños.
En suma, la Madre Teresa no era la persona generosa que fingía ser, sino una ficha clave de la Iglesia que con el apoyo mediático del Opus Dei, para beneficiar a la monarquía eclesiástica hizo política sucia y toda clase de patrañas alrededor del mundo, para conseguir donaciones y endosársela al banco del Vaticano. Y, créase o no, lo cierto es que de esas patrañas es que se sostiene como Estado el Vaticano; por ejemplo, además de las enormes sumas de dinero que producen para el Vaticano personajes oscuros como esta monja y el cura Marcial Maciel, en otro de sus modos de patrañas, la Santa Sede legitimó el régimen del general Franco en España a cambio de beneficios políticos y económicos que aún asfixian al pueblo español; y ni se diga de los enormes resultados que obtuvo del régimen nazi, con el cual, el Vaticano en plena guerra realizó un concordato que dio como resultado que la Iglesia hubiera sido la única beneficiada de la Segunda Guerra Mundial.
Para fomentar la miseria y la esclavitud, tal como lo ha hecho la Iglesia todo el tiempo, la Madre Teresa y su organización estaban en contra del aborto y no admitían el uso de anticonceptivos. Y siendo la Madre de nadie, ya que ella nunca parió, predicaba que se debían tener todos los hijos que Dios nos diera, lo cual es la receta perfecta para que los pobres aumenten sus miserias, y al recibir el Nobel de la Paz dijo: “El gran destructor de la paz hoy en día es el llanto de los inocentes niños no nacidos. Si una madre puede asesinar a su propio hijo en su propio cuarto, ¿qué nos queda a ustedes y a mí? Matarnos los unos a los otros”, frase  que refleja el deseo del Vaticano en el sentido de que en el Tercer Mundo nunca haya escasez de menores desamparados y en la miseria que puedan ser engañados y atrapados por sus sectas católicas y servir para saciar los deseos sexuales de sus monarcas pedófilos, además de para aparentar que la Iglesia es una entidad samaritana.
En relación al eterno degeneramiento sexual eclesiástico, vale recordar que la religiosa auténtica, Mary MacKillop, fue excomulgada en el año 1.871 porque denunció la pederastia que había en el clero australiano, y fueron necesarias las presiones populares australianas para que apenas en el año 1.995 fuera beatificada, actitud que contrasta con el trato que la Iglesia le dio a la Madre Teresa, cuyo proceso de canonización se adelantó casi enseguida que ella murió, pues, mediante una dispensa papal, su beatificación empezó dos años después de su muerte y ni siquiera tuvo que esperar los cinco años que establece el Derecho Canónico.
Y, por los numerosos escándalos que se han suscitado, incluidos la falsedad de sus milagros, el gran negocio que pretende hacer con esta santa no le va a funcionar económicamente al Vaticano, pues su Orden fue denunciada por numerosas personas, como lo hizo Hemley González, el fundador del movimiento Stop The Missionaries of Charity, con el cual busca hacer rendir cuentas a las Misioneras de la Caridad por su negligencia médica y el uso indebido de las donaciones que reciben. En una declaración a la Prensa, González dijo: “He empezado este grupo y otros proyectos para denunciar a las Misioneras de la Caridad y su trabajo y llamar la atención de todo el mundo por los actos cometidos a diario por ellas. Creo firmemente que como humanos debemos ayudar a nuestros congéneres necesitados con una transparencia del 100 por ciento y sin que a cambio de nuestra ayuda, aquellos a los que ayudamos tengan que coincidir con nosotros con cualquiera que sea el camino espiritual que escojamos.” Según una investigación hecha por académicos de Canadá, acerca de la labor de la Madre Teresa han sido escritos alrededor de 300 libros  y estudios periodísticos, de los que se puede resumir que el 97 por ciento califican como inhumanas y perversas las actividades de su Organización y a ella como una mujer cruel y farsante que exhibiendo miseria engañó en todo el mundo a muchas personas generosas que le donaron una enorme cantidad de recursos que usó exclusivamente para beneficiar al Vaticano.
Vale aclarar que la Madre Teresa fundó 517 casas de miseria y muerte en 133 países pero no se interesó en hacer tan siquiera un hospital, ni hizo en Calcuta ni en ningún otro lugar obras que en realidad beneficiaran a los pobres o aliviaran a los enfermos que ella exhibía. Inclusive, entre los centenares de miles de pobres que hay en Calcuta, casi nadie reconoce haber sido beneficiado por la Organización de dicha santa, y ya se sabe con certeza que casi todo el dinero que recibió su Orden, supuestamente para beneficiar a los pobres y enfermos que la monja exhibía, fue a parar al banco del Vaticano y con él se benefició exclusivamente la monarquía eclesiástica. En realidad, ella se llamaba Agnes Gonxha Bojaxhiu y era albanesa, pero, por estrategias eclesiásticas, tomó el alias de Madre Teresa de Calcuta, y luego de su muerte ha sido acusada, entre otras cosas, de haber cometido fraudes, de haber sido fundamentalista y corrupta, cínica, cruel, peligrosa para la sociedad, propagadora de la pobreza, apologista de la misoginia (odiaba a las mujeres en especial a las niñas), vocera de la miseria, auspiciadora del dolor ajeno, coleccionista de tesoros de dudosa procedencia, enemiga de los Derechos Humanos.

