Todos hemos oído decir que “por la verdad murió Cristo” pero nadie sabe quién inventó esa mentira, ya que no hay historia real de la existencia de Jesucristo. Las mentiras ´históricas´ y las falsas promesas son mucho más numerosas que las verdades en el manejo de las cosas de la humanidad. Una de las mentiras históricas más famosa es el cuento del Descubrimiento de América, que asegura que los españoles descubrieron este continente en el siglo XV, siendo que lo hallaron poblado por imperios indígenas. Durante varios siglos, esta mentira ha sido enseñada como un hecho histórico en todos los países de América y casi toda la población americana antigua creyó que eso fue cierto.
Las personas con más promesas falsas son los políticos y, entre los
libros, la Biblia es la obra que más mentiras y cosas ilusas contiene: dicho
libro está lleno de mentiras, mitos y leyendas acomodadas. Y, con la ayuda de
dicho libro, casi todas las mentiras de talla internacional son de asuntos
religiosos, como, por ejemplo: más de mil millones de cristianos creen que Cristo
(Jesús), un supuesto hijo de Dios con una mujer llamada María, es tan dios como
el Creador del Universo; y a dicha mujer, a quien dan por hecho que tuvo varios
hijos con José, su esposo, la consideran madre de Dios y virgen. Aunque este
rollo de mentiras es difícil de igualar, para los adoctrinados cristianos son
verdades indiscutibles.
Los personajes más influentes y mentirosos, desde hace varios siglos,
han sido los pontífices romanos, cuyo predicado, acerca de que Dios está en el
Cielo y el Diablo en el Infierno, en cuyas explicaciones dan por hecho que el
Cielo está ´arriba´ y el Infierno ´abajo´ y siendo que dichos lugares solo
existen en las cabezas de los adoctrinados creyentes cristianos.
Cabe aclarar que la existencia de los apóstoles y el contenido de Los
Evangelios, en vez de hechos históricos hacen parte de las mentiras sagradas de
la Iglesia. La existencia del Santo Grial es la mentira de más alta alcurnia
eclesiástica: es obvia la imposibilidad de haber sido usada una súper valiosa
copa de oro (el supuesto Santo Grial) en una cena dada por unos menesterosos
pescadores a su maestro, como se asegura que eran los alumnos de Cristo. Pero,
además de creer en la existencia de dicha valiosa cosa, aún hay mucha gente
buscándola.
Casi toda la gente pobre cree que los empresarios no trabajan; y casi
todo el mundo cree que las armas generan seguridad, siendo que éstas lo que
causan es muertes desgracias.
Contrario a lo que ocurre con la inexistencia histórica de Jesucristo,
del profeta Mahoma sí existen datos históricos que demuestran las mentiras del
Islam. Según dichos datos, Mahoma siendo niño quedó huérfano y creció al
cuidado de un tío que era líder de una tribu y quién le enseñó el manejo caravanero
y toda clase de artimañas. Siendo mayor de edad empezó a trabajar con una viuda
rica, con quién luego se casó y se dedicó a vivir de la riqueza de su esposa. Además,
luego de inventarse la farsa de que el ángel Gabriel se le había aparecido en
una cueva, usó la riqueza de su esposa para fundar la religión musulmana.
Por las tantas esposas que tuvo luego de haber fundado dicha religión,
es fácil deducir que el profeta Mahoma casi todo el tiempo lo dedicaba a
conquistar mujeres hermosas y a fornicar con ellas. Y era full conchudo; muy
pronto se inventó el cuento de que “por prescripción coránica” él no podía
participar físicamente en ninguna guerra, o sea que, mientras sus guerreros
exponían sus vidas, en las guerras con sus enemigos, él disfrutaba de su harén
de mujeres hermosas. Pero los musulmanes creen a ciegas en todas las ´divinas´
mentiras del profeta Mahoma.
Cuento aparte es la creencia en el Amor, que tiene tanto de Sí como de
No y que, porque siempre es bueno llevarlo por dentro, ocurre igual que con la
religión: lo mejor es no estudiarlo a fondo para no perderle la fe. Al estar en
tales circunstancias, las malas pulgas y las apariencias son No, y son Sí la
actitud positiva y la música. Y es muchas veces Sí la adicción a la lectura.
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