Pero, según parece, por sus patrañas la Iglesia como Estado y como directora del cristianismo tiene los días contados, pues las comunicaciones modernas le están diciendo a todo el mundo que nada es más imposible que la existencia de un hijo de Dios con una mujer y que creer que el Cristo romano es hijo de Dios es igual a validar la calumnia que la Iglesia le ha hechos al Creador; y ese encierro de embajadores inútiles ante la Santa Sede, que son los únicos ‘empleados’ que no viven en el Estado donde supuestamente trabajan, por dignidad humana debe desaparecer. Y, además, a estas alturas de cultura humana es una vergüenza para el pueblo honesto italiano, que la Iglesia Romana continúe con el negocio de ‘La Fábula de Jesucristo’.










jueves, 11 de agosto de 2016

UNA PALABRA PARA DENOMINAR EL GÉNERO DE LOS LGTB

En Colombia está en evolución un calentamiento climático cada día más insoportable y un degeneramiento sexual masivo que puede terminar convirtiendo a esta nación en la primera dictadura homosexual del mundo.


 En mi país se está dando una masificación de LGTB tan intensa que algunos dicen que estamos a punto de ser gobernados por una dictadura homosexual, pero nadie sabe cómo designar a los homosexuales. Muchos, aunque sepamos que estamos hablando con una lesbiana o con un homosexual, a ella la denominamos como ‘señora o señorita, y a él como ‘señor’, pero a los homosexuales no les agrada ser tratados de esa forma. Sin embargo, a los heterosexuales de la vieja guardia nos es difícil tratar como señora a un marica o decirle señor a una lesbiana, y, aunque el mundo se está llenando de LGTB, a los sabios de la Real Academia Española nada que se les ocurre inventar una palabra que denomine el género de dichas personas.
Antes, en esta nación era raro ver un homosexual y casi no había lesbianas pero ahora los hay por todas partes, habiendo que agregar que cada día hay más transexuales y bisexuales. Sin embargo, ahí no acaba la lista de géneros; se supone que las lesbianas son mujeres a las que les gustan las hembras y por lo tanto en estas parejas ambas son lesbianas, pero a los gais no les gustan los maricas, ni a los hombres auténticos les gustan los gais y aquí es donde aparecen los cacorros, o sean los maridos de los gais, unos individuos que suelen ser prostitutos, depravados y cochinos, cuyo género sexual es poco mencionado porque suelen pasar como hombres normales.
El asunto es que, aunque sean naturalmente varones, a los afeminados no les gusta que los traten de ‘señor’, y al común de la gente se le hace difícil tratar como señora o señorita a los afeminados. Y, como los sabios de la Real Academia Española no han inventado un término adecuado para ligar con los gais, la salida de este atolladero puede ser denominarlos como ´seño´, si se trata de un gay viejo, o como ´señito´ si es joven, modo de trato que antes era muy usado para tratar a las profesoras, y que tendría que usarse para mencionar a personas femeninas: la seño, la señito, ella, de ella, etc.
Pueden creer que soy arcaico pero, por donde se le mire, la Colombia sana y alegre en la que nací era muy distinta a la nación digitalizada y aburridora que voy a dejar cuando muera. Por mencionar unas pocas cosas diré que las frutas, las verduras, los cereales, los huevos y las gallinas eran totalmente naturales, es decir, eran producidas sin manipulación genética ni abonos; y las mujeres eran hembras en todo el sentido de la palabra: alegres, románticas y eróticas, tanto que abundaban las ahora extintas tumbacatre. Por donde se anduviera había hembras hermosas, sexis, y ninguna tenía tetas ni cola de plasma, todo lo de ellas era natural.
Quizá por culpa de la manipulación genética y el consumo de híbridos, en este país, gran parte de la gente menor de 30 años es adicta a la tecnología y casi indiferente al sexo u homosexual; además, la gente moderna carece de romanticismo, la juventud casi no le presta atención a la música y, cuando bailan, parece que estuvieran haciendo gimnasia. En resumen, desde mi punto de vista, a los jóvenes lo único que les llama la atención son los celulares y una música que, comparada a la de la vieja guardia, parece hecha para un baile de locos. Pero la intención de este escrito no es censurar o menoscabar lo que está de moda sino dar una idea de cómo eran antes las cosas.
Hasta pronto y no olviden que el 15 de este mes (agosto) habrá cambio de segmento en mi novela EL TESORO DE DOSBOKAS.
  



viernes, 29 de julio de 2016

SIN JUSTICIA NO PUEDE HABER PAZ

 En este país los magistrados y los jueces no se eligen porque tengan capacidades para administrar justicia sino por conveniencias políticas para que, con impunidad, congresistas y altos funcionarios públicos puedan robar y cometer toda clase de delitos.


El gobierno del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, está a punto de firmar un acuerdo de paz con los jefes de las FARC, el movimiento subversivo y terrorista que se convirtió en el mayor cartel de narcotraficantes de Colombia y quizá del mundo entero. Y la inmensa mayoría de los colombianos anhelamos que termine este conflicto que por más de medio siglo ha enlutado a gran parte de las familias de este país y que, con sus acciones, ha impedido el desarrollo nacional.
Pero es poco probable que con la firma de ese supuesto acuerdo de paz se acabe el conflicto colombiano, ya que no se han solucionado los problemas que generan la violencia en este país y es bastante notable que a Santos lo que le interesa es que le den el Premio Nobel de la Paz, y a los jefes narcoterroristas disfrutar de sus enormes riquezas sin tener que pagar cárcel o morir en combate por sus actos criminales, mientras la opinión pública ve que a ninguna de las dos partes les interesa convenir una solución real de los problemas generadores de violencia.
¿Y cuáles son esos problemas?, se preguntará la gente que no ha vivido en esta nación o que desconoce las injusticias sociales crónicas de este país, habiendo que reconocer que, aunque las injusticias humanas o sociales son numerosas, el conflicto colombiano es generado por unos cuantos problemas, entre los que se destacan la eterna corrupción política, la casi inexistencia de justicia y el narcotráfico, siendo este último un problema que va más allá de nuestras fronteras y cuya única solución efectiva es legalizarlo, tal como se hizo con el tabaco y los licores.
Legalizar la venta de narcóticos es, sin lugar a dudas, acabar con los carteles mafiosos del mundo y con ello solucionar el flagelo de lavado de dinero, que es lo que más causa desempleo porque perjudica a la industria y al comercio honestos, pero es muy difícil de que eso ocurra porque, no nos digamos mentiras, esa es la fuente que enriquece a las multinacionales mafiosas, a entidades religiosas, casas bancarias y, además de toda clase de criminales, a muchos líderes políticos y bandidos de cuello banco en casi todos los países del mundo.
Y, retomando el tema de las causas del conflicto colombiano, vale señalar que el presidente Santos, para que la Corte Constitucional le aprobara sus propuestas, con diversa patrañas hizo elegir y posesionó en esa corte a varios togados bandidos, inclusive, se dice que el magistrado Pretelt está siendo víctima de persecución gubernamental por no estar de acuerdo con el convenio de impunidad del gobierno con los líderes de las FARC, cosa que es notable si se compara el caso por el que está en líos este magistrado con el que no le ha causado ningún problema al magistrado Alberto Rojas Ríos que en dicha corte es uno de los pupilos bandidos del presidente.     
A quienes leen este blog en el exterior, que son la inmensa mayoría, les cuento que una parte de la historia negra que se conoce del magistrado Rojas empezó con la muerte de un señor de apellido Rodríguez, cuya viuda, de nombre Isabel Cristina Marín, le dio poder al entonces abogado litigante Alberto Rojas Ríos, para que demandara al Estado colombiano por la muerte de su esposo, ya que el causante del accidente que produjo la muerte del señor Rodríguez era un empleado oficial.
El abogado instauró la demanda, y el 2 de julio del año 1.996 recibió un cheque por más de 117 millones de pesos como pago de la indemnización a la viuda de Rodríguez, pero dicho leguleyo no le informó de ese asunto a su poderdante sino que se quedó con el dinero de la viuda y poco después, con la ayuda del entonces Procurador Edgardo Maya, fue nombrado procurador delegado y más tarde ascendido a viceprocurador, por lo que Rojas no volvió a su oficina y a la viuda, luego de enterarse en el juzgado que su abogado había recibido el dinero, le fue imposible hablar con él, ya que siempre que llamaba a la procuraduría, su secretaria le decía que el doctor estaba ocupado, y cuando iba a su despacho le decían que el doctor estaba en una reunión y que quizá ese día no venía a su oficina.
Luego de muchas diligencias fallidas para hablar con dicho abogado, la viuda le instauró a su representante y entonces procurador delegado, Alberto Rojas Ríos, una demanda por estafa a la que luego le añadió el delito de falsedad, ya que, en su defensa, el leguleyo aseguró que ella le había vendido los derechos de indemnización a un tal Héctor Hernando Betancourt, un señor que resultó ser paisano y amigo del luego magistrado Rojas, y quien públicamente nunca se ha pronunciado acerca de ese asunto.
El abogado defensor de Rojas entregó en el despacho del juez que llevaba el caso, una constancia supuestamente autenticada en una notaría que certificaba que la viuda le había vendido los derechos de indemnización al tipo ya mencionado y, por el agregado de demanda por falsedad, el proceso tomó un nuevo rumbo, ya que hubo que verificar las firmas, tanto de la viuda como del notario y luego de tomarse varios años el trámite de ese asunto, ambas firmas resultaron ser falsas, inclusive, con el agravante de que en la fecha que aparecía en la constancia, estaba laborando el notario titular y no el encargado que supuestamente la había firmado, quien ya ni siquiera trabajaba en dicha notaría, y, como si eso fuera poco, en una audiencia de verificación, el supuesto comprador de los derechos, aunque en el despacho judicial declaró haberse reunido cuatro veces con la viuda para cerrar el negocio, no pudo distinguir a la señora Isabel Cristina entre varias mujeres y señaló como la vendedora de dichos derechos a otra mujer que no estaba involucrada en el pleito.
Como suele suceder en Colombia con las demandas de personas humildes o indefensos en contra de poderosos corruptos, el proceso de la viuda pasó de un juzgado a otro, sin lugar a dudas quemando tiempo para que caducaran los delitos de la demanda y con ello favorecer al poderoso bandido demandado. Y mientras la viuda y sus hijos afrontaban toda clase de dificultades por la muerte del señor Rodríguez, el ya encumbrado abogado Rojas con la ayuda del procurador Maya ascendió al cargo de Procurador Encargado, acción que para la viuda hizo más difícil la recuperación de su dinero. Su situación económica cada día era más fuerte y con la esperanza de obtener ayuda de la Procuraduría, la viuda le escribió una carta al Procurador Maya contándole sobre el litigio que tenía con su amigo y subalterno y las necesidades económicas que estaba afrontando. El Procurador le respondió: “Por tratarse de un asunto estrictamente personal, con afirmaciones no probadas, y además ajenas al desempeño de funciones públicas actuales o pasadas, le informo que he remitido su comunicación al doctor Alberto Rojas Ríos, Procurador Delegado para Asuntos Civiles de este Organismo, para que le responda.” Sobra decir que el abogado estafador nunca respondió la ‘comunicación’ de la viuda.
Luego de pasar el caso por varios juzgados, el fallo en primera instancia lo dio el Juzgado 21 Penal del Circuito, cuyo juez, en su sabiduría, sobre el delito de estafa declaró atipicidad y dijo que lo cometido se podría adecuar más bien a otro delito: abuso de confianza. Sin embargo, como había pasado tanto tiempo, el abuso de confianza ya había prescrito. Y dicho togado también sentenció como prescrita la demanda por falsedad material, quedándole a la viuda el derecho de apelación, pero, por temor a represalias judiciales, ningún abogado aceptó representarla y le tocó darle el poder a un leguleyo facilitado por la Defensoría del Pueblo quien, sin hacerle reparos al fallo ni agregar argumento a dicho documento, presentó la apelación.
La viuda con frecuencia iba al despacho del magistrado que estaba a cargo de la apelación de su demanda y en la Secretaría siempre le mostraban el expediente y le decían que estaba en cola, y que el magistrado tenía pendientes muchos procesos anteriores al suyo. Estando en esas vueltas se dio cuenta que el magistrado había fallado un pleito que había llegado mucho después del suyo, y en voz alta denunció esa anomalía. Al oír sus palabras, la secretaria del magistrado le dijo que si tenía algún reclamo que lo hiciera por escrito, y a los tres días la viuda entregó un derecho de petición solicitando agilizar su proceso y explicaciones acerca de porqué ya había fallado un proceso que había llegado al despacho mucho después que el suyo. Y pasó más de un año y el proceso continuó quieto y el magistrado no respondió el derecho de petición, o sea que en el despacho del administrador de justicia, ni verbal ni por escrito le pararon bolas a las peticiones de la viuda.
De manera inusitada, un día surgió un hecho que la viuda quiso aprovechar para recuperar su dinero.   Dicho evento surgió porque el corrupto abogado Alberto Rojas Ríos hizo parte de la terna enviada al congreso para elegir a un magistrado de la Corte Constitucional, y aunque los opositores a su elección lo señalaron de tener varios líos judiciales, entre los que figuraba la evasión de impuestos al no haber declarado 500 millones de pesos que estaba comprobado que se había ganado, al fin de cuentas el tipo resultó elegido. Y cuando la viuda supo de dicha elección, con la esperanza de que el presidente Santos no posesionara al magistrado elegido hasta cuando éste le devolviera el dinero que le había robado, le dio la información de su problema con dicho personaje a un noticiero de televisión que no demoró en hacer un escándalo público con ese asunto.
En dicho noticiero explicaron las mañas que había usado el ahora elegido a magistrado de la Corte Constitucional para que se vencieran sus delitos y mostraron documentos y detalles con los que no dejaban duda de que el tipo le había robado a la viuda el dinero que el Estado había pagado de indemnización por la muerte de su esposo y, por el efecto de ese lío, varios medios de comunicación se añadieron en esa noticia. La posesión de dicho ladrón debía realizarla el presidente Santos y fue programada para el 2 de mayo de 2.013, pero la opinión pública daba por seguro que el Jefe de Estado no posesionaría al abogado Rojas hasta que quedara claro el lío con la viuda, inclusive, se decía que el presidente, para curarse en salud, anularía esa elección, pero por si acaso, ese día un gran número de periodistas desde temprano se ubicó en la puerta del Palacio de Nariño, en espera de la llegada del abogado Rojas.
La noticia de que el tipo se había posesionado se supo casi a las once de la noche, y el dato frustrante era que mientras los periodistas hacían guardia en la entrada oficial del Palacio de Nariño, el abogado Rojas Ríos había entrado al Salón Amarillo presidencial por la entrada de las ratas de cuatro patas, es decir, por una entrada oscura y secreta que más que todo es el coladero por donde entran los ratones al palacio presidencial y que también a veces es usada por el personal de mantenimiento. Se supo que el tipo entró como a las nueve de la noche y que en menos de diez minutos salió por donde había entrado. Y por el afán del presidente Santos de ganarse el Nobel de la Paz, esa noche la rata de dos patas llamada Alberto Rojas Ríos salió de la oficina presidencial siendo un Honorable magistrado de la Corte Constitucional, y la viuda Isabel Cristina quedó siendo pato muerto de la justicia colombiana.
El gobierno de Santos no censura a la prensa colombiana, pero los amarra con las pautas oficiales ya que no les da publicidad a los medios informativos que no estén de su lado. La viuda siguió pidiéndole ayuda a la prensa para recuperar su dinero, pero el presidente Santos, para acallar ese escándalo les hizo saber a los dueños y directores de noticieros que él era quien manejaba la billetera para la publicidad del gobierno y que los medios informativos que quisieran seguir beneficiándose con esa ‘mermelada’ (así llama él el tesoro público) tenían que abstenerse de publicar noticias escandalosas que pudieran dañar la buena imagen gubernamental, y, por ese chantaje presidencial, el tema de Isabel Cristina se convirtió en pato muerto para los periodistas.
En cuanto al magistrado Pretelt, este togado está siendo investigado, entre otros asuntos, supuestamente por haber exigido una fuerte suma de dinero como soborno para fallar a favor una tutela, y lo más seguro es que eso fue cierto ya que las altas cortes y los despachos judiciales de esta nación están llenos de leguleyos bandidos, debido a que en este país los magistrados y los jueces no se eligen porque tengan capacidades para administrar justicia sino por conveniencias políticas para que, con impunidad, congresistas y altos funcionarios públicos puedan robar y cometer toda clase de delitos.

Pero es de señalar que mientras el gobierno ha hecho y está haciendo todo lo posible para destituir al magistrado Pretelt, que como ya se dijo está en contra de la impunidad que les va a dar Santos a los líderes de las FARC, el magistrado Rojas Ríos ha contado con total protección del gobierno y ni siquiera se ha vuelto a mencionar el tema del dinero que le robó a la viuda. Y lo antes contado puede servir de base para tomar una idea de la ética del presidente Santos y del modo de funcionamiento de la justicia colombiana, que, como expliqué, es uno de los factores que nos impiden vivir en paz. 



viernes, 15 de julio de 2016

TIENE DOS Y CUELGAN BIEN



 


 

 


 
Como dato curioso les presento la Sedia Stercoraria, una silla con un hueco en la que, durante 9 siglos, tuvieron que sentarse desnudos los elegidos a papa, para verificar si eran varones, regla que surgió porque la papisa Juana, haciéndose pasar por hombre, ocupó por varios años la silla de san Pedro. En dicho evento participaban dos 'comprobadores' que debían agarrar el gajo del futuro papa y si no era postizo decían: "Tiene dos y cuelgan bien", y, en coro, el resto de los asistentes aclamaba: ¡Demos gracias a Dios!. Si desea saber esta interesante historia, lea CRÓNICA DE FARSAS Y ABSURDOS HISTÓRICOS, una obra que puede bajar o leer gratis en este blog.

"Les presento la Sedia Stercoraria, una silla con un hueco en la que, durante 9 siglos, tuvieron que sentarse desnudos los elegidos a papa, para verificar si eran varones, regla que surgió porque la papisa Juana, haciéndose pasar por hombre, ocupó por varios años la silla de san Pedro. En dicho evento participaban dos 'comprobadores' que debían agarrar el gajo del futuro papa y si no era postizo decían: "Tiene dos y cuelgan bien", y, en coro, el resto de los asistente aclamaba: Demos gracias a Dios. Si desea saber esta interesante historia, lea CRÓNICA DE FARSAS Y ABSURDOS HISTÓRICOS, una obra que puede bajar o leer gratis ingresando a mi blog literario http://eduardodavidlopezespinosa.blogspot.com/"

Les presento la Sedia Stercoraria


13 DE JUNIO



 

domingo, 15 de mayo de 2016

MIS LIBROS POR CAPÍTULOS


A partir de hoy, cada 15 días publicaré una Entrada cuyo contenido será un capítulo de uno de los libros de mi autoría que están a la venta en AMAZON y BUBOK. Voy a empezar con mi novela histórica, de espanto y misterio, titulada EL TESORO DE DOSBOKAS, y es de tener en cuenta que con cada capítulo nuevo, van desapareciendo los antes publicados, pero las opiniones de los lectores, sean a favor o en contra de la obra, quedarán intactas, inclusive, hasta cuando se esté publicando un libro distinto al del comentario.


Nota: El siguiente es el último segmento de la Segunda Parte de la novela de espanto y misterio, basada en hechos reales, titulada EL TESORO DE DOSBOKAS. 

                                     EL TESORO DE DOSBOKAS


                                               Por El Rejugao de Dosbokas
 

           SEGUNDA PARTE







Cuando el sol se ocultó, yo estaba retirado de la poza de la Ceiba. Poco antes había decidido no acercarme a donde se habían quedado mis amigos espíritus; pensaba que tal vez mi presencia pudiera dificultar sus asuntos con el gran jefe.

Al ocultarse el sol, había llegado el momento de ir a colaborarles a mis amigos. Me imaginaba que necesitaban mi cuerpo para hacer puente espiritual con el gran jefe. Tenía pensado regresar a casa con mis amigos yolujas en la madrugada del día siguiente. Me dirigí a la poza de la Ceiba por un caminito que atravesaba de punta a punta el terreno de mi herencia y pasaba por donde había estado la casa de mi abuelo.

Cuando había pasado unos pocos metros del lugar donde estaba la casa, es decir, casi en la mitad del terreno de mi herencia, de repente aparecieron mis amigos espíritus. Estaban agitados, cosa que en ellos nunca había notado.  Dijeron Sí, y enseguida Dámaso empezó a hablar; dijo: “Sanapa y yo estamos muy contentos. Gracias a tu actitud positiva, el espíritu del pluma blanca está descansando en paz. Y, antes de partir, el gran jefe me ordenó que te entregue el tesoro destinado para el arreglo del alfabeto español.” Yo le respondí que quien había arreglado el alfabeto había sido Pío Inocencio y que él debería ser el dueño de ese tesoro. Dámaso explicó que en eso yo tenía razón, pero que debido a que Pío Inocencio había muerto, ya no era posible entregarle el tesoro. Añadió que el gran jefe había quedado muy agradecido conmigo, por la colaboración en el desarrollo de la solución de ese asunto, y que, en su concepto, mi razonamiento acerca del alfabeto español merecía un Sí sobrado. Luego, Dámaso agregó: “El tesoro está enterrado abajo de donde tú estás parado ahora. Es tuyo, con él puedes hacer lo que mejor te parezca.” Sanapa añadió: “El tesoro ser pesado, tú necesitar camión para llevarlo.”

Pensando en ese asunto, me puse las manos en la cabeza. Dámaso continuó diciendo: “Sanapa y yo hemos coincidido en que tu eres el mejor amigo que hemos tenido. De mi parte te doy gracias y deseo paz a tu espíritu. Adiós amigo.” Enseguida, Sanapa añadió: “Yo también te dar gracias y que disfrutar mucho el tesoro. Sí amigo, testigo universal; Adiós.”

Al instante, los dos espíritus empezaron a desvanecerse. Yo grité: Cómo así que se van y me dejan tirado. Entonces oí la risita burlesca de Sanapa, quien luego dijo: “No estés triste Rejugao. Ese tesoro ser suficiente para gozar toda tu vida con las crica locas que querer.” Yo le respondí que mi único tesoro era la amistad de ellos. Enseguida, los dos espíritus, como una ilusión perdida, se desvanecieron.

Recordando mi pobreza de infancia y analizando lo cerca que vivía de tan enorme riqueza me quedé allí un rato, hablando sólo, dando vueltas en la tierra que me habían dejado de herencia y pensando en qué hacer con ese tesoro, a estas alturas de mi vida. Pero lo que siguió no fue difícil, pues, cuando un hombre viejo pasa de pobre a rico, rejuvenece y es como si hubiera vuelto a nacer. 
                                             
 
 









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